REACCIONES A LA CRISIS EN NAVANTIA

De la oreja de Borrell a la petición unánime de que se garantice el empleo en la Bahía

El ministro de Exteriores bromea con que se le está poniendo la oreja «con forma de península arábiga» por la cantidad de contactos de las últimas horas

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Las reacciones ante la posible pérdida del contrato de las corbetas en la Bahía de Cádiz por la revisión de la venta de 400 bombas a Arabia Saudí han ido sucediéndose a lo largo del día.

Una de las más esperadas ha sido la del titular de Exteriores, Josep Borrell, que ha asegurado este martes que el Gobierno mantiene contactos diplomáticos para llegar a una solución con Arabia Saudí respecto al contrato, aunque no pueda adelantar aún cual será el resultado y haya apelado a la discreción para evitar dar más detalles.

«Los diplomáticos trabajan con una cierta discreción y sigilo, estamos en ello (...), para encontrar una solución, pero por el momento no les puedo anunciar cuál es el resultado», ha declarado. Borrell ha explicado que ha estado «colgado al teléfono» para hablar con el Ministerio, con embajadores y otros miembros del Gobierno.

«Se me está poniendo una oreja en forma de península arábiga a base de tener que ocuparme continuamente de un problema que ciertamente es importante» ha bromeado el jefe de la diplomacia española, para después expresar su «respeto» por los intereses en juego que, ha dicho, son «contradictorios» y deben ser «tomados en cuenta».

Las exigencias de los sindicatos

Por su parte, los sindicatos tenían menos ganas de bromear que el ministro. De hecho, la secretaria general de Comisiones Obreras en Andalucía, Nuria López, ha pedido a la ministra de Defensa, Margarita Robles, que transmita «seguridad y garantía en el empleo» a los trabajadores de Navantia del astillero de San Fernando. Robles «lo tiene muy fácil, sólo tiene que decir sí o sí en el tema de que se va a cumplir el contrato para fabricar las cinco corbetas para Arabia Saudí en Navantia San Fernando, que generarían siete millones de horas de trabajo y 6.000 empleos anuales, entre directos e indirectos».

En un sentido parecido se manifestaban los sindicalistas de UGT. Su secretaria en Andalucía, Carmen Castilla, ha avisado este martes de que su sindicato defenderá los «6.000 puestos de trabajo» a la vez que mostró su esperanza de que en este asunto actúe «la diplomacia española».

Castilla ha señalado que, sobre este asunto, «nos están transmitiendo mensajes de tranquilidad», pero desde su sindicato, en cualquier caso, van a «luchar para que eso se haga, por conservar esos puestos de trabajo».

«Hay que intentar que otra serie de actividades o circunstancias no afecten a un contrato que ya está firmado, porque la Bahía de Cádiz necesita, no solo esas cinco corbetas, sino también más carga de trabajo», ha abundado la ugetista.

También ha mostrado su apoyo a los trabajadores la central CSIF, mayoritaria en el Ministerio de Defensa, que ha incidido en que apoya el calendario de protestas acordadas por los trabajadores de Navantia. El sindicato advierte de que la incertidumbre es «máxima» y ha precisado que «ya no puede fiarse de nada».

Al respecto de las recientes declaraciones de la ministra de Defensa, Margarita Robles, CSIF considera que «acrecientan las dudas sobre el futuro de un contrato que ya estaba firmado en el mes de julio y que iba a significar una válvula de oxígeno».

Críticas de PP y Ciudadanos y ambigüedad de Podemos

Como cabría esperar, las crítica más duras sobre la gestión de esta crisis han llegado de parte del Partido Popular. Asi el vicesecretario de Sectores Productivos del PP-A, Pablo Venzal, ha manifestado que su partido «no cree» al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, cuando habla de que el contrato con Arabia Saudí para la construcción de cinco corbetas en la empresa pública de Navantia en Cádiz no corre peligro porque, según ha dicho, el presidente es un «experto en hacer globos sonda».

«Nos tememos que al final se acabe intentando llevar a cabo algún derribo controlado de la cuestión, pero en Navantia lo que hace falta es trabajo», ha afirmado este martes. En esta línea, Venzal ha explicado que la gente necesita trabajo y si en el Gobierno «hay un hatajo de incompetentes que no saben ni del terreno que pisan», que «no hubieran jurado o prometido el cargo», ha dicho refiriéndose directamente a la ministra de Defensa, Margarita Robles. Además, según ha insistido, el Ejecutivo «piensa que no vender bombas es un guiño al pacifismo» pero las corbetas «son para pescar atunes» y no guardan relación.

También ha saltado a la palestra ell diputado nacional de Ciudadanos (Cs) por la provincia de Cádiz, Javier Cano, que ha afirmado que «el Gobierno debe ser claro y asegurar que la construcción de las corbetas no corre peligro». Cano ha solicitado en el Congreso conocer si el Gobierno ha recibido alguna indicación de Arabia Saudí de paralizar o suspender el contrato de corbetas, así como si se han mantenido reuniones entre representantes del Gobierno y de Arabia sobre la continuidad de contratos en vigor, y a instancias de quién, o si se ha dirigido por los representantes de Arabia alguna petición al Gobierno.

El diputado de Cs ha insistido en saber si el Gobierno ha calculado el impacto económico que la cancelación de contratos por Arabia Saudí podría provocar para las empresas españolas, si tienen previstos contratos que sustituyan los que se puedan perder y si se va a ofrecer alguna garantía de que los contratos en vigor con Arabia Saudí no se van a ver afectados.

Cano ha criticado la «falta de información», ya que «lo único que ha conseguido crear es un ambiente de incertidumbre y poner en pie de guerra a los trabajadores de la empresa Navantia».

La formación menos contundente ha sido Podemos Andalucía, que ha insistido este martes en la necesidad de diversificar la actividad económica de la Bahía de Cádiz para que no dependa de la industria militar. «No nos cogerán en el chantaje de trabajo o paz, queremos las dos cosas», ha aseverado el secretario de Comunicación del partido, Pablo Pérez Ganfornina, que ha defendido el trabajo del alcalde de Cádiz, José María González 'Kichi', en este marco, quien se reúne este martes con la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera.

Pérez Ganfornina ha explicado que el primer edil busca en ese encuentro «no acuerdos fáciles y titulares bonitos, sino soluciones a los problemas estructurales de la Bahía de Cádiz», planteándole a la titular del ramo un plan industrial que revitalice la Bahía y diversifique la producción, entre ellas la de Navantia, con su consiguiente partida en los Presupuestos Generales del Estado.