El astillero de Navantia-Puerto Real no ha tenido actividad en el primer turno - FRANCIS JIMÉnEZ
LABORAL

La huelga del metal se siente en el sector naval pero pasa inadvertida en el aeronáutico

Los sindicatos minoritarios convocantes del paro se felicitan por el cese de actividad en los astilleros y en su industria auxiliar

UGT y CC OO destacan que las plantillas han optado por tomar el día como vacaciones

La incidencia de la jornada ha sido desigual en la planta isleña de Navantia

CÁDIZActualizado:

La huelga del metal convocada este miércoles por los sindicatos minoritarios, agrupados en la Coordinadora de Profesionales del Metal, ha tenido un fuerte impacto en el sector naval y su industria auxiliar, pero ha pasado desapercibida en el sector aeronáutico y en áreas como los talleres de vehículos y empresas de electricidad. El objetivo para los convocantes no era otro que paralizar los astilleros, icono del sector en la bahía y apuntan en un 80% el seguimiento de la jornada de paro.

La convocatoria de paro ha sido impulsada por las centrales alternativas Autonomía Obrera, CGT y SAT contra la precariedad laboral, en favor del cumplimiento del convenio colectivo y de los planes de riesgos laborales. La mayor incidencia de la huelga se ha registrado a primera hora de la mañana, en los turnos de las 7 horas, en los polígonos de La Cabezuela y El Trocadero, donde la actividad en empresas tractoras como el astillero de Navantia-Puerto Real y Dragados Offshore era nula. Pequeños piquetes informativos se desplegaron por los accesos, mientras un fuerte dispositivo policial ha vigilado desde muy temprano las entradas a los centros de trabajo. La incidencia de la huelga en el Bajo de la Cabezuela se podía advertir en las cafeterías del polígono, donde la fuerte actividad que se registra a diario en las horas centrales de los desayunos era esta mañana nula.

Eduardo A. es miembro de la coordinadora y ha montado guardia desde la madrugada en la puerta de entrada de las subontratas de Navantia, en Puerto Real. Reconoce que solo han entrado los servicios mínimos al astillero y ha vanzado que el seguimiento también ha sido notable en las plantas de Cádiz y San Fernando. Este trabajador de la industria auxiliar naval sostiene que el gran problema que tiene la Bahía de Cádiz es la falta de unidad para reclamar mejoras y afirma que las empresas subcontratadas por Navantia para la obra de los petroleros están echando miles de horas extraordinarias, "lo que impide ampliar el volumen de contratación". Los sindicatos minoritarios insisten en que "este tipo de prácticas se permiten con la connivencia de las empresas tractoras y la bendición de los sindicatos mayoritarios".

Siniestralidad

La protesta de este miércoles tiene su origen en la muerte el pasado 18 de mayo de dos trabajadores de la empresa auxiliar naval cuando soldaban una plancha de acero de 4.000 kilos. Todo apunta a que la sujeción de las plataforma cedió y se desplomó sobre los operarios. Este accidente laboral ha destapado la caja de los treuenos al ponerse en entredicho las medidas y los planes de seguridad e higiene en el trabajo. No obstante, los sindicatos minoritarios han aprovechado la ocasión para llamar a la movilización y protestar contra la precariedad laboral y, al mismo tiempo, para reividnicar más control en el cumplimiento del convenio colectivo del metal. Juan D. es otro de los subcontratados del sector naval que estaba en las puertas del astillero para denunciar el abuso de las horas exxtraordinarias y las condiciones en las que se trabaja en el sector.

Las centrales UGT y CC OO, que lideran los comités de empresa de las principales industrias del metal, se han desmarcado de la convocatoria, mientras que la patronal Femca la ha tachado de ilegal, ya que la representacuión de los promotores de la huelga es mínima en los centros de trabajo. Así, Antonio Beiro, miembro del comité de Dragados por CC OO, ha indicado a LA VOZ que "una huelga de este calado no se puede votar a mano alzada en pequeñas asambleas, ya que más de 10.000 personas integran este sector en la provincia".

El secretario provincial de la Federación del Metal de UGT, Antonio Montoro, ha destacado en un comunicado que el sector en la provincia agrupa también al mantenimiento de hospitales, telefonía, aeronáutica, mantenimiento de carreteras y talleres de reparación de autos, entre otros. Sostiene que una convocatoria de huelga de esta magnitud debe ser consensuada. Montoro indica que el sindicato al que representa "ha denunciado ante la Inspección de Trabajo todas las irregularidades e incumplimientos del convenio, que nos han transmitido los trabajadores, quedando demostrado en algunos casos la pasividad de este organismo, por lo que debemos reivindicar que se pongan más medios por parte de la Administración, para la persecución de este tipos de empresa que incumplen sistemáticamente con los convenios". UGT avanza que "estamos en un momento de transición en el sector naval, inmersos en un plan industrial, trascendente para el futuro de la Bahía, con una negociación de un convenio colectivo para Navantía, además pendientes de unos contratos por cerrar que crearían una estabilidad en la empresa auxiliar del sector naval, con la importancia que esto tiene para este entorno".

División sindical

Los sindicatos convocantes han denunciado también que algunas subcontratas navales están aplicando el convenio de la construcción para escatimar el pago real de las horas extraordinarias, "más bajas que las que recoge el convenio del metal".

La división sindical en esta huelga es patente. Ya tuvimos ocasión de advertir la fractura entre los minoritarios y las centrales mayoritarias en la celebración del pasado Primero de Mayo, donde, por segundo año consecutivo, unos y otros celebraron por separado la fiesta del trabajo.

La repercusión de la huelga ha tenido distintas escalas de participación en los centros de trabajo de la Bahía. Si en el Trocadero y la Cabezuela la actividad era mínima en el sector naval, en San Fernando, por ejemplo, el acceso a la planta de Navantia ha sido más numeroso que en el resto de factorías. De hecho, tanto UGT como CC OO coinciden en señalar que las plantillas no han acudido a sus puestos de trabajo por vacaciones.

Por su parte, La Federación de Empresas del Metal de Cádiz (Femca) ha rechazado la huelga destacando su irregularidad. La patronal entiende que los sindicatos convocantes no tienen la representatividad suficiente para organizar una huelga en el sector del metal. La normativa laboral, según la patronal, es clara al respecto y habilita exclusivamente para la convocatoria de este tipo de acontecimientos a las entidades sindicales que tienen un porcentaje de representación suficiente, que no es el caso de sindicatos convocantes. La Femca ha informado a las autoridades competentes acerca de su posicionamiento, rogándoles que tomen las decisiones oportunas para que el trabajo de las empresas se pueda desarrollar con normalidad. La representación empresarial se reserva incluso la posibilidad de iniciar la vía judicial para depurar responsabilidades. De hecho, fuentes sindicales consultadas por LA VOZ no descartan también utilizar esta vía.

Para Femca, los objetivos que han planteado los convocantes en algunos de los casos son absurdos, en el sentido de que el convenio colectivo y la Ley de Prevención de Riesgos Laborales son ya de obligado cumplimiento. La federación empresarial señala que si estas entidades convocantes tienen conocimiento de que esto no se está respetando, y no lo denuncian, se están convirtiendo en cómplices de una posible infracción.