Los cadistas celebran el gol de Kecojevic ante el Granada.
Los cadistas celebran el gol de Kecojevic ante el Granada.

CÁDIZ CF

Cádiz CF-Granada CF (1-0) Los Reyes fueron Cifuentes y Kecojevic

Los cadistas, que acaban con diez por la expulsión de Barral, ganan con un nuevo gol del central balcánico y gracias a las paradas del meta ante un rival que aprieta para empatar

Por  21:15 h.
Cádiz
1
Granada
0
Cifuentes; Carpio, Kecojevic, Mikel Villanueva, Lucas; Garrido, Abdullah, Álex (Rubén Cruz, 75'); Salvi (Moha, 89'), Álvaro García y Dani Romera (Barral, 73').
1-0: Kecojevic (28'). Soberbio testarazo del central balcánico después de un centro de Salvi a balón parado. El esférico se aloja en el fondo de la red junto al poste y Javi Varas no puede evitar el gol.
Javi Varas; Víctor Díaz, Chico Flores, Saunier, Álex Martínez; Montoro (Baena, 68'), Kunde, Pedro, Espinosa (Rey Manaj, 68'), Sergio Peña (Adrián Ramos, 83'); y Joselu.
Eiriz Mata, comité gallego. Expulsó a David Barral en el minuto 86' con una roja directa. También mostró cartulina amarilla al propio Barral, y a los visitantes Kunde, Saunier, Chico Flores, Baena y Rey Manaj.
Encuentro de la 21ª jornada de LaLiga 123, último de la primera vuelta de la competición. Se guardó un minuto de silencio en memoria del fallecido exjugador cadista Joaquín Acedo.
Ramón de Carranza. Más de 10.000 espectadores en las gradas, con la presencia de unos 600 seguidores del Granada CF en el estadio gaditano.

Los Reyes Magos llegaron a Cádiz con la permanencia prácticamente en el zurrón. Con 39 puntos en el casillero al término de la primera vuelta (y la posibilidad aún de compartir el campeonato de invierno con el Huesca) ya nadie se cree que 50 puntos sea el objetivo. Muy bien está eso de cara a la galería, pero la realidad es otra bien distinta. Salvo catástrofe, este Cádiz CF va a luchar por lo máximo. Ante el Granada, uno de los ‘cocos’ de LaLiga 123, se pudo comprobar.

Un gol más de Kecojevic, la soberbia actuación de Cifuentes cuando más apretaba el Granada y el espíritu de compromiso de este Cádiz CF lo hicieron posible. Y eso que Barral, otra vez Barral, dejó a los suyos con diez en los últimos minutos.

Esta vez el Cádiz CF no estaba en la Copa y Cervera no guardaba sus cartas. El míster del equipo gaditano lo ponía todo sobre el tapete para hacer frente a un Granada que tiene la misión imperiosa del ascenso. Por eso sólo repetían tres jugadores en el once: Mikel Villanueva (era la opción que quedaba junto a Kecojevic debido a las lesiones de los otros tres centrales), Garrido y Álex. Junto a ellos, Cifuentes volvía a la portería, Carpio y Lucas a los laterales, y los aclamados Salvi y Álvaro García a los extremos. Las dos plazas restantes fueron para Abdullah, al que Cordero y Cervera habían avisado para que diera un paso al frente, y Dani Romera. Este último ocupó el puesto de inicio por su buen estado de forma, la lesión de Carrillo y el irregular momento del exrojiblanco David Barral.

Frente a un rival con un presupuesto tres veces mayor pero que llegó rezagado en la clasificación, el Cádiz CF trató de aclimatarse durante los primeros minutos de juego, sin perderle nunca la cara a la contienda. Mientras, el Granada estaba algo espeso en la circulación del esférico. Poco había que contar salvo un disparo desviado de Alvarito, otro de Sergio Peña y un remate de Saunier que solventó Cifuentes.

Otra vez el balón parado

Oltra era consciente del potencial amarillo por sus bandas y tenía a Víctor Díaz y Álex Martínez, dos laterales que vienen de jugar en Primera, completamente pendientes de ambos. Ellos y todos aquellos que podían llegar a las ayudas. En una de esas acciones, Kunde vio la amarilla por una dura entrada sobre Álvaro García. Y así pasaban los minutos, con demasiado respeto y numerosas imprecisiones en una cita en la que nadie quería fallar.

Así fue hasta poco antes de la media hora de juego, momento en el que apareció el coloso Kecojevic para sacar a todos del letargo con un testarazo imponente. El central balcánico volvió a demostrar su poderío aéreo (ya marcó ante el Betis en la Copa y el Albacete en la Liga) y adelantó al Cádiz CF tras un centro de Salvi, alojando el cuero junto al poste. Rugía Carranza. La estrategia volvía a dar sus frutos.

Fue el punto de inflexión para un equipo, el de Cervera, que aprovechó el desconcierto de un Granada al que el plan se le pudo venir al traste en un santiamén. De hecho, poco después una jugada muy bien fabricada la continuaba Álvaro García por su banda y su centro lo remataba Dani Romera. Javi Varas evitaba el desaguisado. Hasta el frío y anárquico Abdullah se entonó con sus amagos y toques de calidad.

La guinda antes del final del primer periodo la puso Cifuentes al salir victorioso de una clara ocasión nazarí. Joselu no pudo superar con un balón picado al veterano guardameta. Tampoco Kunde con un remate desviado desde el primer palo y así se llegaba al descanso.

Salvador eterno y eterno reincidente

Al regreso de los vestuarios fue algo benevolente Eiriz Mata con Kunde, que pudo acabar en la caseta. Había salido el Granada en busca del empate y tocaba defender la renta. Tal es así que Sergio Peña avisaba con un lanzamiento que se marchaba fuera por poco. Poco después, el futbolista peruano volvió a intimidar el portal amarillo. Su zapatazo se estrelló en la madera tras tocarla Cifuentes (60′). Tensión en estado puro. Eso sí, el Cádiz CF se acercaba a su manera, con Álvaro García insistiendo a través de su velocidad.

Y fue cuando Oltra dio el aviso y movió el banquillo. Baena y Rey Manaj entraban por Montoro y Espinosa. El míster rojiblanco colocaba dos delanteros sobre el rectángulo de juego y la intención era evidente. Tanto que Rey Manaj se topó con Cifuentes, otra vez Cifuentes, que tuvo que salir para evitar otra indecisión en la zaga. Minutos después, el ariete se encontró con un intuitivo Mikel Villanueva y también reclamaba un penalti que no fue.

Cervera, mientras Salvi trataba de poner en peligro a Javi Varas, respondía dando entrada a Barral por Romera y Rubén Cruz por un Álex que se marchó ovacionado. También dio minutos a Moha ante un Granada que a la desesperada ponía en liza a Adrián Ramos.

Al final tocó sufrir y luchar con diez porque el reincidente Barral se fue a la caseta por una entrada a destiempo a Saunier. El delantero isleño, que ya tenía una amarilla, se iba a la calle por una justa roja directa. Lo hacía menos de un cuarto de hora después de entrar en el césped. Y tanto se sufrió que entre Cifuentes y Carpio, con al aliento de Carranza, evitaron la igualada en el último suspiro.

El Rey no fue Manaj, los Reyes fueron Magos y se llamaron Cifuentes y Kecojevic.