Michael Santos podría perderse la cita ante el Cádiz CF.
Michael Santos podría perderse la cita ante el Cádiz CF.

CÁDIZ CF

Análisis del Sporting: un firme candidato al retorno

A las órdenes del experimentado Paco Herrera desde el banquillo, el equipo asturiano tiene como objetivo la vuelta inmediata a Primera

Por  18:00 h.

«El Sporting está hecho para ascender». Así de contundente se mostró el entrenador cadista Álvaro Cervera y razón no le falta. Descendido desde Primera junto a Osasuna y Granada, el equipo asturiano es uno de los grandes candidatos a recuperar la categoría perdida.

Histórico del fútbol español, el Sporting, que comienza la jornada quinto con 23 puntos y a tres del líder Huesca, tiene como objetivo regresar a la elite. Para ello se encomienda a la veteranía y experiencia en el banquillo del barcelonés Paco Herrera, un reconocido entrenador que ya ha logrado ascender a Primera con Celta y Las Palmas. De lograrlo, este técnico que conoce la división de plata al dedillo cogería el relevo del ‘Pitu’ Abelardo, el último míster que hizo soñar al sportinguismo.

El retorno se buscará con una mezcla entre la clásica identidad de Mareo (aunque ya no estén en las filas del Sporting jugadores como Jorge Meré y Nacho Cases), la apuesta por futbolistas con experiencia (Álex Bergantiños, Rubén García y Scepovic) y alguna apuesta por descubrir (Barba, Juan Quintero) llevada a cabo por Miguel Torrecilla, un director deportivo con mucho camino recorrido tras su paso por Celta y Betis, entre otros.

En resumidas cuentas, un proyecto sólido y fiable basado en la consistencia defensiva, aunque falta algo de profundidad en ataque. Mientras, Paco Herrera mueve sus piezas en busca del resultado idóneo. Siempre, eso sí, con el aliento de los suyos en El Molinón y a domicilio. Y es que la ‘Mareona’ nunca falla.

La portería

Cubrir la vacante dejada por ‘Pichu’ Cuéllar era uno de los grandes retos esta temporada. El que era cancerbero titular del Sporting decidió marcharse a Butarque para seguir jugando en Primera y Diego Mariño ocupó su lugar.

El gallego, que tiene buenos reflejos y suele estar bien colocado bajo palos, se ha convertido en el guardián del marco rojiblanco. Presente en los escalafones inferiores de la selección española, Mariño llegó la temporada a Gijón, donde estuvo a la sombra de Cuéllar. Ahora demuestra su nivel con una media de menos de un gol encajado por encuentro. Clave en la solidez asturiana.

Whalley, que también cumple su segunda temporada, y el canterano Dani Martín completan la lista de arqueros. Paco Herrera contará este domingo con el meta aragonés como recambio en el banquillo.

La defensa

Diez goles ha recibido el Sporting en 14 encuentros ligueros. La misma cifra que el Cádiz CF hasta la fecha. Sin lugar a dudas, un registro más que notable que demuestra la consistencia defensiva.

Ese equilibrio es posible en el Sporting gracias a una línea clásica de cuatro zagueros. Desde el centro se hacen fuertes Federico Barba y Álex Pérez. El italiano llegó este verano procedente del Émpoli, previo pago de un millón de euros (ascenderá a casi dos millones de euros si los gijoneses vuelven a Primera al término de esta temporada) y firmando por tres temporadas. En su estreno en España está demostrando carácter y tablas para liderar una zaga en la que ya no está Jorge Meré, la última gran perla de Mareo. Junto al trasalpino aparece Álex Pérez, un viejo conocido de Paco Herrera.

El brasileño Xandao (llegó desde el Anzhi) y el colombiano Juan Quintero (hizo lo propio desde el América de Cali) aparecen como segundas vertientes. Por ahora la participación de ambos se reduce a duelos coperos y alguna presencia liguera. Quintero, eso sí, comenzó siendo titular, pero su aportación es ahora residual. Fue una apuesta de Torrecilla y no ha terminado de cuajar. De titular a desaparecido.

En cuanto a las bandas, Jordi Calavera se hace fuerte en la derecha. Con el veterano Lora en proceso de recuperación, el tarraconense se ha ganado un puesto. El curso pasado fue el dueño y señor del carril derecho del Lugo. Es un lateral de largo recorrido y muy ofensivo que ha sido cedido por el Eibar.

Por la izquierda sigue sólido Roberto Canella, un clásico en las filas sportinguistas y todo pundonor. También puede jugar ahí Isma López, bastante más ofensivo que Canella. El navarro tiene un amplio recorrido, un notable cambio de ritmo y un buen disparo. Su verticalidad hace que sea alineado en posiciones más ofensivos. Le cuesta más defender que a Canella.

El centro del campo

En el centro del campo tiene el Sporting su gran ausencia este domingo. Ante el Cádiz CF no podrá estar Sergio Álvarez, indiscutible en el esquema de Paco Herrera. El centrocampista avilesino se lesionó en el calentamiento previo del último encuentro ante el Valladolid y sufre una rotura fibrilar en su gemelo derecho. Estará ausente entre cuatro y seis semanas. Ausencia importantísima porque se trata de un pilar fundamental. Por si fuera poco, el gallego Álex López sigue inmerso en su proceso de recuperación y tampoco llega a tiempo.

Con esta situación, Paco Herrera sólo cuenta con dos mediocentros natos ante la escuadra de Álvaro Cervera: Álex Bergantiños y Rachid. El gallego, todo un símbolo en el Deportivo y sportinguista desde el pasado verano, apunta al once. porque ofrece equilibrio y estabilidad. Quedó claro desde la visita a León. A priori, la opción de situar ahí al polivalente Moi Gómez gana enteros.

Por lo tanto, y sin Sergio Álvarez, el margen de elección del catalán queda reducido a dos piezas, salvo sopresa. El dibujo utilizado -dos o tres centrocampistas- también puede condicionar su elección. De hecho, Torrecilla tiene en su agenda para el mercado invernal la contratación de un jugador que aporte claridad de ideas.

Lo que queda claro es que los mediocentros canteranos Nacho Méndez y Pedro Díaz no serán opciones esta vez al no estar convocados.

Y es que, a fin de cuentas, Paco Herrera reconoce que «es la primera vez que me pasa que mi equipo no mantiene el control del esférico. Cada día peleo para mejorar la posesión».

En las bandas son varias las opciones que se presentan. Está la opción de un ambidextro como Rubén García. El valenciano quiere dar en El Molinón ese salto que no terminaba de dar en el Levante, su club de toda la vida.

Por la izquierda, Isma López es una posibilidad si Canella es el lateral. Ahora bien, tampoco se descarta la participación de Carmona, un jugador que se desenvuelve muy bien desde la segunda línea (ocho goles marcó el curso pasado con el Sporting en Primera y ya lleva tres este curso) pero que podría ver alterada su demarcación debido a la ausencia de Sergio Álvarez. Él está preparado para cualquier contingencia.

Todo ello sin olvidar a Moi Gómez si no actúa junto a Álex Bergantiños, ya que el concurso de Pablo Pérez (cedido el curso pasado en el Alcorcón) es circunstancial hasta la fecha.

Eso sí, Torrecilla también tiene claro que un extremo de garantías es una petición expresa para enero. ¿Volverá el hijo pródigo Jony?

La delantera

Con dos referentes ofensivos suele jugar este Sporting. A priori, Michel Santos y Stefan Scepovic son los encargados de traer en jaque a las zagas rivales.

El uruguayo parece fijo tras llegar desde el Málaga. Lleva cuatro goles, uno menos que el serbio, que a los cuatro goles en LaLiga 123 (el último lo anotó la pasada semana ante el Valladolid) suma uno más en la Copa del Rey. Este último es un viejo conocido de El Molinón al marcar 23 goles en la temporada 2013-2014. Ahora regresa al lugar en el que ofreció su mejor versión después de su paso por Celtic y Getafe, donde no explotó.

En definitiva, dos delanteros de altos vuelos que, eso sí, tienen competencia. Sin ir más lejos, Borja Viguera y Carlos Castro también saben lo que es jugar en Primera, aunque no se han estrenado esta temporada en la faceta goleadora.

«¿Por qué se pregunta por Stefan y nunca por Borja Viguera? Borja es muy buen jugador y se merece jugar», espetó Paco Herrera, que espera recuperar la versión más goleadora del balcánico.

Carlos Castro, más ratón de área, no cuenta con demasiadas oportunidades en el presente ejercicio. Sigue trabajando para tener su ocasión.