Machís, trigoleador en Las Palmas.
Machís, trigoleador en Las Palmas.

Cádiz CF

Cuando la anarquía trae el orden

Cervera basa su 'nuevo' Cádiz CF en el desequilibrio controlado que le aporta el mejor jugador de la categoría

Por  12:40 h.

Cervera, con esas gafas que han pasado de ser para un catequista a ser las de un catedrático, sabe de esto tela. En Las Palmas dio su enésima lección a los más escépticos. En realidad, comenzó a darla el viernes pasado, a raíz de su habitual intervención en la rueda de prensa previa al encuentro en el estadio Gran Canaria. Durante toda la semana, contertulios de radio, periodistas y análisis en la prensa vaticinaban, con el regreso probable de Garrido, un triple pivote en el centro del campo para retener ese equilibrio perdido y por el que el Cádiz CF recibía tantas ocasiones de gol.

Pues bien, todos esos pronósticos, hechos con las mismas gafas de ver que la del entrenador cadista, es decir, bajo el mismo prisma del librito de instrucciones del ‘cerverismo’, y que se hacían desde el pensamiento del entrenador cadista y bajo sus dogmas, saltaron por los aires. Y es que a lo largo de estas tres temporadas en Segunda, el técnico solía recurrir al triple pivote cada vez que veía la aguja mareada. Pero de nuevo, Cervera dio un giro a sus ideas, a veces cambiantes desde su control, y rechazó que fuera a volver a ese triple pivote. Llegó a decir que no tiene pensado cambiar de sistema por mucho que su equipo siga concediendo oportunidades de gol. Lo tiene claro y en función a ello está machacando esa idea día tras día en El Rosal. Sabe que tiene mucha pólvora y por lo que se está viendo hace sus cuentas y prefiere asumir riesgos con tal de que los partidos se rompan porque es ahí donde un anárquico como Machís se encuentra plenamente feliz en su hábitat natural.

El mayor ejemplo de ello fue el pasado domingo en Las Palmas. Por supuesto que Cervera no se olvida de su defensa, pero es consciente de que habrá muchas fases del encuentro en la que su equipo se rompa debido a los anárquicos arranques de velocidad de sus hombres libres de arriba. Porque igual se ve a Jairo en la mediapunta que en la derecha, a Manu Vallejo en la medular que en la banda que en la punta de ataque, o a Aketxe echando un cable en la salida de balón que centrando como un extremo desde la banda derecha. Y para Machís, con que no pase olímpicamente de alguna que otra labor defensiva, libertad y alegría de vivir. Y vaya si vivió y dio vida en Las Palmas.

Garrido vuelve a ser clave

Pero claro, para que todo esto fluya es importante contar con un jugador clave para que el equipo no se convierta en una discoteca. Para que Machís, Manu Vallejo y compañía puedan corretear por el campo como si fueran niños en un recreo debe haber un profesor que ejerza de portavoz del director de orquesta. Y ese no es otro que Jon Ander Garrido, el que regresaba tras el descanso en Las Palmas a la competición que tuvo que abandonar el pasado 10 de febrero tras caer lesionado en el estadio Santo Domingo. Es curioso, pero si ante el conjunto madrileño se fue con su equipo perdiendo y al que vio ganar desde el banquillo tras pedir el cambio en Las Palmas entró empatando y abandonó el campo con el Cádiz CF goleando. Grandes sensaciones.

Porque es cierto que le costó algo así como un cuarto de hora consolidarse en el centro del campo pero una vez que lo hizo su equipo comenzó a controlar a Las Palmas, rival que poco a poco fue domado o hipnotizado por un Cádiz CF que según pasaban los minutos se iba haciendo con su víctima como una serpiente va ahogando paulatinamente a su pieza.

Visto lo visto en Las Palmas, este Cádiz CF que nos espera ver de aquí hasta el final de esta temporada será el de un equipo que tratará de ganar mayor seguridad en la zaga pero que de medio campo hacia delante se convierta en una especie de grupo heavy controlado por un batería con cierto sentido del orden.