Manu Vallejo marcó ante el Lugo.
Manu Vallejo marcó ante el Lugo.
Cádiz CF

La pizarra del Cádiz CF 1-1 CD Lugo

El mal partido ante el cuadro gallego es la demostración de que este equipo es el mejor jugando a lo que sabe
Por  10:16 h.

Otra manera de jugar, no es posible

Segundo partido consecutivo en el que el Cádiz CF es menos Cádiz CF que nunca. Falta de identidad, malas sensaciones durante muchos minutos y al menos un golazo del mejor para salvar un empate.

El juego del conjunto cadista ante el Lugo fue tan malo que Álvaro Cervera tuvo que volver al origen para ser más Cádiz y más equipo que nunca. El técnico planteó un partido distinto para buscar alternativas al juego de cara al presente y futuro pero quedó patente que hoy por hoy este Cádiz es el mejor jugando a lo que sabe, dicho por el entrenador y con la experiencia de tres temporadas en el recuerdo.

Es muy loable que Cevera busque otras cosas, de hecho es su deber, pero con la forma de algunos jugadores esa forma de jugar es una auténtica quimera a día de hoy.

1. Muchos cambios para una vuelta de tuerca

Espino en la izquierda, Alex en la medular, Salvi en la derecha, Vallejo en punta y Jairo en el banquillo. Pequeña revolución en el once titular de un Cádiz de más a menos en la primera mitad. Una ocasión clara nada más comenzar pudo cambiar todo el encuentro pero con el paso de los minutos la mediocridad y los fallos se adueñaron de un Cádiz desaparecido ante el juego de un Lugo que rozó el gol en varias ocasiones.

Las novedades en el once, salvo Alex por momentos, no funcionaron sobre todo en los casos de un fallón Aketxe y de un manojo de nervios llamado Espino. El Cádiz no robaba, no presionaba y por ende le costaba un mundo llegar al área rival. Irreconocible.

2. Vuelta al origen

La entrada de Jairo por Aketxe en el descanso era e primer síntoma del gran despropósito que había sido la primera parte del Cádiz. Tener al canario en el banquillo es un pecado, de ahí que Cervera optara por meterlo pronto en el campo para atacar pero sobre todo para ayudar a defender. Con el gol merecido de Barreiro y el paso de los minutos, la entrada de Lekic y Edu Ramos dio más sentido al juego de un equipo que comenzó a ser más fiel a su idea robando y corriendo arriba.

3. Un golazo que cambia el panorama

El golazo que se inventó Vallejo dio alas a un equipo que comenzó a generar ocasiones y que estuvo cerca de darle la vuelta al partido. ¿Cómo?. Con Edu Ramos cortando pelotas y ayudando a distribuir, con Jairo entre líneas, Machís partiendo desde la izquierda y con Lekic bajando balones y siendo la referencia cadista en ataque. En definitiva, lo que es este Cádiz CF, un equipo hecho a imagen y semejanza de su entrenador y que hoy por hoy solo sabe jugar a una cosa. Mal asunto en ese aspecto, pero bueno sabiendo que a eso este Cádiz es sin duda el mejor.