El boxeador malagueño David Espinosa, tras abandonar la discoteca de Granada
El boxeador malagueño David Espinosa, tras abandonar la discoteca de Granada - ABC
SUCESOS

La discoteca de Granada niega la versión del boxeador malagueño agredido: «Estaba muy agresivo»

La sala Mae West le acusa de manipulación para conservar su licencia de competición, aunque no desmiente que los porteros le pegaran

GranadaActualizado:

La discoteca de Granada donde presuntamente recibió una «brutal» agresión el boxeador malagueño David Espinosa ha desmontado la versión dada por éste en redes sociales. Según la sala Mae West, «las acusaciones que vierte el denunciante no responden en absoluto a la verdad de lo ocurrido», por lo que ha emitido un comunicado para defenderse de las mismas. Sin embargo, la sala no desmiente en ningún momento que sus porteros emplearan la fuerza con él.

La sala apunta que, en primer lugar, el boxeador «se encontraba en el momento de los hechos discutiendo fuertemente y forcejeando con otro grupo», el cual habría avisado a un portero para que «controlara la situación ya que el denunciante estaba muy agresivo y exaltado por la caída de un vaso que tenía». De ser cierto, Espinosa habría omitido este hecho al narrar su versión.

Según la discoteca, cuando el portero invitó al boxeador a abandonar el local, «el denunciante se giró lanzándose hacia el seguridad y lo agredió dándole un golpe en la cara». Mae West asegura en su comunicado que dispone del parte médico que corrobora este hecho, así como un vídeo en el que se vería a David Espinosa y a sus dos amigos con «actitud agresiva» que habría causado «lesiones a dos porteros más que tuvieron que ser asistidos».

Conservar la licencia

La sala señala que David Espinosa se habría visto forzado a inventar su versión «para evitar la posible retirada de la licencia que posee como boxeador, ya que utilizar el boxeo o cualquier arte marcial en una pelea callejera puede ser en algunos casos equivalente a un ataque con arma blanca».

En su narración, el boxeador manifestó que la agresión se produjo sin motivo aparente y que los porteros de la discoteca se ensañaron con él, dándole «golpes por todos lados» hasta el extremo de temer por su vida. Espinosa, que presenta magulladuras por todo el cuerpo, camina con muletas a causa de un esguince de tobillo y tiene una muela y el labio rotos, afirma que los vigilantes emplearon un puño americano.