Carmona chuta a puerta en un partido.
Carmona chuta a puerta en un partido.

Cádiz CF

Carmona, pundonor y empuje

El nuevo lateral derecho del Cádiz CF tiene 21 años y destaca por su sacrificio en defensa

Por  19:42 h.

¿Quién David Carmona, el segundo fichaje del Cádiz CF 2018/19? Esa es la pregunta que se hacen muchos cadistas que lo recuerdan vagamente como uno de los cachorros sevillistas que en varias temporadas en Segunda B se cruzó en el camino del equipo amarillo. Jugó tanto en el filial sevillista que acabó siendo su capitán.

A sus 21 años, este cordobés de Palma del Río lleva prácticamente toda su carrera deportiva criándose en la ciudad deportiva sevillista. Su proyección en el equipo sevillano se ha frenado en seco tras cumplir contrato y decidir volar por libre ante la falta de propuesta de la directiva del club de Nervión. De hecho, para muchos aficionados y periodistas que siguen el día a día de la actualidad del equipo ha sido una sorpresa su salida, al igual que el del otro lateral, en su caso zurdo, Matos, ya que muchos pensaban en él como un jugador del primer equipo en el futuro más cercano. Y es que con Carmona y Matos se podía pensar que se intentaría hacer lo que se quiere hacer con el delantero Mar Gual, es decir, renovarlo tres años y cederlo a un Segunda (el Zaragoza) o traspasarlo con una opción de compra en un futuro.

Sin embargo, Mercado, internacional argentino en el que confió Montella y finalmente Jesús Navas han tapado la entrada en el primer equipo de un Carmona que ha debutado con él en partido de Copa y que ya era un asiduo en las pretemporadas del Sevilla FC.

Detrás de Carmona estaban el Granada, donde el extécnico del filial sevillista Diego Martínez entrenará este año tras abandonar el Osasuna, y el Sporting, pero finalmente ha aceptado la oferta de un Cádiz CF que seguía sus pasos desde el año pasado. También el Leganés de Primera se interesó por él aunque realizó una oferta a la baja para ver si picaba por eso de la categoría.

A Carmona se le conoce fuera del terreno de juego como un buen chaval, centrado y humilde. Y dentro, toda la humildad que demuestra fuera la saca de dentro para imponer su ley pese al cuerpo menudo (1.73 de altura) que se maneja. Su evolución ha sido premiada por el seleccionador sub’21 Albert Celades, que lo ha llamado ya varias veces.

Dentro del campo lo definen como un jugador con empuje y con mucha llegada a campo contrario, bien sea para centrar o bien para llegar hasta la línea de fondo y dejar un pase atrás. Su fuerte no es la calidad ni es del tipo lateral brasileño, pero todo lo que no tiene de talento lo tiene de arrojo, sacrificio y pundonor. Físicamente es un cañón y echa mano de su potencia para cubrir sus carencias técnicas y ganarse el respeto de los rivales para incorporarse al ataque si el técnico se lo permite. Porque si bien se le ve mucho en área contraria, donde más resolutivo es en campo propio, que para eso lleva a su espalda el número 2. Pegajoso en la marca, se aplica bastante en defensa y no suele cometer errores pese a su juventud.