Nico Hidalgo vuelve a la convocatoria del Cádiz CF.
Nico Hidalgo vuelve a la convocatoria del Cádiz CF.

Cádiz CF

Cádiz CF-Cultural Leonesa (2-2): Del orden a la desidia

Los de Cervera se dejan empatar en una segunda parte en la que creyeron muerto a un rival que resucitaron

Por  18:40 h.
Cádiz
2
Cultural Leonesa
2
Cádiz CF: Cifuentes, Carpio, Kecojevic, Villanueva, Brian, Álex, Garrido, Álvaro García, Salvi (Nico Hidalgo, 34'), Perea (Abdullah, 60') y Carrillo (Barral, 74').
Cultural Leonesa: Jesús Fernández, Isaac, Iván González, Zuiverloon, Viti (aridai, 68'), Martínez (Mario Ortiz, 63'), Yeray González, Guarrotxena (Colinas, 81'), Señé, Emi Buendía y Rodri.
1-0: Carillo (12'); 2-0: Iván González (p.p.) (29'); 2-1: Señé (73'); 2-2: Aridai (86')
Árbitro: Pizarro Gómez, madrileño. Amonestó a los visitantes Viti, Yeray González y Aridai Cabrera.
Incidencias: Partido correspondiente a la décima jornada de Liga.
Estadio Ramón de Carranza. 11.680 espectadores.

Calcado. Cualquier cadista con un poco de memoria lo estaría comentando seguramente con sus compañeros de asiento en Carranza o en el bar donde estuviera viendo el partido. Calcadito. El Cádiz CF repitió casi un año después el partido que acabó complicándose el año pasado ante el UCAM. Comenzó ganando sin despeinarse 2-0 y acabó regalando en la segunda parte todo lo ganado en la primera para quedarse con un puntito. Las situaciones del equipo también son casi exactas. Entonces, como ahora, se encontraba en plena crisis de resultados y necesitaba de una victoria para recuperar la calma que tampoco ha podido encontrar hoy ante, también como el UCAM, un recién ascendido como el Cultural Leonesa.

El Cádiz CF se complicó él solito la vida. Igual que se la facilitó haciendo las cosas sencillas y bien en la primera mitad, se las buscó de mala manera en la segunda cediendo metro a metro hasta que se buenas a primeras se vio encerrado y empatado con toda justicia. Los goles de Señé y de Aridai, a tres minutos para el final, dejaba enrarecido el ambiente de un Carranza que aún se pregunta cómo es posible que hayan volados dos puntos de la manera en que han volado.

Y eso que al Cádiz CF le venía de categoría que en horas bajas se le presentase de buenas a primeras un rival que sale a los campos con alegría y desparpajo. Porque la Cultural Leonesa juega al fútbol como los niños cuando saltan al patio del colegio, es decir, despreocupado y con solo ganas de tener la pelotita y sin una defensa muy férrea y responsable. Y claro, eso a un equipo como al Cádiz CF, y como a todos, le viene genial.

Desde muy pronto se pudo ver que a los de Cervera se le venía una tarde placentera e idónea para reencontrarse con su mejor cara. A los pocos minutos de juego los chiquitos del Cádiz CF, Salvi y Alvarito, se les veía corretear con la pelota con relativa facilidad. También Alberto Perea, que debutaba como titular, se apuntó a la fiesta de las cabriolas y aparecía para gustarse y gustar al respetable.

La Cultural no iba al choque con fiereza y eso para Garrido es una playa. Antes de que apareciera la cabeza del vasco apareció la de Villanueva, debutante también en Liga, para avisar a la salida de córner bien centrado por Alberto Perea. Fue poco después cuando en un balón sin aparente peligro Garrido se imponía por alto en la medular y dio prolongación a un balón al que llegó con estilo de ‘9’ tanque Carrillo, que con dos o tres zancadas y jugando bien con su cuerpo se metía en el área leonesa para cruzarle bien el balón al excadista Jesús Fernández y poner el 1-0 en el marcador.

Al gol le siguió una nueva jugada de Salvi, pero el lanzamiento del sanluqueño salió ligeramente desviado. El Cádiz CF, sin apenas fútbol, se veía por encima del electrónico de una manera casi que pasmosa. Y Carranza, claro está, feliz. Cerca estuvo de llegar el segundo tras una gran jugada trenzada entre Salvi, Perea que acabó con un pase letal atrás de Alvarito a Carrillo, que con todo para él remató de manera defectuosa y desviado.

No llegó el segundo antes pero llegaría después, casi que a la media hora de partido. Y fue gracias a la colaboración inestimable de la defensa leonesa, que seguía empeñada en sacar de la crisis de resultados e identidad al Cádiz CF. También tuvo culpa de ello Álvaro García, que metió con gran intención un centro duro y raso al corazón del área donde apareció la pierna irresponsable del central Iván González para meter el balón por toda la escuadra de su propia portería.

El partido seguía por los miismos derroteros. El Cádiz CF veía como controlaba el partido gracias a sus hombres de calidad. Sin apenas esfuerzo, aunque con mucho orden, los amarillos imponían su control sin demasiadas llegadas aunque con las ideas claras. Como las tenía Perea, que levantó a Carranza con una ruleta para zafarse de dos rivales, combinar con Álex pero no terminó de rematar la pared que le lanzó el madrileño al llegar muy forzado.

Todo iba de perlas para el Cádiz CF hasta que pasó lo que se olía desde hace varias jornadas. Salvi pedía el cambio, se rompía y Carranza lamentaba la perdida de un jugador que estaba de dulce y que siempre que pasa por ese estado se acaba lesionando.

A cinco minutos para el descanso la Cultural avisó, pero el disparo del capitán leonés Martínez fue repelido a saque de esquina por Cifuentes.

Al Cádiz CF le faltaban 45 minutos para disfrutar de tres puntos que nadie podía imaginar que no se quedasen en Carranza. Pero a los de Cervera le entró la desidia. Porque tampoco puede decirse que los leoneses pusieran mucha carne en el asador hasta que su técnico Rubén de la Barerra comenzó a activar su ataque. A esa reacción contestó Cervera retirando a Perea para da entrada a Abdullah. Fue el principio del fin.

Inexplicablemente, el Cádiz CF se echó hacia atrás. Por inercial la Cultural no tuvo otra que pisar con mayor constancia campo ajeno. Poco a poco, el Cádiz CF entregó el balón y el terreno y los leoneses no tuvieron otra que aceptarlo. Poco a poco, Cifuentes veía aproximarse cada vez más a la vanguardia leonesa. Hasta que en el 73′ y tras una perdida desastrosa de Carpio en una zona comprometida de su banda llegó el gol de Señé. Faltaan veinte minutos y a Carranza se le presentó en la memoria aquella tarde octubre del año pasado en el que el UCAM se llevaba un punto tras una segunda parte deleznable de los cadistas.

Barral entró por Carrillo para darle mayor movilidad y presencia al ataque, pero el guion parecía escrito porque la Cultural seguía monopolizando el balón. Y llegó lo que todo el mundo rumiaba. Otra perdida en el centro del campo propició una contra letal y mal defendida por la defensa del Cádiz CF, que dejó como Aridai controlase en el área, se colocara bien la pelota y armara su derecha para cruzar al palo largo lo que pasó a ser el empate ante el cabreo de las gradas.

Solo un disparo sin peligro de Barral y otro anterior de Abdullah fue lo único que intentó el Cádiz CF para salir de la triste escena donde se había metido.