El presidente de la República, Sergio Mattarella, recibe a Giuseppe Conte en el palacio del Quirinal
El presidente de la República, Sergio Mattarella, recibe a Giuseppe Conte en el palacio del Quirinal - Reuters

Giuseppe Conte renuncia a formar gobierno en Italia tras el veto presidencial al ministro eurófobo

«No puedo aceptar imposiciones sobre ministros», asegura Mattarella. Se abre una grave crisis institucional, que seguramente conduce a elecciones generales anticipadas para otoño próximo

Corresponsal en RomaActualizado:

Italia se enfrenta a una crisis institucional sin precedentes, la más grave en su historia republicana. Después de 84 días de negociaciones, caracterizadas por la confusión y el caos, Italia se enfrenta ahora al escenario más negro y doloroso: una crisis que seguramente conduzca a elecciones generales anticipadas para otoño próximo.

La grave fractura institucional ha tenido en el centro una dura lucha de poder después de que el antisistema Movimiento 5 Estrellas y la Liga Norte insistieron en todo momento, con arrogancia y amenazas, para imponerle al jefe del Estado como titular de una cartera ministerial clave, la del Tesoro, a Paolo Savona, 82 años, un economista euroescéptico con una brillante carrera. Pero el presidente de la República, Sergio Mattarella, 76 años, que tiene la prerrogativa constitucional de dar el visto bueno a los ministros, no ha cedido a las presiones y amenazas de los populistas y ha puesto el veto a Savona.

El presidente Mattarella considera que el nombramiento de Paolo Savona como ministro del Tesoro, a pesar de su indiscutible competencia como economista, podía perjudicar a Italia, teniendo en cuenta su posición antieuro y contra Alemania, país al que Savona considera el gran beneficiado de la moneda única. Además de estar a favor de la salida de Italia del euro, ha propugnado la reestructuración de la deuda pública italiana, que alcanza la astronómica cifra de dos billones trescientos mil millones de euros.

En el año 2015 Savona llegó a escribir un documento cuyo título era: «Guía práctica para la salida del euro». Con estos antecedentes, ¿qué inversores pueden comprar títulos de Estado italianos si su ministro de Economía tiene la idea de que no se deben pagar, o teoriza su pago con moneda devaluada? Se explica así que la prima de riesgo italiana se haya disparado en los últimos días.

A pesar de la preocupación que el nombre de Savona suscitó en los mercados y cancillerías europeas, Luigi Di Maio, del antistema Movimiento 5 Estrellas, y Matteo Salvini, secretario de la Liga Norte, de extrema derecha, habían dado incluso un ultimátum a Mattarella: «O Paolo Savona, o elecciones generales en otoño». Salvini responsabilizó a Mattarella si fracasaba la negociación para la formación de gobierno: «Si todo explota, se producirá una fractura entre los italianos y los palacios del poder».

Pero Mattarella no cedió a las presiones y amenazas de los populistas. Convocó a las siete de la tarde en el palacio del Quirinal a Giuseppe Conte, al que había encargado el 23 de mayo, la formación de gobierno. Poco después de una hora, concluía la reunión y el profesor Conte anunciaba que renunciaba a la formación del «gobierno del cambio».

Duro mensaje

Minutos después apareció Sergio Mattarella, con semblante de gran preocupación y en tono solemne declaró que había aceptado la indicación de los partidos sobre el nombre del primer ministro, con la excepción del titular de Economía, al no poder aceptar una persona que sostiene la salida del euro: «Mi deber es tutelar los ahorros de los italianos», destacó Mattarella refiriéndose a la escalada que estaba sufriendo la prima de riesgo en los últimos días, las pérdidas de la Bolsa día tras día, lo que configuraba un negro panorama para el ahorro de los italianos, al tener que pagar más intereses por sus créditos.

Mattarella se refirió así a las presiones que ha recibido de los populistas: «El presidente de la República desempeña un papel de garantía que me asigna la Constitución y no puede sufrir imposiciones de ministros contrarios al euro». Mattarella ha concluido su breve intervención ante las cámaras destacando que en las próximas horas anunciará la decisión que adoptará para superar la crisis. Se supone que habrá nuevas elecciones a comienzos del otoño.

Los populistas

La reacción de los líderes populistas ha sido furiosa, atacando al presidente Mattarella, con un lenguaje muy duro. El jefe político del Movimiento 5 Estrellas, Luigi Di Maio, ha hablado en Facebook con expresión llena de rabia, al mismo tiempo que lo hacía el jefe del Estado. «Esta decisión de Mattarella es incomprensible. El problema es que las agencias de rating estaban preocupadas por un hombre que tenía que ser el ministro de Economía. Entonces, podemos decir claramente que es inútil votar, porque al final el gobierno lo deciden los grupos de presión. En Italia hay un problema de democracia. No se nos ha permitido hacer el gobierno, aunque representamos casi el 60 por 100 de los votos (en realidad, el 51 por ciento). Estábamos dispuestos a gobernar y se nos ha dicho que no. Estoy muy enojado».

Di Maio, con cara desencajada por la rabia en su enfurecido ataque a Mattarella, llegó a precisar que «no podemos quedarnos a mirar, frente a todo esto». Estas palabras reflejan, según la agencia de noticias ANSA, una perspectiva institucionalmente dramática: Los dirigentes del M5E estarían pensando en la posibilidad de «impeachment» del presidente, con referencia al artículo 90 de la Constitución, que evoca traición y atentado a la Constitución.

Por su parte, el líder de la Liga Norte, Matteo Salvini, de quien partió la idea de proponer al economista Savona como ministro del tesoro, ha atacado igualmente a Mattarella por el veto, exigiéndole que convoque de inmediato elecciones generales.

Un mensaje del primer ministro dimisionario, Paolo Gentiloni, al jefe del Estado, emplea la expresión «salvar al país», dando idea del dramatismo con que se vive en Italia esta crisis institucional: «Solidaridad al presidente Matarella. Ahora tenemos que salvar a nuestro gran país».

Tras la renuncia del profesor Conte, el presidente de la República ha convocado al palacio del Quirinal a Carlo Cotarelli, prestigioso economista, director del Observatorio sobre las cuentas públicas de la Universidad Católica de Milán, excomisario para la revisión del gasto público. Cotarelli podría encabezar un gobierno del presidente Mattarella para afrontar la crisis.