Manolo Vizcaíno y Juan Carlos Cordero en una rueda de prensa.
Manolo Vizcaíno y Juan Carlos Cordero en una rueda de prensa.

CÁDIZ CF

Vizcaíno quiso despedir a Cordero en junio pero Del Nido lo frenó

Las palabras de Cordero elogiando a Pina enfadaron al presidente del Cádiz CF, pero su amigo le aconsejó pues era una locura despedirlo en el mercado de verano

Por  8:00 h.

El presidente del Cádiz CF Manuel Vizcaíno tomaba en los últimos días su decisión más polémica e impopular desde que en 2014 se hiciera con las riendas de la entidad. Destituía al director deportivo Juan Carlos Cordero, responsable de esta parcela en los últimos cuatro años en los que el equipo amarillo ha ascendido a Segunda División y se ha consolidado en el fútbol profesional, incluso peleando por Primera.

El mandamás amarillo argumenta su postura en su obligación de “blindar el vestuario” ante la inestabilidad que se podría producir en un futuro, no que se estuviera produciendo. Es más, desde las dos partes (la suya y la de Pina-Cordero) siempre se insistió en que la guerra institucional no había llegado a la plantilla. “No creo que se hayan metido palos en las ruedas desde el propio club. Pina y Cordero también estaban ilusionados con el objetivo de ascender a Primera”, declaraba el hispalense. Más allá de sus palabras, las informaciones de los distintos medios refieren la polémica por las diferencias por la venta de Alvarito y el conflicto en el juzgado por el contrato del director deportivo que no aprobó Vizcaíno.

El jueves 6 de septiembre, en la víspera del Mallorca-Cádiz CF del viernes, ambos estuvieron cenando en Palma. En ese momento y lugar, el murciano aceptó la oferta del sevillano para cambiar los mínimos términos del contrato de renovación que le había ofrecido el dirigente. Tres días después, se tomó la decisión drástica. De ahí que Cordero hable de “cese injusto, desproporcionado y sucio”.

Ya lo intentó hace meses

Lo cierto es que Manolo Vizcaíno tenía pensado tomar esta decisión varios meses antes. No le gustaron las palabras del murciano en la rueda de prensa del 6 de junio. “Quique (Pina) nunca ha sido una persona del día a día, no cambia nada. Me gustaría que estuviera Quique aquí, es un líder y todos estamos aquí gracias a él, pero en eso yo no tengo nada que ver ahí”. Todo pese a señalar que la relación con el presidente era fluida, que no buena. Un día antes, el hispalense afirmaba en Cope que “Juan Carlos Cordero seguirá si él quiere y creo que él quiere. No me disgustaría que siguiera mucho tiempo porque se lo merece. Es el eje de la planificación deportiva del Cádiz CF”.

El enfado fue tal que telefoneó a su amigo y consejero José María del Nido, expresidente del Sevilla FC, para informarle de que lo cesaría de inmediato porque no podía permitir esa deslealtad. Pero Del Nido logró frenar ese arrebato al entender que sería una locura tomar esa decisión en pleno mercado de verano. Que esperara hasta el cierre, como así ha sido.

Los términos del contrato

Durante todos estos meses, su intención ha sido convencer a Cordero de que rompiera el contrato que le había firmado Pina como consejero delegado y aceptara sus nuevas condiciones. Como han reconocido ambos, las cantidades y los bonus son prácticamente calcados, pese a que el presidente declaró que las cifras eran inasumibles para el club: 225.000 euros anuales. El mismo aumento que el entrenador en su última renovación (no el mismo salario).

Pina incluyó un bonus del 5% por las ventas de los jugadores. Es decir, 15,000 euros por Lucas Bijker (traspaso por 300.000) y 250.000 por la salida de Alvarito al Rayo Vallecano. Eso es lo que reclamó el exdirector deportivo en sendos actos de conciliación que resultaron infructuosos. Vizcaíno mantenía ese 5% pero se le restaba el mismo porcentaje de las ventas fallidas (no amortizadas). Por ejemplo, si no se vende a Brian Oliván, que costó 500.000, se le resta a esa comisión por las ventas.

A su vez le pedía exclusividad con el Cádiz CF, que no participara en otros clubes como el Lorca, si bien Cordero ya le dejó claro que estaba al 100% centrado en la entidad de Carranza y que sólo colaboraba con su hermano por su relación fraternal, prestando apoyo y ayuda persobal.

Durante todo el verano se ha mantenido el litigio, si bien Cordero pospuso su decisión hasta el cierre del mercado. Entonces, en Palma informó al presidente de que aceptaría la oferta de contrato que le había enviado el propio Martín José García Marichal. Pero entonces, ya era tarde.

Despido por indisciplina

Ya se ha abierto una batalla judicial. Cordero reclama su contrato, que se firmó hasta 2021. “Me lo firmó el Cádiz CF, no Pina. El problema de consejero delegado y demás no es mío sino de ellos”. El despido ha sido por indisciplina, y ahora se tendrá que justificar ante el juez. Se espera una resolución temprana en el tiempo, de no más de cuatro meses, y si el murciano demuestra ‘su verdad’, el club tendrá que hacer frente a una indemnización bastante costosa.