Momento de la conferencia de Manuel Navarrete en la UCA - Antonio Vázquez
CONFERENCIA

«La amenaza terrorista yihadista es alta y evoluciona muy rápidamente»

El director del Centro Europeo Contra el Terrorismo, Manuel Navarrete, ha impartido una conferencia en el campus de Jerez de la Universidad de Cádiz

CÁDIZActualizado:

Europa puso en marcha en 2016 el Centro Europeo Contra el Terrorismo (CECT) de Europol, la agencia de policía de la Unión. Desde entonces, al frente de esta institución se encuentra el coronel de la Guardia Civil Manuel Navarrete, sevillano de nacimiento, que, asegura, se basó en la experiencia en la lucha contra el terrorismo de la Policía y la Guardia Civil para poner en marcha este centro que tiene como pilares la conexión y el intercambio de información entre los cuerpos de seguridad de los 28 países que componen la Unión Europea para luchar contra el terrorismo.

«Hemos intentado que todas las herramientas se coordinen, que todas las bases se puedan interconectar», ha asegurado este lunes el coronel Navarrete en una conferencia impartida en el marco del Ágora de Seguridad UCA-Eulen de la Universidad de Cádiz, en el campus de Jerez. Apoyo operacional y de coordinación, actuación online preventiva (con acuerdos con Google, Facebook y Twitter, por ejemplo) y de apoyo a investigaciones, análisis estratégico, apoyo directo e inmediato sobre el terreno en misiones exteriores, interoperabilidad, cooperación policial y en inteligencia, son las patas para luchar con el terrorismo, especialmente el de corte yihadista, que ha golpeado tan duramente a los países de la Unión en los últimos años.

Mujeres y jóvenes, los nuevos yihadistas

De mayo de 2014 a junio de 2017 el terrorismo yihadista se cobró la vida de 329 personas en Europa, es uno de los significativos datos que ha proporcionado el responsable del CECT durante su intervención, titulada ‘Europol: el valor de la cooperación en la lucha contra el terrorismo’.

Durante la misma, ha destacado la «gran cooperación» entre los países de la Unión Europea en materia de inteligencia y seguridad y de detenciones de individuos vinculados al terrorismo yihadista. Llama la atención que el 60% de estos detenidos entre 2014 y 2016 han sido en Francia y que el 26% de estas personas en ese último año fuesen mujeres. Y es que, ha puesto de relieve el coronel Navarrete, «la amenaza evoluciona muy rápidamente, con unos perfiles que hasta ahora no conocíamos, desde grupos organizados hasta actores solitarios que se inspiran en el yihadismo». Asimismo, ha destacado la incorporación a papeles más operativos en la actividad terrorista de mujeres, jóvenes y menores, «nunca lo habíamos visto antes de 2007», ha declarado. Y, por supuesto, la influencia de los smartphones y las redes sociales, a los que ha definido como «arma de conexión masiva», ya que los «terroristas tienen una gran capacidad para utilizar las redes sociales y la propaganda para captar y que se cometan atentados».

«En 2017 se han producido más ataques terroristas que en 2016 pero con menos víctimas», ha señalado el responsable de antiterrorismo de Europol. Respecto a los ataques terroristas ha destacado que, «junto a planes elaborados, un gran número de estos se llevan a efecto de una manera espontánea».

Pero, sin duda, el gran problema para los cuerpos de seguridad y los servicios de inteligencia de la Unión Europea son los ‘retornados’, yihadistas que se marchan a zonas de conflicto, como Irak o Siria y luego vuelven a sus países de origen. Desde 2014 entre un 25 y un 30% de estos combatientes extranjeros han regresado a Europa. «Conllevan un gran índice de peligrosidad», ha señalado Manuel Navarrete, al tiempo que ha puesto de relieve que algunos países de la Unión Europea ya están llevando a cabo programas de reinserción con los que se han «desencantado» y han vuelto, pero surge la duda de si «la única respuesta es penal o se puede llevar de otra forma, por el potencial peligro de esta gente».

Así pues, aunque «la mayoría de ataques que se producen es por personas que se han inspirado en el terrorismo yihadista y no por retornados», el responsable del CECT, advierte, «la amenaza terrorista sigue alta y fluida». Para muestra, algunas cifras, en 2017 se produjeron 20 ataques terroristas, más que en 2016, no obstante, se cobraron menos víctimas, 68, de ellas, 62 vinculadas al terrorismo yihadista.

Pero la propaganda vinculada a estos crímenes ha disminuido. «Los mensajes son recargados y reciclados en las redes», ha señalado Navarrete y, si bien antes se centraba en la exaltación de las victorias yihadistas, ahora «su mensaje llama más a la venganza». Lo que se explica por la derrota que están sufriendo sobre el terreno, «en Siria no controlan más que un 3% de lo que tenían en 2014».

«No somos el FBI europeo»

«El terrorismo yihadista al ser indiscriminado ha sobrepasado el concepto que nosotros teníamos de terrorismo: organizado, con patrones de pensamiento criminales, pero parecidos a los nuestros», ha afirmado el coronel Navarrete. «El yihadismo es más espontáneo, con perfiles que no se asimilan a los que tenemos en Europa. Normalmente la última parte del plan de los terroristas yihadistas es la adquisición del material para llevar a cabo el ataque, y eso les hace tremendamente imprevisibles, lo que crea mucha inseguridad», ha advertido. «El terrorismo yihadista se caracteriza por su imprevisibilidad y el constante uso de la propaganda», ha subrayado.

Navarrete, que ha viajado desde La Haya a Cádiz para esta intervención y vuelve a su oficina europea esta misma tarde de lunes, ha destacado «la calidez de la acogida de la Universidad y tener aquí grandes amigos, lo que me hace sentirme especialmente contento de estar en Cádiz con ustedes y debatir temas de la Unión Europea y la lucha contra el terrorismo». Su intervención en el Ágora de Seguridad de la UCA, ha advertido el profesor titular de Derecho Penal Antonio Díaz, es a título individual y «no representa al Gobierno español ni a las instituciones europeas».

En La Haya volverá a estar al frente de una de las competencias de Europol, el terrorismo. Las otras dos son el crimen organizado internacional y el cibercrimen. Europol, la agencia de policía de la Unión Europea, apoya a los estados miembros, «no somos el FBI europeo», ha puntualizado Navarrete. Su objetivo principal es apoyar a los analistas que están trabajando en investigaciones internacionales. Para ello, la agencia cuenta con un presupuesto de 114 millones de euros y una plantilla de 1.200 personas, además de un sistema de comunicación y archivo propio.