El embajador ruso y su homólogo chino votan contra la resolución de EE.UU. sobre Venezuela
El embajador ruso y su homólogo chino votan contra la resolución de EE.UU. sobre Venezuela - EFE

Rusia y China vetan la resolución de EE.UU. sobre Venezuela en la ONU

Fue una confrontación entre los principales soportes del presidente encargado Juan Guaidó y del dictador Maduro sobre cómo encauzar la situación en Venezuela

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El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas trató este jueves, por segunda vez en lo que va de semana, la situación de crisis humanitaria y política en Venezuela. El órgano con mayor poder de decisión de la ONU volvió a escenificar la división en la comunidad internacional sobre cómo actuar ante la negativa del régimen de Nicolás Maduro a la entrada de ayuda humanitaria en el país y sobre la transición democrática en el país. Rusia y China, los principales valedores de Maduro en la comunidad internacional, vetaron una resolución presentada por EE.UU., con el apoyo de los países europeos y los del Grupo de Lima, para permitir la entrada de ayuda humanitaria y la celebración de elecciones libres en Venezuela.

Fue una confrontación entre los principales soportes del presidente encargado Juan Guaidó y del dictador Maduro sobre cómo encauzar la situación en Venezuela, que reflejan una distancia de momento insalvable para que haya avances en el marca de la ONU.

La de EE.UU. busca que se permita la entrada de ayuda humanitaria en el país, después de la negativa de Maduro, materializada en la violencia vivida el pasado fin de semana en diferentes puntos de la frontera de Venezuela con Colombia y Brasil. Los incidentes acabaron con al menos cuatro víctimas mortales y centenares de heridos, además de la quema de parte de la ayuda humanitaria. El texto estadounidense también busca que se inicie «un proceso político pacífico» que lleve a unas elecciones presidenciales «libres, justas y creíbles», al contrario que las de mayo del año pasado que supusieron la reelección de Maduro.

Es una posición que apoyan los países europeos. El embajador de Francia ante la ONU, François Delattre, aseguró antes del comienzo de la reunión que el borrador estadounidense «no supone una base legal para el uso de la fuerza ni es un intento de minar la soberanía de Venezuela», como han denunciado los representantes de Maduro, con el apoyo de Rusia.

La propuesta rusa, que contaba con la oposición de la mayoría de países, llama al diálogo entre el Gobierno de Maduro y la oposición, pero se centra en oponerse al uso de la fuerza en Venezuela y en la defensa de la soberanía representada por la dictadura chavista.

«Tuvimos que utilizar el derecho de veto porque el proyecto de EE.UU. no es parar resolver los problemas de Venezuela. Por eso presentamos una alternativa que podría haber ayudad al pueblo venezolano sin una intervención foránea», dijo el representante ruso, Vasili Nebenzia.

Para Delattre, sin embargo, ese texto «no contiene ninguna solución para la crisis» y crea la «ilusión» de una situación que no es real en Venezuela: «Nadie puede negar la crisis humana, y el borrador ruso ni siquiera menciona la palabra ‘humanitaria’».

«Tenemos que ser realistas, es muy poco probable que el Consejo sea capaz de llegar a un acuerdo», reconoció la embajadora de Reino Unido ante la ONU, Karen Pierce, lo que calificó de «muy decepcionante».

Tras las votaciones el representante de EE.UU., Elliott Abrams, enviado especial del país para Venezuela, lamentó que los vetos suponen que «algunos miembros de este Consejo siguen protegiendo a Maduro y a sus amigos, y prolongando el sufrimiento del pueblo venezolano».

Abrams insistió en que la Administración Trump seguirá «firme en el apoyo al gobierno legítimo de Guaidó y de la Asamblea Nacional» y que EE.UU. buscará «todos los medios para aumentar la asistencia sanitaria a los venezolanos dentro y fuera de su país».