Alberto Cifuentes celebra la victoria ante la desolación de sus rivales.
Alberto Cifuentes celebra la victoria ante la desolación de sus rivales.

Cádiz CF

El Cádiz CF, donde va, la lía

Las victorias amarillas dejan atrás dos ceses y un clima tenso en Zaragoza

Por  21:35 h.

La conocida marca cervecera San Miguel hizo famoso hace ya unos años su lema publicitario, aquel de ‘Donde va, triunfa’, una expresión que muchos acuñaron para cantidad de situaciones. Pues bien, al Cádiz CF le vendría como anillo al dedo esa misma expresión e incluso cambiándole el final de la misma por un, ‘donde va, la lía’. Porque lo cierto es que los muchachos de Cervera, con el mes de noviembre que llevan, llevan liándola allá donde juegan. Se lo pueden preguntar a varios entrenadores que han sido víctima de un equipo que, mientras en su vestuario se fotografía como recuerdo de la última victoria, deja al club de turno con sus directivos reunidos en los despachos del estadio para analizar cómo arreglar el desaguisado dejado por los chicos de color amarillo.

El primero que tuvo que hacer las maletas tras ver como el Cádiz CF pasaba por encima de los suyos fue Javi López, exentrenador del Lugo en la undécima jornada. El detonante de su destitución no fue otra que la derrota (1-2) del conjunto hoy entrenado por el excadista Alberto Monteagudo, que más que mejorar la situación la está empeorando, a manos de un Cádiz CF que con los goles de Manu Vallejo y Jairo Izquierdo remontó el gol inicial gallego.

En ese momento, el Lugo no veía ni de cerca siquiera los puestos de descenso pero atravesaba una pequeña crisis que se convirtió, a ojos de su presidente, en mayúscula una vez que tropezaron ante el Cádiz CF, un equipo gaditano que llegaba a su estadio talismán Anxo Carro (¿quién lo diría años después?) tras diez partidos sin conocer la victoria. Fue, precisamente, en tierras gallegas donde el Cádiz CF comenzó a sumar victorias. Hasta el día de hoy. Seis en Liga y una en Copa, competición que vuelve esta semana y que, en el caso lógico de que el Espanyol imponga la ley del mejor, se cargaría una racha inmaculada del equipo amarillo.

El caso es que el Cádiz CF pasó por Lugo cortando la cabeza de un Javi López que se encontró a un once amarillo jugando a algo muy distinto de lo que ha vuelto a jugar desde el segundo tiempo ejemplar ante el Elche en Carranza.Y es que en aquel encuentro, la base de ese Cádiz CF se asentaba sobre los pilares de Ager Aketxe y Álex Fernández, hoy suplentes a la sombra de sus compañeros.

Una vez sumado los tres puntos en Liga llegaban dos encuentros en casa que confirmaron la reacción amarilla. El 5-1 ante el Elche y el 2-0 ante el Reus le valían al Cádiz CF para sacar la cabeza de los puestos bajos y auparse a la zona media de la clasificación, donde llegaba a la casa de un Córdoba en puestos de descenso y con su entrenador en la picota como no podía ser de otro modo. Y pasó lo que tenía que pasar. Que el Cádiz CF, aunque con un juego manifiestamente mejorable, se hizo con los tres puntos en los últimos minutos y José Ramón Sandoval, mientras el Cádiz CF se hacía la foto de rigor en los vestuarios, dejaba de ser entrenador de un Córdoba que igualó el gol inicial de Manu Vallejo, Marcos Mauro y Ager Aketxe. En su partido menos bueno, el Cádiz CF ganó a un Córdoba que pegó los excesos de irse a por la victoria por la situación de su entonces entrenador.

Y si en Lugo las cosas no han cambiado, tampoco es que lo hayan hecho en exceso en Córdoba desde la llegada hace dos semanas del entrenador Curro Torres, con el que el equipo blanquiverde se estrenó perdiendo en Lugo (2-1) y esta jornada ha empatado en su estadio ante el Elche (1-1).Resultados que como no puede ser de otro modo no han aliviado la situación de un club que vive anclado en la inestabilidad desde que descendiera hace unas campañas de Primera División.

La última guerra civil que ha provocado el Cádiz CF con su última salida ha sido en La Romareda, donde sino se ha cargado a su entrenador es porque aún están pagando el finiquito del anterior, Imanol Idiakez, al que por cierto dejó noqueado ya el once amarillo tras eliminarlo en la Copa del Rey con el gol de Manu Vallejo. Lo cierto es que el cabreo en la afición maña es grande.Ayer, mientras el Cádiz CF regresaba a la Tacita de tierras mañas y tras hacerse la fotito de rigor en el vestuario, no se habían cargado aún a Lucas Alcaraz aunque se respiraba un clima muy tenso en los alrededores del estadio, donde los ultras esperaron la salida de los jugadores para recriminarles la derrota.