El apoyo a la UE se sitúa en máximos y los europeos prefieren los nuevos partidos a los tradicionales

El 75% de los españoles considera que el país se ha beneficiado de su pertenencia a la Unión Europea, mientras que el 68% cree que estar en la UE es algo bueno para España

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El apoyo a la Unión Europea alcanzó su máximo en 35 años en todo el bloque, con una gran mayoría de ciudadanos que sostiene que formar parte de la Unión refuerza a sus país incluso tras la salida en Gran Bretaña, que se irá el próximo año.

La encuesta del Eurobarómetro encargada por el Parlamento Europeo mostró que el 67 por ciento de los ciudadanos de la UE pensaba que formar parte de la UE había beneficiado a su país, el nivel más alto desde 1983. Solo el 23 por ciento rechazó esta premisa.

Italia, donde un gobierno euroescéptico entrante preocupa a Bruselas, fue menos entusiasta; solo el 44 por ciento de los italianos dijo que los beneficios superan las desventajas en comparación con el 41 por ciento que asegura que supone una losa para el país. Así y todo, la percepción ha mejorado puesto que el pasado octubre las opiniones negativas ante la UE suponían el 48 por ciento frente al 39 por ciento positivo.

El 75% de los españoles considera que el país se ha beneficiado de su pertenencia a la Unión Europea, mientras que el 68% cree que estar en la UE es algo bueno para España, ocho puntos por encima de la media comunitaria, según el último Eurobarómetro, que también muestra que a pesar de estos datos más de la mitad de los españoles (59%) no se siente escuchado en Europa.

Así, el 67% de los europeos valora como positiva la pertenencia de su país a la UE, la cifra más alta alcanzada desde 1983, en base a una encuesta reciente en la que participaron 27.600 personas de los 28 Estados miembros. Entre los países con mayor aceptación destaca Malta (93%), mientras que el dato más bajo se registra en Italia (44%).

Otros países donde una amplia mayoría de la población cree que la pertenencia a la UE es algo positivo son Luxemburgo (85%) e Irlanda (81%), seguidos por Holanda, Dinamarca, Malta, Polonia y Estonia con porcentajes superiores al 70%. Por el contrario, al final de la lista se sitúan, además de Italia, República Checa (34%), Croacia (36%) y Grecia (45%).

Los partidos emergentes

No obstante, más de la mitad de los españoles (56%) opina que las cosas no van bien en la UE, frente al 26% que cree que sí, mientras que en el resto de la UE la mayoría (42%) es pesimista respecto a la dirección del bloque comunitario y el 32% piensa que se va por la buena senda.

Estos porcentajes han caído respecto a septiembre de 2016, momento en el cual más de la mitad de los europeos (54%) se mostró descontento con la situación aunque las respuestas varían mucho entre países miembros: mientras que en Irlanda el 62% de los ciudadanos cree que las cosas marchan bien, en Grecia sólo el 15% de la población ve la situación actual de forma positiva.

Por otro lado, para casi la mitad de los españoles (46%) votar en las próximas elecciones europeas es algo muy importante, para el 33%, es importante mientras que sólo para el 21% tiene poca importancia. Los principales temas que deberían tratarse en la campaña son, para los españoles, la lucha contra el desempleo juvenil (63% de encuestados), seguido de la economía y el crecimiento económico (60%).

Otros de los temas que preocupan en España son, por este orden, la lucha contra el terrorismo (44%), la inmigración (37%), la promoción de los derechos humanos y la democracia (35%), la lucha contra el cambio climático y la protección del medio ambiente (30%).

La encuesta también analizó las opiniones de los ciudadanos sobre los nuevos partidos políticos. Entre 2013 y 2018, más de 70 nuevos partidos y alianzas políticas surgieron en los Estados miembros de la UE, algunos de los cuales hicieron campaña con éxito al protestar contra el establishment político.

«La mayoría de los europeos los perciben de manera bastante positiva», reza el informe del Eurobarómetro. La mitad de los encuestados no consideran tales partidos o movimientos como una amenaza a la democracia, mientras que el 38% cree que lo serían. El 70% de los ciudadanos encuestados considera que solo estar en contra de algo no sería suficiente y no mejoraría nada. Pero el 56% cree que los nuevos partidos y movimientos pueden traer un cambio real, mientras que el 53% de los ciudadanos está de acuerdo con el hecho de que podrían encontrar nuevas soluciones mejor que el establishment político.