El líder yihadista Abu Bakr al-Baghdadi
El líder yihadista Abu Bakr al-Baghdadi - AFP

Una destacada mujer de Daesh ayudó supuestamente a la CIA a buscar a Al-Baghdadi

Nisrine Assad Ibrahim, más conocida como Umm Sayyaf, llegó a identificar las casas seguras utilizadas por el terrorista fugitivo

LondresActualizado:

Una destacada mujer del grupo terrorista Daesh, detenida actualmente en Irak, ayudó a la agencia de inteligencia estadounidense, CIA, a dar caza al líder yihadista Abu Bakr al-Baghdadi, todavía prófugo de la Justicia, revela este viernes el diario The Guardian.

Nisrine Assad Ibrahim, más conocida como Umm Sayyaf, llegó a identificar las casas seguras utilizadas por el terrorista fugitivo y, en una ocasión, un lugar concreto en Mosul, según declaró al rotativo británico en la primera entrevista desde que fue detenida hace cuatro años en Siria.

Saayaf colaboró con la CIA y con agentes de los servicios de inteligencia kurdos para establecer los desplazamientos, escondites y la red utilizada por Al-Baghdadi, líder del grupo yihadista Daesh que en 2014 se proclamó califa de todos los musulmanes.

Esta mujer, de 29 años, es una persona controvertida al haber sido acusada de haber participado en algunos de los crímenes más sangrientos de la organización terrorista.

Fue capturada en 2015 por soldados de EE.UU. en una operación en la que murió su marido, Abu Sayyaf, sospechoso líder de Daesh, y después condenada a muerte por un tribunal de Erbil (Irak).

«Yo les dije dónde estaba la casa. Yo sabía que estaba allí porque era una de las casas que se le facilitó y uno de los lugares que más les gustaban», relató al diario en la prisión con la ayuda de un traductor.

Como una de las esposas más importantes de Daesh, Saayaf tenía acceso a reuniones y conversaciones, y estuvo presente cuando Al-Baghdadi grabó un mensaje de propaganda en la vivienda que ella compartía con su marido.

«Lo solía hacer en nuestra sala en Tiji (centro de Irak). Mi marido era entonces el jefe de prensa (de Daesh), y Al-Baghdadi solía visitarla con frecuencia», afirmó.

Al principio, Sayyaf se negó a cooperar con sus captores, pero a principios de 2016 empezó a revelar algunos de los secretos más delicados de la organización, como la forma en que Al-Baghdadi se movía y operaba.