Jugadores del Cádiz CF se ejercitan en El Rosal.
Jugadores del Cádiz CF se ejercitan en El Rosal.

Cádiz CF

Cádiz CF-Valladolid: La racha no debe acabar en Carranza

Un Cádiz CF cargado de moral recibe al Valladolid con la prudencia de medirse a un rival muy peligroso

Por  5:00 h.
Cádiz
0
Valladolid
0
Cádiz CF: Cifuentes, Servando, Mauro, Villanueva, Lucas, Garrido, José Mari, Álex, Salvi, Alvarito o Aitor y Carrillo.
Real Valladolid: Masip; Antoñito, Deivid, Kiko Olivas, Moyano; Hervías, Borja, Luismi; Toni Villa, Mata y Óscar Plano.
Árbitro: Moreno Aragón, colegio madrileño.
Partido correspondiente a la décimosexta jornada de Liga.
Estadio Ramón de Carranza.

Todo va tan bien que parece imposible que pueda seguir yendo igual. En este año, donde la lacra de las lesiones se le presenta al conjunto gaditano cada vez que este levanta cabeza, no se ha podido evitar otra vez que vuelva a meterse en el vestuario el fantasma de la bata blanca que representa al encargado de la enfermería. Cayó en acto se servicio Carpio en Gijón y Servando cumplió. Para colmo de males, ayer Alvarito era sometido a pruebas porque se quejó de unas molestias que hoy se espera hayan remitido para que pueda volver a corretear su banda.

Porque sí. Porque la recuperación de este Cádiz CF se personifica, además de en el colectivo, en tres hombres. José Mari, Salvi y Álvaro García. Se puede decir de ellos que son la Santísima Trinidad de un equipo que se conoce a la perfección siempre y cuando estén sujetos por estos tres jugadores que simbolizan y representan lo que su entrenador no para de esculpir día tras días. Por descontado que sin el resto de los obreros esta Santísima Trinidad estaría totalmente fuera de combate, pero ni que decir tiene cómo estarían el resto de obreros sin estos tres baluartes.

Con o sin Alvarito hoy, Carranza espera hoy a un Cádiz CF alegre y vistoso. Las tres últimas victorias han otorgado al cadismo toda esa confianza que algunos perdieron después de ocho pasos infructuosos. Sin embargo, la fe ciega en el ejecutor de las palabras, la confianza inquebrantable en el trabajo y la esperanza en el futuro ha vuelto a servir como palanca de empuje para que el Cádiz CF haya salido de las tinieblas con una fuerza irradiante que contagia al aficionado y atemoriza a los rivales.

Ganar en esta categoría tan sumamente igualada es complicado. Más si cabe hacerlo tres veces de manera consecutiva. Por eso mismo, nadie que vaya a Carranza esta tarde puede ir con la seguridad de ver a los suyos ganar otra vez. De ese punto parte un entrenador cadista que sabe que eso de sumar victoria tras victoria está estrechamente ligado a otra galaxia, a otro universo. Por eso mismo no se espera hoy a un Cádiz CFvaliente en su ejercicio de ganar.

El duelo está llamado a ser uno de esos puramente tácticos en el que los movimientos de cada equipo serán altalmente analizados por el entrenador de turnos. Tanto Sampedro como Cervera tienen bien estudiado a su rival y no quieren dejar nada a la improvisación, sobre el todo el técnico del Valladolid que días atrás recordó la máxima del Cádiz CF de Cervera. «Cuanto menos posesión del balón tienen, más ganan», dijo. Una frase que puede llevar a pensar lo que se verá hoy entre dos equipos históricos llamados a verse las caras en la segunda vuelta por un puesto en la elite de la que formaron parte alguna vez.