Machís cede el balón a Rennella en el primer gol cadista.
Machís cede el balón a Rennella en el primer gol cadista.
Cádiz CF

La pizarra del Rayo Majadahonda 1-1 Cádiz CF

La buena primera parte amarilla contrasta con una segunda falta de ambición y control del partido
Por  11:29 h.

Sin regularidad y constancia

El Cádiz CF volvió a ofrecer un partido en el que tuvo dos caras. Una, la de la primera parte, muy buena siendo el dominador del partido en el juego y en el marcador, a pesar del mal arbitraje de Ocón Arráiz, y otra, la de la segunda mitad, en la que los amarillos concedieron más de la cuenta al rival hasta que llegó el tanto local. Un empate más que justo y que incluso peligró en la recta final, aunque bien es cierto que la escuadra cadista también tuvo sus ocasiones.

Los amarillos hicieron un partido irregular, falto de consistencia en una segunda parte con poca presencia en ataque que hizo el Rayo Majadahonda tuviera más ocasiones de lo previsto en ataque. Una internada mal defendida por la izquierda acabó en gol en un choque condenado al empate y que deja la sensación que al Cádiz CF se le escaparon dos puntos, al estar tanto tiempo por delante.

1. Debut y gol para Rennella

Cervera apostó por el mismo once, salvo la baja obligada de Manu Vallejo que hizo que Rennella debutara como titular con el clásico ya 4-4-2. El sistema solo se alteró en algunos momentos de la segunda parte con la entrada de Alex Fernández que hizo que el Cádiz CF jugará minutos con tres centrocampistas.

El ariete italiano era de la partida en una demostración más que ahora mismo está por delante de Lekic, que parecía intocable en la mejor racha del Cádiz durante la primera vuelta. El ex del Betis agradeció la oportunidad con una oportunidad clara nada más comenzar y marcando la segunda tras un gran pase de José Mari y mejor asistencia de Machís.

El Cádiz CF presionaba, tenía el control del partido y solo los fallos del colegiado enturbiaban una primera mitad plácida para los amarillos.

2. Desconexión y falta de ambición

Volver de vestuarios no le sentó bien a un Cádiz que se limitó a destruir y defender. Queda claro que ello es fundamental en la filosofía ‘cerveriana’, pero si no atacas y le metes algo de miedo al rival de poco sirve dejar que pasen los minutos, porque seguramente el conjunto rival llegue a tu portería. Y así fue, los cambios no surtieron efecto, la entrada de Alex no se notó, y el Majadahonda cada vez pisaba más el área de Cifuentes hasta que un desajuste, por la banda izquierda de Matos, llegó el gol local.

Un empate justo y que daba alas al Rayo Majadahonda que cerca estuvo de darle la vuelta al marcador, ante un Cádiz que despertaba timidamente con algunas ocasiones pero que no terminaba de asustar.

3. La fiesta de Machís no puede aparecer siempre

Con el empate a uno en el marcador y el miedo que llegaba en los ataques del Rayo Majadahonda, el Cádiz CF intentaba volver a tener el control del partido. Con Garrido, Edu Ramos y Alex en el centro del campo, los amarillos robaban de vez en cuando pero no terminaban de pisar área rival. Sin embargo, el aire quedaba el comodín del mejor del equipo, Machís.

El venezolano, ya en la banda izquierda durante la recta final del partido, lo intentaba pero todos los días no puede sonar la flauta. El venezolano aprovechaba la mínima que tenía para buscar espacio y el disparo de la frontal sin suerte. Los de Cervera se encomendaban al extremo pero finalmente visto lo visto lo mejor que podía pasar era sumar un punto que, con la sensación de ir ganando tantos minutos, se quedó corto para las aspiraciones amarillas.