CÁDIZ CF

Las claves de la resurrección del Cádiz CF

La recuperación de futbolistas claves y la vuelta a los orígenes son las causas más visibles, pero no las únicas

Por  18:48 h.

El Cádiz CF ha vuelto. La pésima racha del inicio liguero, con nueve encuentros consecutivos sin ganar y caída a puestos de descenso, ha quedado superada en forma de juego y resultados. El equipo amarillo encadena tres victorias seguidas en Liga (cinco de seis contando la Copa), ha escalado del puesto vigésimo al octavo y ofrece unas sensaciones radicalmente diferentes.

La hinchada ha cambiado pitos y aplausos y se ha pasado de pedir la destitución de Cervera en algunos sectores a rendir de nuevo el culto a su personalidad. Pero ¿qué ha ocurrido? Detrás de esta reacción se esconden múltiples factores, numerosos argumentos, unos más visibles que otros. Todos han contribuido a relanzar a una escuadra que se sumía en una pesadilla pero… la temporada es larguísima y el drama ha mutado en sonrisas. Quedarán momentos duros, si bien en Carranza ya conocen la fórmula para enfrentarlos.

1. La recuperación de jugadores claves

Es la causa más visible. El Cádiz CF, amén de controvertidas decisiones tácticas y los errores de la dirigencia, echaba en falta la aparición de futbolistas decisivos. Ya fuera por lesión, por problemas físicos, por falta de adaptación o cuestiones personales, jugadores como Garrido, José Mari, Jairo, Lekic, Sergio Sanchez, Salvi e incluso Brian todavía no aportaban lo que son capaces.

Tanto que ahora mismo son indiscutibles en el once. Pocos, quizás Manu Vallejo, Álex, Correa y Cifuentes, habían dado el nivel. Por ello ha sido estelar la irrupción de Salvi y el acompañamiento de Lekic, que desde la goleada en la segunda mitad al Elche han cambiado la cara ofensiva del equipo, la más triste de todo el 2018. José Mari y Garrido se confirman como el doble pivote perfecto para este conjunto por las características de ambos. El regreso del vasco ha permitido que el roteño eleve sus prestaciones tras superar su gravísima lesión. Queda confirmar esta reacción lejos de Carranza, el telón de Aquiles de este año negro a domicilio.

2. La vuelta a los orígenes

Cervera ha tenido dudas en este inicio de campaña. Lógico. Después de un verano muy convulso, no tenía las piezas necesarias para poner en práctica su filosofía. Le habían cortado las alas, con Jairo lesionado y Salvi con la cabeza en otro lado tras su marcha fallida. Garrido se mantenía en la enfermería y José Mari, su prolongación en el campo, sufría en su regreso a los terrenos de juego. Los resultados no llegaban, así que el míster movía el banquillo y hasta renunciaba a sus ideales, con tres mediocentros y bandas como interiores, lentos, asociativos.

Ahora el equipo ha recuperado las señas de identidad que le han encumbrado. Dos extremos veloces y abiertos, un delantero de referencia y un acompañante fajador que vaya al espacio, el equilibrio en la medular, intensidad, agresividad, ritmo alto desde el comienzo, solidaridad y seguridad defensiva. La confianza también ha sido clave para recuperar estos valores.

3. El pico de forma física

No es casualidad. La preparación física del Cádiz CF en las últimas temporadas, donde Cervera posee un rol protagonista, ha arrojado similares resultados. La ‘paliza’ del verano provoca problemas en el arranque. Pero al llegar noviembre, los chicos vuelan hasta final de año. Luego hay pequeños altibajos y se sube en la etapa decisiva, por más que el epílogo de la campaña anterior fuera desastroso. No fue por una cuestión física.

Ahora los futbolistas están en su mejor momento. Casi todos, o al menos los importantes. Frescos y con pilas cargadas. Se han superado las lesiones (la enfermería, a excepción de Servando, está vacía y eso es noticiable tras los problemas de los meses pretéritos) y existe una superioridad evidente con respecto a sus rivales. Este detalle es decisivo en un plantel en el que la intensidad juega un papel principal.

4.- Sobriedad defensiva

Este Cádiz CF cimenta su éxito en la parcela defensiva. El primer mandamiento es no encajar goles, pues arriba alguno caerá. Por configuración, necesita ser muy solvente atrás, porque no cuenta con un ataque demoledor para ganar los partidos por pegada. Y esta ha sido la gran asignatura pendiente en las primeras jornadas, en las que encajó en todos los encuentros menos en el primer triunfo frente al Almería.

Ante el Reus al fin dejó la portería a cero, como hiciera tantas veces el Zamora Cifuentes en el curso anterior. Queda todavía que mejorar esos números, porque doce goles en contra en trece partidos son demasiados para el Cádiz, que se dejó marcar ante Elche y Lugo. Pero Sergio Sánchez ha dotado de solidez y sobre todo de liderazgo al centro de la zaga. Mauro y Kecojevic ya están recuperados y Servando apretará en breve la competencia.

5. Estabilidad en los laterales

Hay que recalcarlo. Muchísimos meses después, no hay debate en los laterales. Correa y Brian Oliván se han consolidado y hasta han callado a los críticos. Especialmente positiva la temporada del extemeño, que ha mejorado ostensiblemente con respecto al año pasado. Ambos han sido blanco de críticas, al igual que Carpio, Lucas Bijker y más adelante Carmona y Matos.

El silencio es el mejor compañero en este momento. Más en una posición clave, aunque muchos piensen que puede ser residual.

6. Vuelve la pegada

Los primeros meses descubrieron a un Cádiz triste y apático, por numerosos problemas. Entre ellos, la falta de pegada. Generaba pocas ocasiones y las que creaba las malograba. Aun se mantiene en la retina el error de Manu Vallejo en feudo del Extremadura.

En eso también ha cambiado la situación. Suele ser más consecuencia que causa. La tranquilidad y la confianza ayudan. El propio Manu ha destapado el tarro de las esencias con tres goles seguidos, y es que con minutos mejora su rendimiento y eficacia. Ahora los goles entran con mucha facilidad. Ante el Elche, cinco disparos y cinco tantos. Frente al Reus, primer remate y gol. Eso es pegada.

7.- Tranquilidad institucional y confianza en Cervera

Manolo Vizcaíno fulminaba a Juan Carlos Cordero a principios de septiembre y provocaba un terremoto, dejando a la plantilla huérfana de su principal valedor y al técnico le privaba de su principal bastón de apoyo. Superados esos primeros días convulsos, la tranquilidad institucional ha regresado a Carranza y se ha acabado la dualidad en la gestión de la entidad. Ya hace tiempo que las noticias deportivas priman sobre las societarias.

Además, el presidente mantuvo su respaldo al entrenador en los momentos más delicados y esa apuesta le ha salido bien. La destitución de Cervera habría supuesto el fin de un proyecto, con la incógnita que ello supone, y habría gastado una bala, la del revulsivo. Todo un acierto.

8. Fondo de armario

Cervera cuenta este curso con una plantilla mucho más amplia que le permite disponer de múltiples variables. El míster está moviendo el banquillo y ya todos los jugadores, hasta David Gil en Copa, han tenido su cuota de protagonismo. El torneo del ko, por cierto, ha sido un impulso enorme para ganar la confianza perdida.

Este último acicate ha sido importante en la resurrección pues nunca ha sido rehén de uno u otro jugador. Y así se encuentra ahora con suplentes de lujo como Álex Fernández, Aketxe, Perea, Kecojevic, Agra o Edu Ramos. Con tantas cartas es más fácil superar una crisis.