ATLETISMO

El recorrido de la Media de Córdoba kilómetro a kilómetro

ABC realiza un entrenamiento sobre el trazado completo, idóneo para hacer marca por carecer de grandes pendientes

Atletas al inicio de la prueba en Conde de Vallellano
Atletas al inicio de la prueba en Conde de Vallellano - VALERIO MERINO

Los corredores cordobeses conocen bien el trazado de la Media Maratón de Córdoba del próximo domingo, pues el recorrido no cambia desde hace tres años, cuando la prueba introdujo la importante novedad del cambio de la salida desde El Fontanar a Conde de Vallellano y de la llegada desde las citadas instalaciones municipales a la Puerta del Puente. Sin pendientes relevantes, el circuito discurre en la mayor parte por avenidas anchas con capacidad para que los ocho mil atletas inscritos puedan cubrir los 21 kilómetros sin aglomeraciones. Los puntos de avituallamiento están situados, como es costumbre en este tipo de pruebas de media distancia, cada cinco kilómetros. ABC ha hecho un entrenamiento por el circuito completo: las que siguen son las conclusiones del mismo.

Vallellano-Mercacórdoba (Salida-Km. 5)

El punto en el que está situada la línea de partida es idóneo para el lucimiento de la prueba y evita los incómodos atascos de corredores que suelen lastrar los primeros compases de las medias maratones y de los maratones. La euforia de los participantes no se aplacará, al menos, hasta que crucen el Puente de San Rafael —volverán a hacerlo al final de la carrera cuando se dirijan ya a la meta en el Puente Romano—. La avenida de Granada y la Carretera de Castro serán los escenarios del consumo de las calorías iniciales, para alcanzar después la plaza de Santa Teresa por la avenida de Cádiz. La primera cuesta llega entonces, y además en un enclave angosto: en la calle Carmen Olmedo Checa, que enlaza Miraflores con el puente del mismo nombre. De ahí al primer punto de avituallamiento hay un trecho cómodo, llano y abierto: la Ribera en dirección a El Arcángel hasta ganar la avenida de Las Lonjas.

Las Lonjas-Ollerías (Kms. 5-10)

Quizás sea el tramo más árido: discurre por avenida largas y un tanto impersonales como son las del Zafiro y Carlos III, en las que los corredores habrán de vérselas con las primeras pendientes de relieve, sobre todo cuando se aproximen a la avenida de la Agrupación Córdoba y tengan que enlazar con la glorieta de la Fuensantilla. Además, las piernas empezarán ya a estar fatigadas. Las Ollerías es engañosa, pues su pendiente, sobre todo en su recta final, puede hacer daño a los participantes menos prevenidos. Al final de este segundo cuarto cada corredor tiene que haber encontrado ya su ritmo: la carrera dejará de ser compacta y adoptará una fisonomía lineal con grupos de atletas dispersos.

Corredores en Las Tendillas
Corredores en Las Tendillas- VALERIO MERINO

Colón-El Tablero (Kms. 10-15)

Llega el momento de encontrarse con el público. Además de la sensación de cruzar la meta el paso por Cruz Conde, el tránsito por Las Tendillas, Gondomar y Concepción es el que quedará con más fuerza en la retina de los corredores. El público ha ido a más en las ediciones recientes de la prueba y eso lo agradecen los atletas, que en este tramo se las ven con un terreno sin complicaciones de altimetría. Pero no hay que cantar victoria: en cuanto los participantes pongan un pie en La Victoria acabará la tregua, porque llegará la hora de cruzar Gran Capitán para encarar El Tablero por El Brillante. Ojo que la cuesta puede ser letal para quien no haya preparado bien la prueba, pues la inclinación del terreno acontece con 13 kilómetros en las piernas. El trazado llano, incluso descendente por momentos, regresa a partir de la glorieta Académico García Moreno, la del centro comercial El Tablero.

Arroyo del Moro-Puente Romano (Kms. 15-21)

El tramo final es muy agradecido si el corredor ha sabido dosificar sus fuerzas. Las anchas avenidas de Arroyo del Moro ayudan a recuperar oxígeno antes de cruzarse con la glorieta de Ibn Zaydún y torcer a la derecha en dirección al Zoco por Periodista Quesada Chacón y bordearlo por la avenida Conde de Zamora, bien conocida por la comunidad «runner» por ser el punto de partida de la media de Almodóvar. Desde allí a la meta hay un paso: queda la avenida del Aeropuerto, de nuevo Conde de Vallellano, el Puente de San Rafael y la avenida de Fray Albino, de perfiles suaves y que se adaptan bien a las piernas ya fatigadas de los corredores. Solo hay que dar unas zancadas más para alcanzar la gloria, que espera bajo la arcada de la Puerta del Puente.

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