El skyline de Miami se dibuja a lo lejos tras Arantxa Sánchez Vicario, fotografiada en Cayo Vizcaíno, durante un torneo de tenis en marzo 2017 - Vídeo: El Banco de Luxemburgo pide prisión preventiva para Arantxa Sánchez Vicario (ATLAS)

Arantxa no está sola: así se fraguó la reconciliación de los Sánchez Vicario

La disolución de su matrimonio con Josep Santacana ha propiciado un acercamiento a su hermano Emilio, tras años de notorios enfrentamientos

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A la explosiva biografía de Arantxa Sánchez Vicario, «¡Vamos! memorias de una lucha, una vida y una mujer», publicada en 2012, le falta un último capítulo por escribir. Sin duda, el más amable y a la vez inesperado; el de la reconciliación de una familia hecha añicos desde hace años.

Aquella páginas precipitaron un auténtico cisma en el clan de los Sánchez Vicario, después de que la extenista relatara amargamente que sus padres dilapidaron las ganancias que ella obtuvo a golpe de raqueta. Nunca más volvieron a dirigirse la palabra. Ni siquiera el fallecimiento de su progenitor, Emilio Sánchez Benito, en 2016, propició una tregua. La escena en el velatorio Les Corts de Barcelona fue grotesca. Arantxa en la puerta con el rostro desencajado acusando a sus hermanos –Marisa, Javier y Emilio–, de haberla vetado. Hoy ambas partes se arrepienten de aquello. El principal elemento en discordia que ha mantenido a la extenista alejada de su familia ya solo forma parte del pasado. Su marido, Josep Santacana, presentó el pasado 3 de enero la demanda de divorcio en un juzgado de Miami, donde se instalaron hace cuatro años. Y a medida que el matrimonio se desmoronaba –llevaban dos años separados–, más motivos encontraba Arantxa para recomponer la relación con su familia. En primer lugar, por la necesidad instintiva de buscar un hombro sobre el que llorar. En segundo, porque el tiempo le ha abierto los ojos y al final ha comprobado en su propia piel que sus padres no andaban tan desencaminados cuando le advertían de la dudosa moralidad e intenciones de su pareja; un hombre amante de la vida ociosa, pero con muchas pretensiones.

Su hermano Emilio le ha tendido la mano en el momento más difícil y le ha abierto las puertas de su casa de Naples (Florida), donde regenta la Academia de Tenis Sánchez Casal, un proyecto fundado junto a su excompañero de dobles Sergio Casal. Según ha podido saber ABC del entorno de los Sánchez Vicario, la extenista y sus dos hijos, Arantxa (9 años) y el pequeño Leo (6), pasaron diez días allí en Navidad. La residencia de Emilio se encuentra a tan solo dos horas en coche del hogar de Arantxa en Miami en el edificio 4Midtown. Emilio lleva una armoniosa vida en Naples junto a su mujer Simona Bronzeti y sus cuatro hijos, Victoria, Emilio, Valentina y Simón. Está volcado en el entrenamiento de futuras promesas de la raqueta a los que cuida como si fueran sus propios hijos. Arantxa encuentra en este distendido ambiente el mejor refugio y la de Navidad no fue la única visita.

Emilio Sánchez Vicario y su mujer, Simona Bronzetti
Emilio Sánchez Vicario y su mujer, Simona Bronzetti - EFE
Academia de Tenis Sánchez Casal, en Miami
Academia de Tenis Sánchez Casal, en Miami - ABC

El placentero día a día de Emilio, de pista en pista bajo el sol de Miami, solo se vio interrumpido el pasado septiembre por el huracán Irma. El preparador físico optó por permanecer en Florida mientras que Arantxa hizo las maletas y voló a Barcelona.

Una vez acabado el amor, solo sus dos hijos unen al matrimonio. En la demanda de divorcio presentada por Santacana a la que ha tenido acceso la revista «Corazón TVE»se especifica que la petición es de custodia compartida. Se detalla que los padres deberán llegar a un acuerdo para fijar los horarios de ese régimen. En caso de que no logren entenderse, será la Corte de Miami-Dade quien actúe para establecerlos.

Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santcana
Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santcana - EFE

Arantxa y Santacana celebraron su enlace el 12 de septiembre de 2008 en el castillo de Peralada (Gerona), aunque los papeles los firmaron en Barcelona. Se casaron en régimen de separación de bienes, el que se aplica directamente por ley en Cataluña. Un año antes, el 15 de noviembre de 2007, firmaron ante notario los acuerdos prenupciales a los que deberán recurrir ahora. En una de las cláusula queda reflejado el compromiso de «no difundir, directa o indirectamente, información alguna obtenida como consecuencia de su común relación». Un pacto de silencio que ahora les impide airear ningún detalle de su relación. También se prevé la renuncia a la pensión compensatoria prevista para los casos de nulidad, separación o divorcio.

El aspecto económico es, sin duda, otro de los frentes que complica aún más la ya de por sí enrevesada separación. El Banco de Luxemburgopide presión preventiva para Arantxa y Santacana por una deuda de 7,5 millones de euros, derivada de una multa fijada en 2009 por el Tribunal Supremo contra la extenista por fraude fiscal.

La niña prodigio del tenis, que reinó en la tierra batida de París con sus rotundos saques y certera diestra, juega hoy sobre un terreno enfangado por el desamor y las deudas. Pero no está sola. Tiene a su familia que ha saltado a la pista para ayudarla a seguir en pie. Como antaño.