La hermandad del Rocío, momentos después de su salida
La hermandad del Rocío, momentos después de su salida - VALERIO MERINO
EL ROCÍO

Córdoba ya camina hacia la Blanca Paloma

La hermandad del Rocío comenzó este jueves su camino a la aldea almonteña

CÓRDOBAActualizado:

La Virgen del Rocío ya espera a la hermandad de Córdoba. La corporación filial comenzó este jueves su camino hacia la aldea almonteña con un recorrido triunfal por diferentes calles de la ciudad, donde muchos cordobeses no dejaron pasar la oportunidad de despedir a su hermandad. El sonido del tamboril y el pito rociero, acompañado por cientos de vivas y cohetes en el cielo, fueron la banda sonora perfecta al paso de la carreta que portaba el glorioso Simpecado y que este año recuperaba sus tradicionales mulos.

Aún sin el Simpecado en su interior, la carreta era trasladada desde la casa de hermandad de la corporación (en el Polígono del Granadal) hasta las puertas de la Real Iglesia de San Pablo. Mientras tanto, en el interior del céntrico templo, se celebraba desde las 17.00 la solemne misa de romeros, oficiada por el capellán de camino de la hermandad, Tomás Pajuelo, y concelebrada por el consiliario de la misma, Manuel Carrasco, y la comunidad de Padres Claretianos.

Subida del Simpecado a la carreta
Subida del Simpecado a la carreta - VALERIO MERINO

Posteriormente, una vez concluida la celebración en el interior de San Pablo, la comitiva comenzó a discurrir por las calles de Córdoba camino de la Mezquita-Catedral. Uno de los momentos más especiales se vivió cuando el glorioso Simpecado, alzado con orgullo por uno de sus hermanos desde el interior del templo, era entronizado en la carreta, ya en plena calle y entre una gran algarabía. Varios niños fueron bendecidos por el Simpecado antes de que la carreta comenzase a caminar pocos minutos antes de las 19.00 horas.

Extensa comitiva

De esta forma, la comitiva compuesta por más de 200 personas, 12 carriolas, 11 coches de caballos y más de una decena de caballistas comenzaron su caminar por Córdoba, recuperando el antiguo recorrido por enclaves como Diario de Córdoba y San Fernando con destino al primer templo de la Diócesis. Mujeres vestidas de flamenca y hombres vestidos de corto otorgaban un colorido sin igual al jubiloso cortejo, que caminaba con ritmo alegre y constante a modo de despedida de la ciudad.

Las nuevas columnas traseras de la carreta, obra del taller sevillano de orfebrería de los Hermanos Fernández, lucían en todo su esplendor. También lo hacía la réplica de la Virgen de la Fuensanta, situada en la calle central de la carreta, que se presentaba restaurada para la ocasión. En cuanto al exorno floral, la carreta mostraba uniformidad cromática con tonos rojos y burdeos y con más de 20 variedades diferentes de flor como rosas, cymbidum, astromelias, hipérico o gerberas entre otras, obra de la empresa especializada Pinsapo Flores.

Llegada a la Catedral del Simpecado
Llegada a la Catedral del Simpecado - VALERIO MERINO

Poco a poco el cortejo rociero llegó hasta la Mezquita-Catedral, donde el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, recibió a la corporación. El prelado aprovechó el momento para dedicar unas sentidas palabras a la hermandad del Rocío, otorgándoles además su bendición.

Despedida en los jardines Virgen del Rocío

Posteriormente, la comitiva continuó con su caminar por el casco histórico de la ciudad, transitando por angostas calles como Judería o Manríquez, donde muchos turistas quedaron muy sorprendidos al paso de la comitiva. Una vez superada esta parte del recorrido, la hermandad se encaminó hacia los jardines Virgen del Rocío tras cruzar el puente de Miraflores. Allí, junto al monumento dedicado a la Blanca Paloma y al paso de la carreta de Córdoba, se cantaron sentidas sevillanas y se dedicaron emotivos vivas a la Virgen del Rocío en una pequeña parada a modo de despedida.

Finalmente, la hermandad transitó junto a la parroquia de San José y Espíritu Santo y la Plaza de Santa Teresa, antes de hacer su primera parada en la finca El Cañuelo (junto al Polígono de Amargacena). Por delante quedarán nueve días de camino para que la hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Córdoba se encuentre cara a cara, un año más, con la Blanca Paloma.