Imagen de San Lorenzo, en Córdoba
Imagen de San Lorenzo, en Córdoba - VALERIO MERINO
MÁRTIR

San Lorenzo, patrón de los cocineros, de La Rambla y mucho más

El diácono aragonés fue el encargado de custodiar los bienes de la Iglesia

CÓRDOBAActualizado:

Dicen que en Roma es el Santo más importante con San Pedro y San Pablo. Es el Santo Patrón de varias localidades en el mundo –entre ellas la cordobesa de La Rambla-, es titular de cientos de parroquias, pone nombre a un fenómeno astronómico y su nombre lo lleva hasta un famoso equipo de fútbol en Argentina. Paradójicamente, del que es aficionado confeso el Papa Francisco.

Pero, ¿quién fue San Lorenzo? Cuenta la historia que fue uno de los siete diáconos regionarios de Roma. Es decir, uno de los siete hombres de confianza del Sumo Pontífice. Natural de Huesca –aunque son varias las ciudades que se han atribuido su lugar de nacimiento-, fue martirizado en Roma encima de una parrilla el 10 de agosto del año 258 al no querer entregar las riquezas de la Iglesia.

Ese año, el emperador Valeriano inició una persecución contra los cristianos. El 6 de agosto, el papa San Sixto fue asesinado junto a cuatro de sus diáconos mientras celebraba una misa en un cementerio de Roma. Consciente del peligro que le acechaba, San Lorenzo resguardó  todos los bienes de la Iglesia y vendió cálices, copones y candelabros de oro, cuya recaudación entregó a los pobres.

Mientras, el alcalde Roma instó a San Lorenzo a reunir todos los enseres de valor de la Iglesia para entregárselos al emperador. El mártir, le pidió tres días para conseguirlo. Transcurridos los mismos, se presentó acompañado de los pobres, lisiados, mendigos, huérfanos, mutilados, ciegos y leprosos a los que él ayudaba con sus limosnas. «Aquí tiene todos los tesoros más apreciados de la Iglesia», dijo.

Ante esta actitud, el alcalde decretó una muerte lenta y dolorosa para el diácono, que fue abrasado en una parrilla de hierro el 10 de agosto. Cuenta la historia que después de un rato al fuego el mártir le dijo al alcalde «ya estoy asado por un lado. Ahora que me vuelvan hacia el otro para quedar asado por completo». Por este motivo, los atributos con los que se representa a San Lorenzo son la palma y la parrilla.

No obstante, la leyenda también cuenta que entre los tesoros que tuvo que poner a salvo el mártir se encontraba el Santo Grial. El cual, consiguió enviarlo a Huesca, junto con un una carta y un inventario, donde fue escondido durante siglos.

Venerado en todo el mundo

En cuanto a los lugares que honran al mártir, hay que recordar que en Córdoba cuenta con una de las parroquias más emblemáticas de la ciudad, en la que se le da culto y desde la que procesiona cada 10 de agosto de la mano de la hermandad del Calvario. Además, es patrón de La Rambla. Asimismo, su importancia fue tal que también puso nombre al magnífico conjunto arquitectónico de El Escorial, al mismo tiempo que posee numerosas iglesias en Roma. Entre ellas, la Basílica de San Lorenzo está considerada la quinta en importancia de la Ciudad Eterna.

San Lorenzo es también el patrón de los cocineros, los curtidores, los mineros y los bibliotecarios.