El catedrático de Arqueología Manuel Martín-Bueno.
El catedrático de Arqueología Manuel Martín-Bueno. - LA VOZ
EL MISTERIO DEL SAN TELMO

«Los descubridores de la Antártida fueron españoles, pero no pudieron volver para contarlo»

El catedrático de Arqueología Manuel Martín-Bueno lleva casi 30 años tras las huellas del San Telmo

CádizActualizado:

Manuel Martín-Bueno, catedrático de Arqueología en la Universidad de Zaragoza, encabezó el proyecto hispano-chileno para la recuperación de la memoria del San Telmo, a principios de los 90.

En sus expediciones a la Antártida pudo ser testigo de los restos de aquella página histórica, de las huellas que posteriormente seguiría su hija Elena. De ahí que ponga la mano en el fuego por la llegada de estos supervivientes al continente helado. Las pruebas, físicas y sobre todo documentales, son incontestables.

¿En qué momento se encuentra la investigación del proyecto antártico sobre la historia del navío español San Telmo?

En los últimos años se continuó con la documentación para la preparación de la tesis doctoral de Elena Martín, que se publicó en 2017. La investigación sigue su curso pero ya la hemos dado casi por cerrada porque lo que se tenía que decir se ha dicho. Queda campaña de verificación de algunas cosas, junto a Chile, que siempre ha participado en este proyecto, y así completar la información.

¿Y cuáles son las conclusiones?

Que el San Telmo estuvo allí en un momento en el que no se había descubierto el continente de forma oficial. Hay asentamientos de náufragos y se puede dar por verificado. El problema de la Antártida es que cualquier material se ha reutilizado. Como allí no hay nada, en los primeros años de presencia humana se aprovechó lo que allí se encontraba. Por ejemplo, la madera para calentarse.

Entonces, ante la falta de pruebas, ¿por qué tanta seguridad al afirmar que el San Telmo encalló en este lugar?

Quedan fragmentos de madera los cuales los análisis correspondientes han confirmado que se trata de roble europeo, no americano, el material del que estaba construida la embarcación. Se hallaron restos de calzado y otros materiales que no son propios de los cazadores de focas que arribaron años después. Hemos avanzado mucho en cuestiones de datación, pero no se ha podido encontrar un botón de algún uniforme, una moneda o un testimonio claro que sería un tesoro para saber que estuvieron allí. Pero es en la documentación donde se descubre la información fehaciente.

Placa localizada en el Panteón de los Marinos Ilustres de San Fernando.
Placa localizada en el Panteón de los Marinos Ilustres de San Fernando.

-Se refiere a los archivos ingleses.

La documentación es bastante clara, porque además es británica, que en ese momento era una potencia enemiga de los españoles. Aseguraron encontrar restos de un navío español, y muy claro debieron verlo para recogerlo por escrito. Luego se oculta durante mucho tiempo porque sería reconocer que no han sido los primeros.

-El San Telmo naufragaba y sus tripulantes fueron los primeros en pisar el suelo del continente helado.

Se puede asegurar en un 98% porque siempre hay que dejar un pequeño margen para la duda, porque la historia está viva y sorprende. En nuestras expediciones encontramos acantilados protegidos que fueron utilizados; una especie de abrigos, madera, tela... No es un asentamiento típico de los loberos, ni tampoco materiales. Coinciden todos los factores. ¿Cuánto tiempo estuvieron? En la naufragio se tuvieron que salvar muy pocos y los que sobrevivieron estarían atemorizados en un lugar desconocido. Quizás intentaron salir con las pequeñas lanchas, o reparando el barco, pero está claro que no lo consiguieron.

Entonces, los descubridores de la Antártida serían españoles y no ingleses, como apunta la Historia oficial.

Pondría la mano en el fuego. Pero en esta época, para hacer efectivo el descubrimiento tenías que ir... y volver para contarlo. Si no, son otros los que lo cuentan. Oficialmente será difícil quitarle a los ingleses ese mérito, pero moralmente sí es posible. No sólo ocurre en esta situación, también sucede con Cristóbal Colón, pues ya hay suficiente indicios para asegurar que otros llegaron antes que él. La Historia tiene una inercia bastante difícil de alterar, y tampoco es algo que me quite el sueño. Es un sentimiento más romántico que otra cosa.

Los documentos británicos facilitan muchas explicaciones.

En la década del 1819-1829 hay croquis, cartografías, y a uno de los islotes los británicos le ponen el nombre de 'Telmo Island'. ¿Por qué? Todo tiene sentido.

Cartografía inglesa de la década de 1820.
Cartografía inglesa de la década de 1820. - L. V.

Más allá del sentimiento romántico de atribuirse el descubrimiento de uno de los continentes del planeta, también les ha movido el recuerdo a aquellos 644 tripulantes.

Sí, de aquella expedición que partió de Cádiz apenas estaban los registros en los archivos y la placa en el Panteón de Marinos Ilustres de San Fernando. Pero muchos no saben que los chilenos en 1993 pusieron en ese lugar, en el Cabo Shirref, un monolito con la inscripción 'En memoria de los tripulantes del navío español San Telmo, que naufragaron en septiembre de 1819, los primeros en llegar a estas costas'.