El líder de Boko Haram, Abubakar Shekau , en una imagen de archivo
El líder de Boko Haram, Abubakar Shekau , en una imagen de archivo - AFP

Al menos 60 civiles asesinados por los yihadistas de Boko Haram en una localidad de Nigeria

La matanza tuvo lugar el pasado lunes en Rann, en el noreste del país, según denunció Amnistía Internacional

ABUYÁActualizado:

Al menos 60 personas murieron en un ataque perpetrado el pasado lunes por el grupo yihadista Boko Haram en la localidad de Rann, en el estado nororiental nigeriano de Borno, el más mortal hasta la fecha en esta zona, según indicó ayer Amnistía Internacional (AI). "Según hemos podido confirmar, al menos 60 personas murieron tras el devastador ataque de Boko Haram sobre Rann", señaló la organización en su cuenta de Twitter dedicada a esta nación de África Occidental.

A través de imágenes de satélite, AI también confirmó la quema y destrucción de numerosas infraestructuras de la localidad, la mayor parte de ellas, según denunció, construidas en 2017 y que hacían las funciones de refugio para los desplazados internos de la zona.

El pasado lunes, alrededor de las 9.00 AM (8.00 GMT) un grupo de combatientes de Boko Haram acudieron a Rann montados en motocicletas, incendiando casas y acabando con la vida de aquellos que se cruzaron a su paso, así como los que trataron de huir. La situación de violencia en la localidad ha llevado a unas 30.000 personas a huir el pasado fin de semana al vecino país de Camerún, debido a los ataques y amenazas constantes del grupo yihadista.

Los refugiados forman parte de las decenas de miles de personas que han huido en los últimos meses de Nigeria a Camerún y Chad, en un momento de incremento de la violencia de Boko Haram en la zona, según denunció el pasado martes a Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR). AI condenó las acciones de Boko Haram "por atacar a los civiles de manera sistemática y deliberada en Rann, matar a personas y quemar infraestructuras", y solicitó a los Gobiernos de Nigeria y Camerún que proporcionen suministros y seguridad a estos refugiados.

El ataque de este lunes se produce después de que el pasado 14 de enero la misma formación lanzara otra ofensiva contra Rann, que llevó a la quema de decenas de infraestructuras y al desplazamiento de unas 9.000 personas. El 1 de marzo de 2018, Boko Haram acabó con la vida de cuatro trabajadores humanitarios en esta misma localidad. "Este ataque contra civiles que ya se habían visto desplazados por este sangriento conflicto puede ser considerado un crimen de guerra y sus responsables deben ser llevados ante la justicia", concluyó AI.

El noreste de Nigeria lleva años sumido en un estado de violencia provocado por las acciones de Boko Haram, que desde 2009 lucha por imponer un Estado de corte islámico en Nigeria, país de mayoría musulmana en el norte y predominantemente cristiano en el sur. Desde entonces, más de 20.000 personas han muerto y la cifra de desplazados casi alcanza los dos millones, según las Naciones Unidas.

Una fuerza conjunta multinacional integrada por Nigeria, Níger, Camerún y Chad ha debilitado considerablemente la insurgencia de Boko Haram, aunque los yihadistas aún lanzan ataques indiscriminados contra áreas sensibles como escuelas, mezquitas o mercados