Álvaro Giménez debutó en Las Palmas.
Álvaro Giménez debutó en Las Palmas.

Cádiz CF

Álvaro Giménez: “No vine con la idea de ser titular indiscutible”

El delantero ilicitano del Cádiz CF se muestra sincero y cree que aún le falta tiempo para adaptarse a un equipo donde se encuentra "muy cómodo"

Por  19:24 h.

Este Miércoles Santo le ha tocado el turno de pasar por el ‘atril virtual’ de las charlas cadistas a Álvaro Giménez, que aparecía en la red con una gorra porque ha aprovechado el confinamiento para raparse al cero y no veía bien presentase de esa guisa ante sus aficionados, que tan pronto como se conectó comenzaron a enviarle centros en forma de preguntas.

Comenzaba respondiendo a cómo fue su salida del Almería a la Segunda inglesa. “Me fui porque mi sueño desde pequeño era jugar en Inglaterra, una Liga que me ha llamado siempre. Y el hecho de volver (a la Segunda española) fue porque es cierto que allí no estaba pasando por una buena situación y cuando salió lo del Cádiz CF, líder y con aspiraciones de ascenso, era una oportunidad que no podía rechazar”, cuenta Álvaro Giménez, para quien “sin duda, el más gracioso del vestuario es Iza”.

El delantero ilicitano se mostró en todo momento muy sincero y nadie engaña al decir que todavía se encuentra en un proceso de aclimatización. “Cuando llegas a un equipo nuevo y yendo como iba el Cádiz CF es complicado adaptarte rápido porque son muchos compañeros nuevos y no tiene mucho tiempo…, pero poco a poco nos vamos adaptarnos para ver si puedo dar lo mejor”.

En el mismo sentido, le cuesta escoger a un compañero de aventuras en la zona ofensiva porque “tampoco he jugado tanto como para decir con quien me entiendo mejor o peor. Puedo adaptarme a todo, aunque es cierto que cuando más cómodo estoy es jugando yo solo con un mediapunta por detrás”.

Sí en cambio que le sobran para señalar a gente con la que mantiene afinidad fuera del campo. “Con Iza, Alejo, que ya estuve con él en Alcorcón… Aquí hay un vestuario espectacular y es fácil llevarse bien con todos”, asegura.

Uno de los motivos por los que emigró a Inglaterra fue la pasión con la que allí se vive el deporte que ellos mismos inventaron. Y eso, precisamente, es mucho de lo que ve y le gusta de Cádiz, de Carranza. “Cuando fui en verano a Birmingham me encantó la afición que hay allí en cada campo. Es brutal. Y en cuanto llegué al Cádiz CF me recordó a eso. La afición de aquí lo da todo, llena el campo, es impresionante”, dice.

Fue preguntado si es difícil jugar de delantero bajo el sistema de Álvaro Cervera, a lo que acertó a decir “que más allá del estilo del míster, lo que te lo hace complicado siempre es el rival”.

Como a todos sus compañeros, se le pidió una promesa en el caso de ascenso y se le sugirió que se hiciera el pelado de Ronaldo Nazario en el Mundial de Corea y Japón. Algo a lo que, evidentemente, se negó. “No creo que lo haga”.

No es la primera vez que Álvaro Giménez hace de la competencia un valor con el que mejorar porque entiende que “es fundamental en un equipo. Somos cuatro delanteros y cada uno sabemos que si te relajas va a haber otro que te quite el puesto y eso es clave para dar el cien por cien en cada entreno y espero que siga siendo así”.

Entre las preguntas se coló una de un amigo de Elche suyo, el que le recordó una anécdota que no debió haber hecho en relación a una maratón de fútbol sala que jugó estando en la cantera del Elche con 16 años. “No debía haber hecho eso de jugar un 24 horas. Además, mi hermano y yo estábamos recién operado de las muelas y fuimos a jugar y aún así ganamos el 24 horas; pero no tuvimos que haberlo hecho”, dice desde la profesionalidad.

Álvaro Giménez es un tipo casero y al que le gusta mucho las ciudades pequeñas y con costa. Eso si, de Cádiz no soporta el levante, al que todavía le cuesta ponerle nombre por cierto. “El clima es increíble, pero menos el aire, lo llvo todo muy bien. Nada más llegar aquí tuve tres día de aire increíble”, dice aludiendo a ese viento tan insoportable para que el que viene de fuera de nuevas. Eso sí, “la ciudad me encanta porque tampoco es muy grande y tienes todo cerca”. Algo en lo que también coincide con Almería, “con sus calas, sus playas y sus distancias cortas”.

Admite que cree que no tuvo muchas más ofertas en el pasado mercado invernal aunque nada más que le llamó su representante con la idea de Cádiz “y ni pregunté más”.

El actual pichichi de Segunda también recibió preguntas tácticas, como por ejemplo si le gustan más los centros llegados desde una banda u otro o si prefiere un buen centro o un buen pase raso al hueco. Ante esto, se queda con un centro desde la derecha aunque “tampoco voy a pasar de él si me viene de la izquierda” y con un buen pase al hueco raso.

Aunque no disfrutó todo lo que quiso en Birmingham, sí que recuerda con cariño su primer gol en St. Andrews porque “el primer gol en casa siempre cuesta más. Fue increíble celebrarlo con esa afición. Puedo decir que ese fue mi mejor momento allí”.

Da por hecho que todos los futbolistas van a perder algo de forma porque “no es lo mismo entrenar en el campo que en casa”, pero espera llegar sin acusar demasiado esta cuarentena. Sus ejercicios los hace en el balcón y hace lo que puede para no caer en el aburrimiento, al que combate con series de televisión, de las que se queda con Peaky Blinders, ambientada precisamente en la localidad inglesa donde jugó.

Si tiene que elegir a un jugador determinante de Segunda lo tiene muy claro. “Hemos tenido la suerte de tener este año a Stuani, que es de Primera porque es top y por lo que sea está aquí. Tiene todas las condiciones y me fijo mucho en él”, sostiene.

Y en cuanto a entrenadores que ha tenido, cree que “cada uno te enseña algo para bien o para mal. Uno de los que más me ha marcado es Rubén Baraja, que fue el que me dio la oportunidad cuando llevaba dos años sin jugar y me dio confianza para volver a sentirme jugador. Le debo mucho”, dice de un técnico al que tuvo en el Elche.

Conoce tanto la Segunda inglesa como la española y aunque la primera “tiene mucha afición y aprieta mucho la grada, pero en cuanto a calidad España está por encima”.

Y si el gol que mejor recuerda de su corta estancia en Inglaterra fue con el que se coronó en St. Andrews, en España se queda con el primero que marcó en Primera defendiendo los colores del Mallorca ante el Athletic. Un paso por la elite del que no ha podido olvidar el marcaje al que le sometió Carles Puyol.

Cada vez que puede hace un paréntesis para recalcar el buen ambiente que se respira en el día a día del equipo amarillo, algo de lo que ya tenía algo de información tras charlar antes de su fichaje con Alejo, con el que jugó en Alcorcón. “Me dijo que había un grupo increíble y que el presidente también tenía un trato muy cercano. Y es verdad que la relación que tengo con él no lo he tenido con ninguno; eso es fundamental para este buen rollo que hay”.

El ex del Almería demuestra humildad en todas sus palabras y gestos. Por eso mismo, cuando le dicen si pensaba que tenía su puesto asegurado por eso de ser el pichichi actual y llegar de donde llegaba niega la mayor. “Yo no pretendía venir y ser titular indiscutible ni mucho menos. Sabía que soy nuevo y donde llegaba y lo que me gane tiene que ser entrenando y en el campo. Y como yo, tengo a tres compañeros que hacen lo mismo que yo y se juegan mucho. Al final es con el día a día con lo que te lo ganas. No venia sabiendo que iba a jugar”, repite insistentemente.

Por último da un consejo a esos jóvenes que juegan en el filial aprovechando una pregunta en la que le cuestionan cuando comenzó a ser consciente de que podía llegar a ser jugador profesional. “Con 16 o 17 años ya te puedes ir haciendo una idea porque estás en el filial y te van subiendo al primer equipo, pero debes seguir trabajando duro porque hay muchos que se han quedado a un paso del primer equipo. Hay que ser constante y al final se llega”, concluye.