Marcos Mauro dedica al gol a su familia.
Marcos Mauro dedica al gol a su familia.

Cádiz CF

Un reloj que funciona hasta sin sus piezas más preciadas

El líder supera sin resentirse la ausencia de Juan Cala en el eje de la zaga y demuestra que el éxito de su trayectoria está en el rendimiento coral de la plantilla

Por  10:43 h.

La maquinaria cadista funciona como un reloj. No importan las piezas que la componen porque el funcionamiento del once que esté sobre el campo, mimetizado por todos sus integrantes, se repite sin alteraciones en cada partido.

En el engranaje amarillo no son tan importantes los nombres como la idea de juego que cada jugador que ha saltado al campo lleva grabada a fuego; ‘La Lucha no se negocia’. Así lo han ido demostrando durante las catorce jornadas disputadas los 25 futbolistas utilizados.

En estas temporadas anteriores, Álvaro Cervera fue impregnando en el vestuario su filosofía de juego la manera más directa y eficaz de alcanzar la victoria. Pero está siendo la actual la mejor versión del ‘Cerverismo’, una idea que ponen en práctica tanto su guardia pretoriana como los recién llegados.

El técnico amarillo ya tuvo que prescindir de Garrido, su alter ego sobre el césped, en varios partidos y el equipo apenas se resintió. A la dupla formada por Garrido y José Mari se ha unido Edu Ramos, que cuajó un partido inmenso ante el Sporting, tras varios de rodaje.

Pero, hasta el momento, Cervera no había tenido que trastocar demasiado su línea más preciada, la defensa. Ni siquiera en la revolución de Alcorcón lo intentó. Aunque sacara a Sergio Sánchez del ostracismo durante noventa minutos, también en ese partido mantuvo a Iza, Espino y Cala, es decir jugaron tres habituales.

El lebrijano, desde su llegada, había tirado de galones para hacerse imprescindible en el eje. Su experiencia en la élite para tomar decisiones comprometidas, unida a su calidad para sacar el balón jugado, hacen que Juan Torres haya sido un valladar indispensable para el líder en el primer tercio de liga. Pero el central cayó lesionado en las sesiones previas con una rotura fibrilar que le tendrá apartado algunas semanas de la competición.

Sin embargo, el contratiempo no se ha dejado notar en el extraordinario rendimiento del Cádiz CF, que vuelve a tirar de fondo de armario para sacar una dupla de centrales de garantías. El lebrijano había disputado once partidos completos hasta el momento, con diferentes compañías. La más habitual es la de Fali, que con siete titularidades, tras recuperarse de su lesión, le ganó el pulso a Marcos Mauro (seis veces en el once), el tercer hombre de un eje que también ha tirado ocasionalmente de Rhyner (dos partidos) y Sergio Sánchez (una participación).

El engranaje cadista no se resintió por la ausencia del jefe de máquinas. Es más, el argentino, haciendo pareja inédita esta temporada con Fali, se encargó incluso de abrir el marcador para aportar tranquilidad al status quo del líder, convirtiéndose en el décimo goleador de un equipo con un rendimiento coral en este primer tercio de la competición.