El Cádiz CF es el líder intratable de LaLiga SmartBank.
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CÁDIZ CF

Irrenunciable entrega

El esfuerzo, la concentración, el pundonor y el coraje son las señas de identidad de este Cádiz CF
Por  10:00 h.

Un general estado de asombro, regocijo e incredulidad envuelve a una ilusionada afición cadista, que contempla, entre la contención y el deslumbramiento, la triunfal marcha de su equipo. Y aunque se tiene por sabido, según dictamina la obstinada experiencia futbolística, que las rachas victoriosas poseen un carácter marcadamente efímero, el sueño de su perenne condición encuentra renovados motivos cada jornada que pasa. Pues los partidos se suceden y no se perciben síntomas de flaqueza ni relajación.

La solvencia del conjunto, la férrea disciplina táctica y su convencida asunción por todos los futbolistas, el uso de las distintas variables que la versatilidad de la plantilla permite el conseguido equilibrio entre todas las líneas, la calidad manifiesta de muchos de sus elementos, las victorias sucesivas constituyen, por sí, evidentes motivos para entregar la mayor de las esperanzas en el sorprendente Cádiz CF de esta temporada. Pero por encima de todos los factores, el mayor activo que los amarillos presentan, el aspecto que más ha cautivado y ha rendido a la afición, radica en la irrenunciable entrega mostrada por todos los jugadores.

El esfuerzo, la concentración, el pundonor y el coraje que muestran durante la totalidad de los minutos de cada uno de los partidos suponen el motivo principal que ha logrado generar el indisoluble binomio edificado entre equipo y afición. Las cosas pudieron venir de cara, torcerse o hasta nublarse en el devenir de los duelos, pero ello nunca constituyó causa suficiente para que ni uno solo de los integrantes de la escuadra cadista bajara los brazos. La fe en las propias posibilidades y la capacidad de poner las cualidades individuales al servicio del conjunto, ajenas al más mínimo atisbo de lucimiento personal, han convertido a nuestro equipo en temible para sus rivales, en un once organizado y rocoso, al que todos prevén su forma de jugar pero casi ninguno es capaz de contrarrestarla sobre el campo. Cuando, en el prolijo transcurrir del campeonato, la fortuna deje de sonreír y las diferencias en la tabla se angosten, esta capacidad de sacrificio se erigirá en el mejor de los salvavidas.