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Sara Valencia: «En España es muy complicado hacerte un hueco en el panorama musical»

La joven violinista, de 19 años y ganadora del «talent show» de La 2 «Clásicos y Reverentes», acaba de representar a España en el Eurovision Young Musicians

Sara Valencia, representante de España en el «otro» Festival de Eurovisión
Sara Valencia, representante de España en el «otro» Festival de Eurovisión - RTVE
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Desde el pasado sábado y hasta este jueves se está celebrando en Edimburgo (Escocia) el certamen Eurovision Young Musicians 2018, el Festival de Jóvenes Músicos europeo por excelencia. Hoy se celebra la gran final, de la que España se ha quedado fuera muy a pesar del reconocido talento de Sara Valencia (Madrid, 1999). La joven violinista ganó, junto a otros cinco compañeros, el «talent show» de RTVE «Clásicos y Reverentes», que el ente público estrenó prácticamente a la par que «Operación Triunfo», aunque en La 2. Como sucedió en «OT 2017» con Amaia Romero y Alfred García, el premio de Sara Valencia por triunfar en el concurso de RTVE fue poder representar a España en el «otro» Festival de Eurovisión.

Sin embargo –y pese a ser una de las favoritas del certamen y su buen hacer en semifinales–, la joven se ha quedado a las puertas de la final. De haber accedido a la misma, La 2 la hubiera emitido esta tarde en directo, a partir de las 20.30. Pese a no haber podido acceder a la última ronda, la joven lo tiene claro. «Es un honor haber representado a España en este Festival, en el que ha participado gente muy buena, que ha tenido una trayectoria brillante. Estoy muy emocionada», reconoce la artista a ABC.

Valencia fue la única de todos los ganadores de «Clásicos y Reverentes» que conquistó a la audiencia con un instrumento de cuerda: su inseparable violín, al que dedica «unas cinco horas al día» y al que lleva vinculada desde que tenía cuatro años. «El violín es mi vida. Todo lo que hago es por y para el violín, que me permite expresar todo tipo de emociones y hacer música», afirma tajante, mientras explica las dificultades que una músico como ella debe afrontar en su día a día. «La música es muy sacrificada. Más en España, donde no se valora mucho y no hay apenas oportunidades para poder hacer conciertos, ciclos o música de cámara. Además, es muy duro compaginarlo con los estudios. Y aún con todo eso y por mucho que te esfuerces, es muy complicado hacerte un hueco en el panorama musical», desvela.

A sus 18 años –uno menos que la edad máxima permitida para participar en este Eurovision Young Musicians–, la joven está cursando estudios superiores de música en la Escuela Superior Reina Sofía de Madrid. Recuerda «con ilusión» su paso por «Clásicos y Reverentes». «Aunque íbamos un poco a la aventura, porque era la primera vez que se hacía el programa -que ahora prepara su segunda edición-. Cuando íbamos a plató, no sabíamos cómo se iba a dar todo», reconoce la artista entre risas. La mecánica del formato, no obstante, es diferente a la de «Operación Triunfo». «Allí no teníamos una Academia en la que vivir, sino que íbamos un día a grabar y lo “echábamos” entero solo para tocar dos minutos. Eso sí, lo que salía, salía, no se podía repetir».

Diferencias sustanciales con «Operación Triunfo»

En relación a su programa «hermano», la joven reconoce que «hubiera estado bien» que «Clásicos y Reverentes» hubiera tenido la repercusión de «Operación Triunfo»... aunque solo parcialmente. «También es verdad que nuestro programa no puede tener tanto 'boom', porque nosotros tenemos que seguir estudiando y no podemos meternos en una gira de meses. La mayoría de concursantes de “OT” no han estudiado música. Cantan bien, pero no le dedican ni el tiempo ni el esfuerzo que le brindamos nosotros. De hecho, no me veo tan lejos de los concursantes de “OT” a nivel vocal», agrega, al tiempo que incide en el que para ella es uno de los aspectos más relevantes de «Clásicos y Reverentes». «Lo interesante de este programa es que lo vea gente que no sabe de música clásica, en especial los jóvenes, para que los conciertos se llenen de gente que baje la media de edad de los conciertos de música clásica, que hoy es muy elevada», afirma. «Si se consigue promover el interés de la población por la música clásica, habrá más dinero y tendremos más posibilidades de dar conciertos o conseguir becas. La gran pena de este programa es que hay mucha gente que no lo ha visto solo porque no conoce la música clásica», opina.

Con todo ello, la joven artista, que no tiene pensado dar el salto al canto, incide en las dificultades que afrontan día a día en su gremio hacen frente día a día. «No me gusta que nuestro trabajo no esté valorado. La mayoría de la gente no tiene ni idea del tiempo que dedicamos y del esfuerzo que conlleva estar en este mundo», expresa Valencia, conocedora de la «responsabilidad» de representar a España en el Festival, en el que nuestro país llevaba sin participar «dieciséis años». «Después de tanto tiempo, se decidieron por mí para volver a estar en el concurso. Había muchas expectativas y tenía un poco de presión», reconoce Valencia, uno de los mayores talentos que la música española ha dado en los últimos tiempos.