Franco tuvo un debut intachable.
Franco tuvo un debut intachable.

Cádiz CF

Un debut franco

La baja de Espino fue bien cubierta por un canterano que no permitió concesiones por su banda

Por  15:25 h.

Y de repente, el Comité de Competición le daba calabazas al recurso del Cádiz CF. Pero a Cervera poco le importaba. Es más, el entrenador del Cádiz Cf ni tan siquiera esperó a la resolución de Apelación y realizó su convocatoria sin Espino. Como si nada. Tampoco citaba a Quezada, el lateral zurdo traído del Castilla para competir con el uruguayo. Lo tenía claro. Su ficha la tenía bien marcada y se lo comunicó el entrenador del filial. Franco, su lateral zurdo, se quedaba en casa y no viajaría a Cartagena para jugar con los mayores. Y jugó. Y cumplió. Y gustó. Por su agresividad, por su saber estar y por su personalidad. El chaval sevillano no se amilanó en su debut en Segunda y sin grandes alharacas, como le gusta al entrenador del primer equipo, redondeó unos 90 minutos con la sobriedad y carácter que día a día exhibe en el Cádiz CF B. Todo un debut franco.

José Antonio Franco (21 años) es este año el titular en el filial pese a que el año pasado, el del ascenso, estuviera a la sombra de Braganza. Formado en Nervión y en la cantera bética, este zaguero llegó hace dos años a la disciplina cadista procedente del Cabecense. Forjado en estadios de barro, al sevillano le llegó el turno en el fútbol profesional y puso al servicio del Cádiz CF todo el esfuerzo que le ha valido para ganarse la confianza de todo un ídolo del cadismo como es Cervera, al que no le tembló el pulso a la hora de coronarlo en su once titular ara medirse al Deportivo de La Coruña.

Aguerrido, con un fuerte compromiso y limitado técnicamente. Así, en muy pocas palabras, es Franco, un zaguero de la vieja escuela pese a su juventud y que desde muy pronto se le pudo ver sobre el césped que se trataba de ese lateral fiel y al servicio del equipo. Y de Perea, al que le sirvió de escudero durante prácticamente todo el partido salvo en una última jugada, la única en la que pecó, en la que no se entendió a doblarle por fuera haciéndolo por dentro y tapándole tanto la ruptura como la internada. Para colmo, el rechace le dio a él y el saque de banda en lo que podía ser el último ataque del equipo fue a favor del Deportivo. Un leve borrón que no empaña para nada un partido sobresaliente tratándose de su debut.

A Franco no se lo merendó el fútbol como a otros jóvenes que han debutado con la elástica amarilla. Nada más lejos. Por su forma de jugar parece que cuenta con 38 años. Sobrio, sin frivolidades. Serio, sin permitirse concesiones de ningún tipo. Siempre al auxilio de sus compañeros, que siempre que buscaban aire en su banda lo encontraban. Pocos o ningún error en las entregas e incorporaciones las justas y necesarias. La jornada que viene regresará al filial y quien sabe si repetirá este año en el primer equipo, lo que está claro es que cuando haya bajas en su demarcación, ya no habrá ni dudas, ni mucho menos problemas.