El Cádiz CF B juega sus partidos en El Rosal.
El Cádiz CF B juega sus partidos en El Rosal.
Cádiz CF

Tan cerca pero tan lejos

constituye todo un despropósito que el Ramón de Carranza no sea en el escenario elegido para disfrutar este año de la categoría de bronce.
Por  13:06 h.

Nos hemos acostumbrado a que todos los lunes parezcan iluminados por la reiteración sorprendente de un sueño placentero. Un sueño que, emanado de la colectiva ilusión, abandona las profundidades de lo onírico y se convierte en realidad cuando, al ojear las páginas deportivas de los periódicos, excrutamos ese inapelable escalafón que dictaminan las diversas tablas clasificatorias. Donde inaudita, grandiosa, sorprendentemente, como palpable plasmación de lo que la afición deseaba, el Cádiz CF aparece como líder destacado de la Segunda División, y donde nuestro primer equipo filial ocupa una privilegiada quinta plaza en la dificilísima y exigente Segunda División B. Categoría que alcanza por primera vez a lo largo de su historia.

Notable campaña de los jugadores noveles que, por desgracia, va transcurriendo como en permanente anonimato, casi desapercibida para el cadismo. Tanto costó su ascenso, tanto esfuerzo supuso emprender ese salto que situara al equipo en el mismo umbral del fútbol profesional, que resulta cuanto menos chocante la cercana lejanía, la distante proximidad a la que se encuentra sometido.

Tan cerca pero tan lejos. Porque las instalaciones de El Rosal, de incómodo acceso y de escasísimo aforo, no reúne las mínimas condiciones para que la afición acuda en masa para brindarle su apoyo. Bien es cierto que es allí donde el plantel entrena a diario y, por tanto, donde más familiarizado se halla con el campo. Pero habría que recordar que también la primera plantilla usa el mismo césped en sus sesiones preparatorias y no por ello deja de competir en el Carranza.

Es lastimoso que el mejor segundo equipo que jamás tuviera el Cádiz CF, sólo comparable a aquel gran plantel que, dirigido por Ramón Blanco, nos regalara inolvidables mañanas dominicales de gran fútbol, no pueda recibir el calor de la grada ni ésta pueda vibrar con la gran temporada que los jóvenes jugadores vienen realizando. Con cinco equipos de la provincia encuadrados en el mismo grupo, constituye todo un despropósito que el Ramón de Carranza no sea en el escenario elegido para disfrutar este año de la categoría de bronce.