Arias, junto a Garrido, con la camiseta de LLNSN.
Arias, junto a Garrido, con la camiseta de LLNSN.

Cádiz CF

Arias, del ‘no verlo claro’ a enfundarse ‘su’ camiseta

El director deportivo manda un mensaje de anexión a Cervera semanas después de no priorizar en su renovación

Por  8:00 h.

La vida da muchas vueltas y el fútbol más. Y como todo, este deporte también está lleno de mensajes y discursos en clave. Sin ir más lejos, no hace mucho, el director deportivo del Cádiz CF polemizó con unas declaraciones es realizadas en el Ateneo en las que no priorizaba para nada la renovación de Cervera.

Literalmente dijo y vaticinó que la renovación del entrenador “se dilataría en el tiempo” y que no vería inconveniente alguno a que Cervera se pusiera a negociar con otros clubes llegado el mes de enero, dado que cumple contrato con el Cádiz CF.

Como es obvio, estas manifestaciones sentaron fatal en la gran mayoría de una afición que considera a Cervera el auténtico responsable del caminar triunfante del equipo amarillo.

Pasaron un par de días y le tocó el turno a Cervera, que no perdió la oportunidad de ganarle ‘la batalla del relato’ al director deportivo Óscar Arias. El entrenador cadista, de entrada, se presentó en la sala de prensa del Rosal con la camiseta en la que se ve imprenta la leyenda de ‘La Lucha No Se Negocia’ metiéndose, sin abrir la boca, a la hinchada en el bolsillo.

A este impacto mediático le siguió unas declaraciones en las que en todo momento se ponía al servicio del Cádiz CF, club al que esperaría siempre antes de que se anteponga cualquier club.

De eso han pasado varias semanas y por lo que se ve Óscar Arias ha cambiado, al menos de puertas para fuera, de actitud. Como prueba, la imagen que ayer distribuyó el club a través de sus redes sociales y página web para ilustrar la información sobre la renovación de Garrido en la que aparecen jugador y director deportivo ataviados con la camiseta de LLNSN con la que Cervera encaró su rueda de prensa posterior a las polémicas declaraciones de Arias.

Y es que, hoy por hoy, todo aquel que no confíe en el entrenador está más fuera que dentro de un club que camina al son del señor de las gafas,