Barral y Álex, en el partido del Cádiz CF ante el Barcelona B.
Barral y Álex, en el partido del Cádiz CF ante el Barcelona B.
Cádiz CF

La pizarra del Barcelona B vs Cádiz CF

Los propios errores y el habitual atasco en ataque condenan a un equipo desaparecido en combate
Por  13:04 h.

Inmolados en el día de Iniesta

Álvaro Cervera ha repetido en más de una ocasión que buena parte del juego y el sistema del Cádiz CF se basa en aprovechar los errores del rival y en sobre todo no conceder ni una sola ocasión al contrario. Una forma de jugar que sin duda ha dado muchos resultados a un equipo que sigue peleando por jugar el ‘play off’ de ascenso a Primera.

Sin embargo, que intentes minimizar al rival y aprovechar sus errores no quiere decir, a veces, que tú no los cometas. Y precisamente todo ello se volvió en contra de un equipo que puso mesa y mantel a un Barcelona B que no tuvo ni que sudar para ganar.

Los cambios de Cervera en el once buscando precisamente atascar al filial no surtieron en efecto debido a los propios errores de un equipo que se inmoló en el día de la despedida de uno de los mejores jugadores de la historia, Andrés Iniesta. Despedida que tuvo lugar a pocos metros de la derrota amarilla.

1. Dos puntas que presionan sin suerte

Cervera aclaraba tras el partido que había apostado por un 4-4-2 de cara a cerrar la salida de balón del filial culé. Con Barral y Romera en ataque, la idea era más que clara: taponar la salida de balón. Nada de nada.

Los azulgranas salían como querían de una presión ejercida de aquella manera por el conjunto cadista. Romera y Barral lo intentaban sin suerte, tampoco Alvarito lograba robar ninguna pelota. Menos aún cuando Garrido pedía el cambio por un golpe. La presión cadista fue un auténtico desastre y eso permitió al Barcelona mover la pelota y llegar al área de Alberto Cifuentes.

2. Cantando atrás todo es más difícil

Si la idea inicial de presión no funciona habrá que encomendarse a estar cerraditos en defensa y no permitir ocasiones. Tampoco. El Cádiz CF quiso allanar la salvación del filial culé con tres regalos en forma de goles. Solo el Lorca había endosado tres tantos a los amarillos esta temporada hasta que Barcelona B se encontró con un remate de cabeza solo en un saque de esquina, un penalti infantil de Lucas y un desajuste de patio de colegio entre Servando y Cifuentes.

¿Para qué va a sudar el filial si lo tiene todo en bandeja? Desastre, el Cádiz CF se inmola cometiendo errores tan impropios como inhabituales.

3. Sin Garrido y con el habitual atasco en ataque

A los errores propios se sumó antes la salida de un Jon Ander Garrido clave en el centro del campo. Parece que el equipo se descompuso y ni una segunda parte en la que el Cádiz CF tiró de corazón para meterse en el partido fue suficente para mejorar la imagen.

Cervera metía a Nico Hidalgo por un desastroso Javi Carpio, para minutos más tarde introducir a Eugeni. Nada cambiaba en absoluto y el Cádiz CF demostró, otra vez, que cuando tiene el marcador en contra es casi imposible que pueda dar atisbos de remontada.