Final Copa LibertadoresLa historia detrás de los primeros superclásicos

River Plate y Boca Juniors se llevan enfrentando más de un siglo sobre los terrenos de juego

MadridActualizado:

Para entender la rivalidad entre River Plate y Boca Juniors hay que echar la vista atrás. Muy atrás, de hecho. Hace más de un siglo nacieron dos equipos en el mismo barrio: La Boca. Ambos fueron fundados por extranjeros. Comenzaron jugando a apenas cien metros, y aunque entonces era difícil de imaginar, a medida que fueron pasando los años la distancia entre ellos se acabó volviendo inmensa en el imaginario del hincha. El domingo sus caminos se vuelven a cruzar, y lo hacen en Madrid, en el estadio Santiago Bernabéu. ¿Pero, cuándo comenzó todo?

Era el 2 de agosto de 1908 cuando los entonces jóvenes vecinos se vieron las caras por primera vez. Boca ganó 2-1. «Ansiosamente esperado el primer partido del campeonato de la A. A. de F. entre los clubs Boca Juniors y River Plate, antiguos y fuertes rivales del Sur de Buenos Aires, llegó ayer y todas las esperanzas buenas unas y malas otras que en él se depositaban llegaron también ayer», rezaba el inicio de una crónica de aquel partido. Entonces ambos jugaban en la segunda categoría.

Pero no fue el único partido entre River y Boca que se jugó aquel año. En 1908 también se disputó un duelo en el que estaba en juego un premio de once libras esterlinas. El ganador fue River, que se impuso a Boca después de que estos abandonaran el terreno de juego como protesta contra el árbitro cuando iban empate. Apenas habían coincidido unas horas sobre el césped y ya saltaban chispas.

Cinco años después, el 23 de agosto de 1913, se disputó el primer superclásico oficial. River ganó 2-1 en el estadio de Racing, donde Boca ejerció de local. Los goles los anotaron River Cándido García, Antonio Ameal Pereyra y Marcos Mayer. Han cambiado muchas cosas desde entonces, entre ellas los escudos de los dos equipos y los estadios donde sus hinchas acuden a animar.

En la crónica previa del diario 'La Argentina' ya se adivinaba lo que el destino les deparaba: «Los dos poderosos elencos de La Boca se encontrarán por primera vez en esta temporada, y quizá por primera vez también de su vida deportiva como instituciones ya definitivamente consolidadas. El match despierta un interés tal en ese mundo activísimo, que no es exagerado afirmar concurran a él un número de espectadores como posiblemente no hemos presenciado jamás en encuentros de nuestros campeonatos».

En 1931 se volvió a jugar por primera vez un superclásico. Esta vez se trató del primero en la liga profesional argentina. En este, como en tantos muchos otros, también hubo polémica, ya que Boca ganó después de que River se retirara por la expulsión de tres jugadores millonarios por protestar un penalti: Camilo Bonelli, Pedro Lago y José Belvidaresi. «Boca gana el primer clasico del profesionalismo, tras una suspension del match por retiro del equipo de River, disconformes con los fallos arbitrales. El Tribunal le dio los puntos al xeneize».

Algunos de los extractos más destacados de la crónica de 'El Gráfico' de aquel día son los siguientes: «El público aficionado, un poco por su culpa y mucho sin tenerla, es al fin y al cabo la víctima propiciatoria del ambiente irregular y desagradable en que se desarrolla el fútbol. Diversas apreciaciones respecto a la suspensión del match del domingo». ¿Les suena? «[...] ese público estoico que arrostra cuanto obstáculo o contrariedad que se le presenta, con tal de satisfacer sus deseos, se vio defraudado, por cuanto de un espectáculo que se le prometía de hora y media, sólo presenció 25 minutos, sin que se le devolviera íntegramente o en parte proporcional el importe que abonó para ver un match entero».

El domingo se vivirá el que será el último episodio por el momento de esta historia centenaria. El escenario, si bien iba a ser el Monumental, será el Santiago Bernabéu, sede de los más grandes acontecimientos desde su construcción. En esta ocasión el premio no serán once libras esterlinas, sino la Copa Libertadores.