Barcos de la almadraba de Conil a su regreso a puerto tras colocar anclas y cables en alta mar
Barcos de la almadraba de Conil a su regreso a puerto tras colocar anclas y cables en alta mar - FRANCIS JIMÉNEZ
PESCA

Preparados para la primera ‘levantá’

Las almadrabas ultiman los preparativos en alta mar para iniciar a final de abril la temporada de pesca de atún rojo

Al sector artesanal le corresponden este año un cupo de 1.350 toneladas, pero, de nuevo, se acudirá a comprar cuota a otras pesquerías

CÁDIZActualizado:

La llegada de la primavera coincide con la temporada de pesca del atún rojo. Los primeros ejemplares ya se avistan por el Estrecho en ese largo viaje migratorio entre el Atlántico y el Mediterráneo buscando aguas más cálidas. Esta tradición milenaria vuelve como cada año a la costa gaditana de la misma manera artesanal que lo hacían fenicios y romanos. Más de 300 personas se afanan ahora en el calamento de las artes para iniciar la campaña a finales de este mes. Casi todo ya está preparado para la primera 'levantá' El pasado febrero comenzaron los trabajos de arreglo de redes y aparejos, mientras que en marzo arrancó la instalación de anclas y cables en el fondo del mar para montar el copo. Diego Crespo, responsable de las almadrabas de Conil, Tarifa y Zahara, señala que en los próximos días se colocarán las redes y a mediados de abril estará todo a punto para la nueva campaña de pesca del atún rojo.

Los almadraberos tendrán que volver a comprar cuota de pesca en otras zonas del país pese a la abundancia de ejemplares en nuestras aguas. El aumento de la asignación para este año no llega al 4% lo que obliga al sector a engordar su cupo de pesca comprando cuota a pesquerías del País Vasco y Cantabria. Consideran que la asignación es todavía «insuficiente». El sector esperaba arañar algo más de cuota en esta campaña, pero las autoridades internacionales que velan por la protección de esta especie prefieren la cautela antes de abrir la mano de manera general.

Para entender este tipo de medidas y de restricciones hay que echar la vista atrás y analizar las reuniones que cada noviembre celebra la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT). La reunión de 2018 tuvo lugar en la ciudad croata de Dubrovnik . En ese encuentro se llegó a un acuerdo sobre un plan de ordenación plurianual y se dejó constancia de que la especie está totalmente recuperada después de diez años de restricciones en su pesca. Sin embargo, el reparto de cuota no favoreció en absoluto a las cuatro almadrabas de Cádiz, que esperaban para la campaña de 2019 llegar al nivel que tenían asignado cuando se aplicó la restricción en 2008, es decir, las 1.440 toneladas.

La reunión de la ICCAT destinó a España para 2019 un total de 5.559 toneladas para las distintas pesquerías del atún rojo. De este contingente, un total de 1.350 toneladas, unas 60 toneladas de incremento con respecto a 2018, corresponden exclusivamente al sector almadrabero.

La campaña está a punto de empezar y ya se avistan atunes cruzando el Estrecho

Las almadrabas gaditanas llevan una década sufriendo las duras restricciones de pesca impuestas por este organismo. Lo más grave es que este sector artesanal no es, en absoluto, responsable de la sobrexplotación que ha sufrido la especia en aguas del Meditrerráneo en los últimos veinte años. Al contrario. Las grandes flotas pesqueras de Italia y Grecia, entre otros países, pusieron en jaque el desarrollo del atún rojo con su pesca masiva.

La responsable de la Organización de Productores Pesqueros de Almadraba, Marta Crespo, Marta Crespo, reconoció a la vuelta de la reunión de Dubrovnik que el encuentro fue satisfactorio en líneas generales porque establecía un plan específico, pero lamentó que los almadraberos sigan pagando los platos rotos con una cuota de pesca que no sube un 20% como se había determinado en la reunión celebrada en Marrakech en 2017, donde se estableció un incremento lineal con este porcentaje hasta 2020. El motivo obedece, según Crespo, a que en el reparto del pastel han entrado nuevos países, como son el caso de Egipto, Turquía, Albania y Túnez, lo que obliga a un reparto más amplio.

Más de 300 personas se afanan estos días en colocar las artes en el mar para la temporada

La Comisión se reunió para evaluar los resultados del plan de trabajo de 2018 junto con la situación actual de la aplicación de las medidas regulativas en vigor, así como para establecer medidas de conservación y ordenación para el futuro. En total, se adoptaron 12 recomendaciones y dos resoluciones que cubren varias cuestiones relacionadas con la conservación de los atunes y especies afines y la ordenación de las pesquerías. La Comisión se mostró de acuerdo con seguir adelante con la adopción del paquete de enmiendas exhaustivas para modernizar el Convenio de ICCAT, que se han desarrollado a lo largo de los últimos cinco años en el seno del Grupo de trabajo encargado de enmendar el Convenio.

Nuestro país ha pasado de 5.000 toneladas de cuota de atún en 2018 a sumar 5.559 toneladas para 2019, que se reparten el sector artesanal del Estrecho, palangre, Canarias, cerco, cebo vivo y almadrabas de Cádiz.

La temporada de pesca del atún rojo de 2018 terminó en junio con más de 6.000 capturas en las cuatro almadrabas gaditanas de Barbate, Zahara, Conil y Tarifa. La primera 'levantá', tuvo lugar el pasado 24 de abril.

Marta Crespo, de la OPP, comentó en su momento que la campaña de 2018 se llevó a cabo con una fuerte presencia de observadores del organismo regulador que vigilaron muy de cerca el cumplimento de la normativa en cuanto a calibre y cuota.

Las medidas de restricción implantadas en los últimos diez años por la Comisión Internacional para la Conservación del Atún del Atlántico (ICCAT) han permitido una reproducción masiva. Pese a todo, los gestores que velan por el mantenimiento de la especie tampoco abrieron del todo la mano a su pesca en la campaña de 2018.

Inspección y control

No obstante, las limitaciones de pesca han perjudicado seriamente a las almadrabas gaditanas, que han visto descender su cuota anual a mínimos históricos. Si en 2007, el cupo asignado fue de 1.417 toneladas, en 2011, el año más duro del recorte, solo se permitió la pesca de 630 toneladas de atún rojo en la costa gaditana. Los almadraberos protestaron ante una situación injusta, ya que ellos no tenían nada que ver con la sobrexplotación que había tenido la especie, sobre todo, en el Mediterráneo.

Por su parte, Diego Crespo ha señalado a LA VOZ que las medidas de control sobre la pesca del atún rojo se han extremado tras los últimos casos de fraude, no obstante, la picaresca no se encuentra en el origen sino en la distribución, donde se adultera un atún de otra variedad para hacerlo pasar por atún rojo de almadraba. En ese sentido, los almadraberos recomiendan también al consumidor extremar sus medidas de control y destacan que el atún rojo de almadraba fresco solo se puede comercializar durante su temporada de captura, es decir, entre abril y junio. El resto del año el atún rojo de almadraba que se vende es congelado a menos 60 grados y hay que sospechar de atún rojo fresco fuera de temporada.