Bloques de pisos de la barriada de Los Pajaritos
Bloques de pisos de la barriada de Los Pajaritos - Raúl Doblado
TRIBUNALES

Una madre sevillana, absuelta de corrupción de menores, busca a su hija retirada por la Junta

La chica, que ahora tiene 18 años, sufrió abusos de pequeña en un piso de Los Pajaritos después de que su padre la intercambiara con su cuñado para mantener relaciones con ella

SEVILLAActualizado:

Remedios M.R., absuelta en 2013 de los delitos de corrupción de menores y abandono de la familia de los que estaba acusada y fue juzgada, busca desde que finalizó aquel procedimiento, cuyo fallo fue ratificado por el Tribunal Supremo, a una de sus tres hijos, en concreto a su única hija, retirados por la Junta y en situación de acogida definitiva desde antes del juicio.

La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Sevilla condenó en mayo del citado año a diez y ocho años de cárcel, respectivamente, a A.M.M. y J.M.P., dos padres, cuñados entre sí, acusados de intercambiarse a sus hijas de seis y siete años de edad y abusar sexualmente de ellas en una vivienda del barrio de Los Pajaritos.

La Audiencia, y posteriormente el Tribunal Supremo, consideró probado que los dos acusados abusaron sexualmente de sus sobrinas, en uno de los casos de modo continuado en el tiempo, pero no vio probado que fueran conscientes y permitieran expresamente que se abusara de sus hijas.

Asimismo, la Audiencia absolvió a las parejas de los acusados, Remedios M.R. -mujer de A.M.M.- y M.B.M. -esposa de J.M.P.- y madres de las niñas, para las que el Ministerio Público solicitó un año de cárcel a cuenta de sendos presuntos delitos de corrupción de menores y abandono de familia.

Remedios M.R. tuvo tres hijos con su pareja, dos varones -el mayor de ellos con una enfermedad- y una chica, todos menores de edad en la fecha del juicio. La otra pareja, cinco hijos.

En la vista oral comparecieron también las dos menores que presuntamente sufrieron los abusos, cuya tutela obtuvo la Junta y que entonces contaban con 13 y 12 años de edad, respectivamente, quienes ratificaron los abusos sexuales, aunque según abogados de las defensas presentes en la declaración «incurrieron en sucesivas contradicciones sobre las personas que habrían abusado de ellas».

Los acusados negaron los hechos e incluso rechazado un posible pacto con la Fiscalía porque el mismo «significaría reconocer unos hechos que no reconocen de ninguna de las maneras».

«Pasividad de la madre»

Los hechos, según la Fiscalía, tuvieron lugar entre 2007 y mayo de 2008, cuando ambos acusados, «aprovechando» que todos convivían en la misma vivienda -de unos 70 metros cuadrados en el barrio de Los Pajaritos- y contando con el «consentimiento» del padre y la «pasividad» de la madre, aprovecharon para mantener relaciones sexuales con sus respectivas sobrinas.

Según la Fiscalía, las dos madres acusadas, aunque «no eran conscientes» de lo que estaba sucediendo, «se desatendieron de sus deberes relativos a la patria potestad» y «dejaron solas» a sus hijas «en numerosas ocasiones», ya que «abandonaba» la vivienda «para satisfacer sus deseos y placeres, propiciando con su actitud el clima idóneo» para que se produjeran los hechos descritos.

Acogida definitiva

Los tres hijos de Remedios M.R. durante el proceso judicial, «por situación de abandono familiar», pasaron a ser tutelados por la Junta en situación de acogimiento provisional y justo antes del juicio pasaron a la situación de acogida definitiva.

Pasado aquel calvario judicial y conseguida su absolución, Remedios M.R. buscó a sus tres hijos desde el primer día. Con el mayor, que padece una enfermedad, mantiene contacto actualmente porque se encuentra en un centro especializado de la Administración autonómica.

El hijo pequeño, aún menor de edad, continúa bajo protección de la Junta de Andalucía, por lo que, según el abogado de Remedios M.R., «no va a saber dónde está».

Pero su mayor preocupación en estos momentos, y casi desde el principio de esta historia, es su hija, víctima de los abusos, que ya cuenta con los 18 años de edad.

Remedios M.R. durante muchos meses y siendo su hija aún menor ha acudido semanalmente al Servicio de Protección de Menores de la Junta para preguntar, mediante escritos, el paradero de su hija. Cientos de escritos que sólo han tenido una única resolución de respuesta, en la que venía a decirle que «por mucho que usted presente solicitudes no le vamos a atender», según ha señalado su abogado Javier Toucedo a Europa Press.

Remedios M.R., según su abogado, no tiene reproche penal, ni antecedentes ni pesan sobre ella medida de seguridad alguna. «Le quitaron los niños por una situación de abandono».

«Se ha cansado de pedir información en el Servicio de Protección de Menores de la Junta y lleva penando por sus hijos desde el primer día», ha manifestado Toucedo.

Denuncia por posible desaparición

Con la mayoría de edad de su hija, Remedios M.R. acudió al Juzgado de Guardia para denunciar una posible desaparición, pero al tener ya los 18 años «no se pueden abrir diligencias de investigación por una posible desaparición". Y en caso de que estuviera con una familia de adopción tampoco se podría investigar.

Ante esta desesperante situación, Remedios M.R. lamenta y no encuentra explicación al hecho de que la Junta de Andalucía, una vez que la joven ya ha alcanzado la mayoría de edad y por tanto tiene poder de decidir si quiere tener relación o con su madre, sigue sin querer dar información alguna sobre la situación de su hija y «sigue manteniendo el mismo secretismo existente que antes, cuando era menor de edad».