Video de los agentes durante el rescate de los tres polizones - ABC
POLIZONES

Rescatan a tres polizones en el Puerto de Málaga cuando intentaban entrar de forma ilegal

El barco llegó procedente de Melilla y llevaba a los jóvenes de nacionalidad marroquí adosados al casco de la embarcación

MÁLAGAActualizado:

La Policía Nacional rescató esta semana en el Puerto Málaga a tres polizones que intentaban colarse de forma ilegal en la península. Los agentes los detectaron adosados a uno de los barcos que popularmente se denominan «melilleros», por ser los que cubren la ruta de forma habitual entre Málaga y Melilla. Los chicos tienen 18, 19 y 23 años, son de nacionalidad marroquí e iban ocultos en una de las cavidades del casco del buque, donde han estado las siete horas de travesía con unas duras condiciones climatológicas, llegando a soportar olas de hasta tres metros.

Los jóvenes subieron clandestinamente a la embarcación en el Puerto de Melilla. Desde allí, ocultos en el barco, intentaron alcanzar las costas malagueñas. Para ello, iban escondidos en una zona que se usa para amarrar los cabos de refuerzo de la embarcación. Este hueco está situado en el exterior del buque. Permanecieron allí hasta la llegada, cuando fueron localizados y se avisó a los agentes para que procedieran a su rescate. Tras prestarles auxilio, recibieron la asistencia necesaria y fueron trasladados a las dependencias policiales.

El caso recuerda a los siete polizones que se interceptaron en un accidente de otro «melillero» en el Puerto de Málaga el pasado mes de mayo. En aquella ocasión, el transbordador «Pinar del Río» colisionó contra el muelle adosado al Dique de Levante. En el momento del accidente dos hombres saltaron al agua. La sorpresa fue cuando se detectó que eran dos polizones. La inspección del barco reveló que había otros cinco más ocultos intentando entrar de forma ilegal en la península.

Tras el rescate de las siete personas, tres de ellas tuvieron que ser trasladadas al Hospital Materno Infantil de Málaga, donde se le practicaron la pruebas oseométricas para determinar si eran menores de edad. En el aquel accidente nadie resultó herido y todo quedó en un susto con una sorpresa oculta.