SUCESOS

De Diana Quer al cordobés Paco Molina: desaparecidos «de segunda»

Hay diferencias entre la búsqueda de la joven madrileña y la del cordobés: despliegue mediático y rastreo

Concentración en el Bulevar del Gran Capitán por la desaparición de Paco
Concentración en el Bulevar del Gran Capitán por la desaparición de Paco - ROLDÁN SERRANO

Aunque la desaparición de Paco Molina (16 años) está calificada de «alto riesgo» al tratarse de un menor, su padre, Isidro, no ha podido saber aún si su hijo llegó a Madrid en autobús el domingo 2 de julio de 2015, hace 14 meses. Las diferencias con el caso de Diana Quer desaparecida hace tres semanas en Galicia remueven las entrañas de esta familia que se pregunta una y otra vez ¿Cómo no hay una cámara que haya captado la imagen de su hijo? ¿Ni de tráfico, ni de un banco o centro comercial, ni de las estaciones de autobuses? Isidro se pregunta por qué no se han guardado esas imágenes o por qué se dejaron borrar, si es que se han borrado, pese a que él y su mujer se pasaban todos los días por Comisaría para pedirlas.

A pesar de ello, en declaraciones a ABC, Isidro Molina admite que desde la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de Madrid «se está trabajando bien; y prácticamente todas las semanas llaman a casa, aunque de momento no se sabe nada del paradero de nuestro hijo», asegura apesadumbrado.

El rastreo que se hizo de su hijo no fue el mismo que el de Diana Quer. Para empezar, el móvil de este adolescente dejó de funcionar a las 12.17 horas de la madrugada del domingo y el último WhatsApp de Paco lo recibió una amiga en su móvil. «Te llamo luego cuando lo cargue», escribió Paco. Su intención, según su padre, no era salir corriendo. No llevaba dinero ni ropa y había dicho a un amigo suyo que tomarían algo el domingo. Pero ese momento no llegó.

«Con la desaparición de mi hijo hay algo raro detrás, no sé lo que es, pero conozco a mi hijo y si está amenazado o bajo presión, estará como un perrillo, al lado de quien lo quiera retener. No hace falta tenerlo encerrado», asegura Isidro. «Alguien además le pagó el billete; en la taquilla no recuerdan a este joven comprando el billete de autobús, pero tampoco se sabe quién se lo compró», cuenta el padre.

Diferencias notables

Desde el Juzgado de Instrucción que lleva la causa se está haciendo todo lo posible con la investigación que le llega por parte de la Policía, pero de momento, no hay delito. Mientras que esta desaparición parece no desembocar en nada claro, cada día se conoce un poco más de los pasos que dio Diana Quer antes de desaparecer. La Guardia Civil es la que sigue reconstruyendo y analizando los pasos de esta joven días antes de su desaparición en Galicia hace ya más de tres semanas en un intento de componer el puzzle familiar y de amistades en el que la joven se movía.

Otra de las novedades de la investigación en Galicia, que rápidamente ha trascendido a los medios, procede de la última señal del móvil de Diana, que la sitúa en un punto cercano a la Ría de Arousa, cerca de Taragoña, a unos 15 kilómetros de la casa donde la joven y su familia veraneaban. Este último hallazgo llevó a los investigadores a organizar nuevas batidas en esa zona, ya con personal especializado. Con este punto de rastreo tampoco ha contado la familia de Paco, en Córdoba o en Madrid.

Desde la plataforma SOS Desaparecidos, su presidente, Joaquín Joaquín Amills, asociación que colabora en la búsqueda de Diana Quer y de Paco Molina, asegura que no se puede criticar que unos padres hagan todo lo posible moviendo medios de comunicación por encontrar a su hijo.

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