La discoteca quedó totalmente calcinada tras el incendio
La discoteca quedó totalmente calcinada tras el incendio - ABC
TRIBUNALES

Incendio de la discoteca Silos: los acusados reconocen los hechos y aceptan penas de uno y dos años de cárcel

Además, tendrán que abonar una indemnización de más de 1,7 millones de euros

CÓRDOBAActualizado:

La vista por el incendio que en abril de 2009 calcinó la discoteca Silos, en el polígono de Chinales, ya tiene sentencia. Los cinco acusados han aceptado el fallo «in voce» dictada tras la conformidad de las partes: cuatro de ellos han sido condenados a un año de cárcel y el quinto, autor material de los hechos, a dos.

Además de la pena de prisión, los inculpados, que han reconocido los hechos, tendrán que abonar multas de 1.800 euros, que en el caso de la mano ejecutora asciende a 2.700.

En la resolución, dictada por la titular del Juzgado de lo Penal número 5 de Córdoba, se han contemplado las agravantes de disfraz y de precio o recompensa, así como las atenuantes de confesión de los hechos y dilaciones indebidas en el procedimiento.

Los condenados tendrán que abonar multas de 1.800 euros (cuatro de ellos) y 2.700, el autor material

Los procesados por un delito de daños y otro de amenazas, se han comprometido a indemnizar de forma conjunta y solidaria en 1.462.000 euros a los explotadores de la discoteca, y en 247.205 euros al propietario de la nave donde se desarrollaba la actividad.

Según avanzó este periódico, tres de los cinco acusados (A.J.R., O.J.M., y F.M.G.) eran dueños de una discoteca de la competencia también en el polígono de Chinales de la capital.

Desde comienzos de su actividad en 2008 tuvieron problemas de competencia con la discoteca Silos, llegando a tener los citados acusados problemas económicos serios, ante lo cual, según esta calificación de la acusación particular, «aprovechando que a principios de abril de 2009 unos desconocidos habían prendido fuego a unos contenedores de la discoteca Silos, uno de los dueños de la discoteca de la competencia A.J.R. le dijo al relaciones públicas de Silos «que le dijera a sus jefes que antes de que el se arruinara prendería fuego al negocio».

Ocultos con pasamontañas

La acusación cree que días antes del 20 de abril de 2009, O. J., con ánimo de beneficio de su empresa, propuso a otro acusado (V. J. S.) pagarle 2.000 euros si hacía el trabajo de quemar la discoteca Silos, pero éste rechazó la oferta, aunque le dijo que conocía a alguien que lo podría hacer, poniéndole en contacto con otro acusado (R. P.), el cual contactó a su vez con otro acusado (M. M.), conviniendo ambos prender fuego a la discoteca la noche del 19 al 20 de abril por el precio de 4.000 euros.

El plan previsto comenzó cuando ambos fueron a comprar gasolina, y después fueron a la discoteca Silos en el vehículo de uno de ellos, aparcaron en las inmediaciones, se bajaron, ocultando sus rostros con pasamontañas, quedándose uno de ellos vigilando, mientras el otro, saltó la valla que circundaba la discoteca, y portando la garrafa de gasolina entró por la Sala Stereo, vertió el líquido por debajo de la puerta con ayuda de una pala o chapa y le prendió fuego, huyendo después del lugar. La discoteca quedó completamente destruida, con unos daños valorados en 1,9 millones de euros.