Espino celebra el gol de la victoria.
Espino celebra el gol de la victoria.

Cádiz CF

Almería-Cádiz CF (1-2) Un líder a prueba de bombas

Heroica victoria amarilla con un jugador menos y un gran gol de Espino en el 88' de un partido para enmarcar

Por  18:44 h.
Almería
1
Cádiz
2
Almería: René, Romera, Owona, Maras, Iván Martos, Sergio Aguza, Petrovic (Vada, 88'), José Corpas, Chema Núñez (Coric, 69'), Lazo y Sekou Gassama (Juan Muñoz, 63').
Cádiz CF: Cifuentes, Iza, Marcos Mauro, Cala, Espino, Garrido, José Mari (Fali, 81'), Álex, Perea (Alejo, 59'), Salvi y Lozano (Nano Mesa, 85').
Goles: 0-1: 'Choco' Lozano (68'); 1-1: Corpas (78') (p); 1-2: Espino (89')
Árbitro: Trujillo Suárez, de Tenerife. Amonestó a los locales Maras e Iván Martos y a los cadistas José Mari, Lozano y Cifuentes Expulsó a Marcos Mauro en el 75' y dos minutos después al entrenador del Cádiz CF, Álvaro Cervera, por protestar airadamente tras la decisión del VAR:
Partido correspondiente a la octava jornada.
Estadio Juegos del Mediterráneo. Lleno

Un líder a prueba de bombas. Se iba a un estadio inexpugnable. No importaba. Ante un rival en mejor dinámica. ¿Y qué? Un partido bajo un sol de justicia y un calor insoportable. ¿Qué se le va a hacer? Y va y el Cádiz CF se pone por delante al líder, pero al poco entró el VAR en juego para empatar el encuentro y de paso expulsar a Marcos Mauro. Mazazo. Pero este Cádiz CF no entiende de trampas. Tan pronto como pudo se recompuso, se hizo más fuerte, más maduro, más responsable. Incluso con uno menos. Y no se encerró. Prueba de ellos el gol de su lateral izquierdo en el 89′ en la única jugada que Espino consideró que debía incorporarse. Vaya ojo el del charrúa.

La victoria ponía justicia en el marcador porque el partido de los gaditanos son de esos que se hacen para enmarcar. Mientras duró la igualdad numérica, los de Cervera, pese a pasar algunos momentos de apuros, fueron más convincentes, más sensatos y más valientes. La imagen del Cádiz CF fue irreprochable. Todo corazón, pero también cabeza. Y así, así no solo se puede soñar sino que debe hacerse aunque sea con los pies en la tierra porque esto es muy real.

Ni revolución ni otras monsergas, en casa del líder no hay lugar para probaturas y Cervera no movió apenas su once nada más que para dar entrada a Espino y Lozano, bajas ante el Deportivo por sus expulsiones en Alcorcón, aquel triste partido recordado por los siete cambios realizados por un Cervera que bien aprendió la lección. Tan bien la supo que por primera vez muchos de los pronósticos de los informadores se cumplía al cien por cien en la lectura de su once.

Respeto, mucho respeto. Ese fue el tono de los primeros minutos disputados entre el líder y su más inmediato perseguidor. Pero el respeto se imponía en todos los lances, muy densos todos, trabados, con muchas faltas y parones de juego. El calor tampoco colaboraba para que los futbolistas se soltasen un poco. Así las cosas, eran los balones parados los primeros encargados en llevar peligro a las áreas. Y la primera en la que se acercó el primer disparo fue la local. Apenas se llevaban diez minutos cuando un saque de esquina era rechazado por la defensa almeriense, que veía como el balón le llegaba a Iza que, de primeras, empalmaba a bote pronto con la izquierda un balón que llegó a detenerlo el bosqueño René entre una maraña de piernas adversarias y amigas. Avisaba el Cádiz CF.

Se sabía que uno de los fuertes del Almería, líder con cinco victorias y dos empates, era su sistema defensivo, ese al que le debe haber recibido solo tres goles antes de la visita del Cádiz CF. Y gracias a ello, o por su culpa, fue el Cádiz CF el que tomó la decisión de tomar el mando del partido en los primeros minutos de juego. Eso le valió para en el minuto 18 volver a llevar un susto a la parroquia local. Otra vez el balón parado de Álex, en otro córner, fue el principio de una jugada que peinó en el primer palo el ‘Choco’ Lozano para que en el segundo palo el ‘Pacha’ Espino no pudiera finalizar en condiciones una jugada de pizarra que podría haberle dado el primer gol al conjunto gaditano, mucho mejor asentado que el líder.

Sabedor que abrirse demasiado ante un equipo ‘hermano en los planteamientos’ como el Almería podría costarle algún disgusto, el Cádiz CF retrasó líneas e hizo por no apoderarse de manera completa con el dominio de la pelota. Eso provocó que en una jugada bien trenzada por la banda derecha Aguza provocase la falta de José Mari cerca del área. Sería como llegaría el primer disparo del Almería, muy tímido, de Chema Núñez y que acabó en las manos de René.

Parón para beber ¿gasolina?

A la media hora de partido y debido al calor asfixiante que debía hacer en el Juegos Mediterráneo el árbitro ordenó un parón para beber agua pero por lo que se vio a continuación parecía gasolina porque tanto un equipo como otro salieron muy enchufados. El primero en romper el aburrimiento profesado por el respeto fue Álex, que en una salida explosiva tras un robo de balón se adentró en campo contrario metiendo un pase en la frontal para que René, más rápido y valiente que Perea, desbaratase la jugada mientras que daba forma a la contra de su equipo, que por mediación de Corpas pudo lograr el gol después de driblar a Espino y Garrido y chutar con su izquierda buscando el palo largo pero encontrado la pierna acertada de Marcos Mauro.

Se animaba el cotarro en el césped almeriense pero con el paso de los minutos era el Cádiz CF el que daba más muestras de tener las cosas más claras. Bien plantado, ordenado y saliendo rápido con el balón, el equipo de Cervera estaba dejando clara muestras de que su excelente arranque liguero no ha sido ni mucho menos un espejismo o producto de las circunstancias. Mejor se pudieron ir las cosas al descanso para los cadistas, que siguieron en su empeño de buscar el gol bajo la lógica dinámica de lo que se debe hacer sin cometer errores. La banda derecha, en este segundo tiempo del primer tiempo, comenzó a floreces gracias a las internadas de un inspirado Iza, que junto con Salvi y Álex forzaron un par de saques de esquina.

A falta de dos minutos para el descanso fue José Mari el que puso en las botas del ‘Choco’ Lozano una ocasión maravillosa pero el gran pase del roteño, unido al mejor movimiento del hondureño no pudo tener su broche con el peor disparo del ariete, que desperdició la ocasión solo ante René lanzando el balón por encima del larguero sin control ninguno.

Este dominio alertó a los almerienses, que en las botas de Chema Núñez tuvieron la última del primer tiempo tras un gran pase interior de Petrovic a Lazo que el sanlqueño prolongó para que Chema chutase con la izquierda y Cifuentes desviara con su puño tras tocar previa y ligeramente en la pierna de Iza.

Con tablas en el marcador se llevaba al descanso de un partido en el que el respeto fue la nota predominante aunque con una imagen del equipo gaditano tan pulcra como los Audi que se sorteaban a continuación.

 

Tuvo que haber llamada de atención en el vestuario de Pedro Enmanuel, que estaría viendo que era el Cádiz CF el que más estaba animando el partido siendo ellos los líderes, amén de anfitriones. Quizás por ello Lazo protagonizara la primera jugada del segundo tiempo y cuando apenas se llevaba un minuto de la reanudación y tras dejar a atrás a los dos pivotes cadistas disparaba fuerte y raso para que Cifuentes, rodillas en tierra, atajara con seriedad.

Definitivamente, el Almería dio un paso adelante y entre Petrovic, Aguza y Lazo, el ataque indálico se activó de todas, todas. Tuvo que refugiarse como pudo el Cádiz CF y a fe que lo hizo. Marcos Mauro se erigió en un valladar y hasta en dos ocasiones consecutivas alejó el peligro con el comenzó atosigando el equipo local.

Decidido a no meterse en la cueva al ver el despertar del rival, los hombres de Cervera volvieron a adelantar líneas para no facilitar las llegadas contrarias. Pese a ello, justo en el momento en el que la defensa era capaz de filtrar el pase y que el balón le llegase a Petrovic, esta contactaba con Lazo para que abriese a Romera. El centro del lateral fuese cabeceado por Aguza sin encontrar puerta para respiro de Cifuentes, que poco antes se había comido un balón aéreo cegado por el sol de justicia que seguía cayendo a plomo sobre el verde.

Quiso darle mayor profundidad a su ataque Cervera dando entrada a Alejo y quitando un decepcionante Perea, que en ningún momento pudo entrar en el juego. El gran trabajo defensivo de Cala y Marcos Mauro hicieron que el pichichi almeriense Sekou no encontrase la libertad que ha tenido en jornadas anteriores. El senegalés, derrotado por Cala, dejaba su lugar en el 63′ a Juan Muñoz. Y lo primero que hizo el ex del Sevilla Atlético fue perder un balón ante la omnipresencia de Cala, que sabedor del peligro que podía llevar una incorporación suya se fue hacia el campo contrario sorteando a un rival y abriendo a banda izquierda rápidamente a Salvi para que el sanluqueño se sacase un centro con el exterior con su bota derecha para que Lozano, por fin, diera un golpe en la mesa y acallase un poco las bocas que con razón exigían más a un delantero que remató sin ángulo con su cabeza para sorprender a René y adelantar de la mejor manera posible en su primer gol con la elástica amarilla.

El gol cadista enfureció a la grada almeriense, que metió a los suyos en el partido de tal manera que en un balón colgado a Juan Muñoz Marcos Mauro no supo despejar. El argentino dejó botar un balón que nunca debe tocar suelo y se le complicó de tal manera que al ceder sin potencia a Cifuentes se le quedó corto y acabó trabando a Juan Muñoz. El VAR entraba en juego, y el árbitro pitaba penalti y de camino se le iba la mano expulsando a Mauro

El gol desde los once metros empataba el partido y dejaba los últimos diez minutos, más la larga prolongación que se avecinaba, al Cádiz CF con uno menos y sin su entrenador, también expulsado. Un escenario del todo inimaginable cuando Lozano, minutos antes, adelantaba a los suyos.

Cervera recomponía la defensa sacando a Fali por José Mari, que dejaba su lugar en el centro del campo a Álex y cambiaba el cromo del agotado Lozano por Nano Mesa. Los amarillos intentaban enfriar un partido que estaba ardiendo y por momentos lo conseguía. No solo lo conseguía sino que a los locales le entraron las prisas mientras que los hombres de Cervera fueron más cautos y responsables sabedores de estar con uno menos.

Nada parecía pasar en un saque de banda sacado por Alejo y que le llegaba a la línea de fondo a Nano Mesa. El canario, pura clase, sentaba a un contrario al pisar el balón, levantaba su cabecita con esmero y veía llegar al ‘Pacha’ Espino en el segundo palo para mandarle un balón que el charrúa empalmó a gol silenciando el Juegos Mediterráneos a excepción de la esquina donde estaba el manicomio en el que se convirtió la gradita cadista.

El golazo de Espino hizo que el Almería bajase los brazos y los ocho minutos de añadido apenas se sufrieron gracias a las tablas de un equipo que sale líder a prueba de bombas, VAR, expulsiones y todo lo que se le quiera echar encima. Eso sí, sin revoluciones de cambios ni nada parecido de un entrenador que volvió a ganarle la partida a su colega del bando contrario.

La victoria heroica de este Cádiz CF saca brillo a un estilo que desde la sobriedad y el compañerismo no firma empates ni con uno menos. Con seriedad y valentía sin perder la esencia se recuperó el liderato de la mejor manera.