Víctor Sánchez del Amor, entrenador del Málaga.
Víctor Sánchez del Amor, entrenador del Málaga.

Cádiz CF

Comienza la ‘operación llanto’

El técnico del Málaga, Víctor Sánchez del Amo, exageró sus críticas al árbitro como excusa por el empate en Carranza

Por  12:48 h.

Se acerca la recta final de la temporada y los equipos van a buscar puntos hasta debajo de las piedras. Los nervios están a flor de piel y todo arma vale y todo aporta. Y sí, es una pena que sea así pero en uno de los deportes más deshonestos y faltos de camaradería como es el fútbol, toda presión que se pueda ejercer desde cualquier bando es poca.

El pasado lunes, nada más terminar el derbi entre Cádiz CF y Málaga, en la sala de prensa de Carranza sorprendía notablemente que la comparecencia del entrenador Víctor Sánchez del Amo estuviese mayoritariamente protagonizada por sus quejas a la labor arbitral, que si es verdad que se cebó castigando faltas al conjunto malagueño también perdonó algún que otra tarjeta que pudo significar la expulsión de algún jugador del conjunto boquerón. Por no hablar del gol anulado a Jairo, que no siempre se suelen anular igual de bien cuando estuvo tan ajustada. El caso es que, en definitiva, el empate final no se le puede achacar ni mucho menos al colegiado vasco Aitor Gorostegui, al que se le vio muy preocupado de que el encuentro no se le fuera de las manos y pedía constantemente a los jugadores que mantuviesen la calma. Quizás, de ahí su poca permisividad a la hora de penalizar las faltas de los jugadores malagueños.

Igualado el encuentro a su final, unos más contentos que otros, llegó el turno de la rueda de prensa de Víctor Sánchez del Amo, que sorprendió negativamente con su discurso victimista ya que su intervención estuvo manchada por sus apreciaciones arbitrales.

“Han existido muchas faltas, nunca he visto un partido en el que mis jugadores han cometido el triple de faltas que el rival, eso ha afectado mucho a la continuidad del juego. Cada vez que tocábamos a un rival nos pitaban una falta. Nos hemos puesto por delante pero no hemos podido manejar el resultado a favor. Nos han empatado con una falta bastante discutida, como tantas otras“, resumió en un análisis más que tendencioso por parte del entrenador de un equipo que tiene un presupuesto de Primera División y muy alejado del club gaditano.

La fórmula es muy antigua pero no por ello deja de ser utilizada. Hoy ha sido Víctor y mañana será otro qe tenga la soga al cuello. Dicen las normas no escritas que el que ‘que no llora, no mama’, pues bien, en los puestos altos de la clasificación ya se ha comenzado a llorar con fuerza en la búsqueda de esa presión arbitral que de vez en cuando, coincidencia o no, surte efecto. De momento, Cervera obvió tratar del árbitro aunque sí que disparó hacia Víctor alegando que si al Málaga le valía con lo que había hecho para ganar el partido, allá ellos.