Una lona gigante cubre la fachada de la antigua fábrica tabaquera de Los Remedios como parte de la campaña
Una lona gigante cubre la fachada de la antigua fábrica tabaquera de Los Remedios como parte de la campaña - J. Flores

Altadis lanza en Sevilla un SOS para salvar del tabaco ilegal a la industria

Uno de cada dos cigarrillos que se encienden en la capital hispalense procede del contrabando o de talleres clandestinos

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La Guardia Civil desmantelaba la semana pasada una red de producción y venta de tabaco falsificado detrás de la cual había una organización criminal de carácter internacional. Parte de la «operación Lerna» se desarrolló en la provincia de Sevilla, donde los investigadores encontraron una de las fábricas clandestinas de cajetillas. Se trata de unas instalaciones situadas en Mairena del Alcor, con capacidad de producir 34.000 cajetillas por hora, lo que equivalía a unas ganancias de 153.000 euros por hora. No es casualidad que la organización, compuesta por miembros de la Europa del Este y españoles, eligiera Sevilla como una de sus bases.

Esta producción al margen de la ley es uno de los frentes de batalla que tiene abierto la industria del tabaco, que lleva años soportando una reducción en las ventas por el impacto del tabaco de contrabando. Un fenómeno que repuntó con la crisis y que ya ha devorado a la mitad del mercado de los estancos. Según datos del sector, el 41% del tabaco consumido en Sevilla durante los últimos cuatro años, en concreto el 40,8%, era de contrabando. Es la media que se desprende de los datos obtenidos en la Encuesta de Paquetes Vacíos realizado por la consultora Ipsos.

Durante el primer semestre, el consumo de tabaco de origen ilícito está en el 47,2%, seis puntos más que la media de los últimos cuatro años. Un dato que está en sintonía con las cifras recabadas año tras año y que demuestran cómo ha ido avanzando el mercado clandestino en detrimento del reglado. Así, en 2015 la industria tabaquera alertaba de cómo la provincia sevillana desbancaba a la gaditana, que había sido tradicionalmente un punto negro del contrabando, en cuanto a número de incautaciones. Ya ese año, el consumo de producto de origen ilícito rozaba el 50% del mercado. Un año antes, Sevilla tocaba techo con una competencia ilegal que se había hecho con el 56,5% de la tarta.

El sector celebra la IV edición de su Congreso sobre el Contrabando el próximo 21 de noviembre

Con ese contexto, Altadis ha lanzado una campaña local de concienciación que culminará con la celebración en Sevilla de la cuarta edición de su Congreso Frente al Contrabando que tendrá lugar, un año más, en Fibes. La cita se celebrará el próximo 21 de noviembre, bajo el lema «Damos la cara frente al contrabando».

La campaña ha arrancado esta semana con la proyección de un anuncio en los autobuses de la ciudad y próximamente se verá también en soportes publicitarios de la vía pública, según una nota informativa de Altadis.

En Mairena del Alcor operaba una fábrica clandestina de tabaco
En Mairena del Alcor operaba una fábrica clandestina de tabaco - ABC

En el marco de esta misma campaña, Altadis ha colgado una lona gigante de repulsa hacia el comercio ilícito de tabaco, que ocupa gran parte de la fachada frente al río de su antigua fábrica de Los Remedios. El cierre de plantas en los últimos años ha sido la consecuencia más grave de esa reducción del negocio de la industria tabaquera, ya que ha supuesto el despido de miles de trabajadores y su consiguiente impacto en las economías locales.

En palabras de Rocío Ingelmo, directora de Asuntos Corporativos y Legales de Altadis: «El contrabando es una de las mayores lacras que afectan a nuestra sociedad, en especial a la andaluza, por lo que a través de la puesta en marcha de esta campaña de concienciación y también con la celebración anual de nuestro congreso, queremos mostrar nuestro apoyo a la ciudad de Sevilla y a la comunidad autónoma que más sufre el impacto negativo de este grave problema».

La presión policial también se ha intensificado en los últimos años y ha dado cierto respiro como en 2016, cuando se notó un aumento del 3% en el volumen de ventas de los estancos, según datos ofrecidos en la II edición del congreso.