Restaurante donde cenaba el asesinado
Restaurante donde cenaba el asesinado - J.J.M.
Ajuste de cuentas

Jaque a la banda que mató al narco secuestrado a tiros en plena calle en Estepona

Varios departamentos de la Policía Nacional mantienen abierta una investigación en la que han trascendido cinco detenidos y varios registros

MálagaActualizado:

Estaba cenando en un restaurante de comida thai de Estepona, muy cerca del paseo marítimo de la ciudad en una agradable noche de octubre. En un lugar transitado en pleno centro de la localidad. Allí bajaron varias personas, comenzó un tiroteo, trató de huir, pero le dieron alcance. Tras una paliza, lo subieron en un coche. Un par de horas después, el cuerpo sin vida de Brian Martos apareció abandonado en un camino trasero al hospital de Algeciras.

Ahora, la Policía Nacional lleva un par de días con una operación abierta contra la organización que supuestamente encargó y ejecutó el asesinato de este presunto traficante de drogas en la Costa del Sol.

La investigación la están llevando a cabo brigadas de UDEV, Udyco y Greco tanto en la Costa del Sol como en el Campo de Gibraltar. Lo trascendido hasta el martes es que iban cinco detenidos y se habían producido varios registros. Los arrestados pasaron a disposición de la juez de guardia de Algeciras.

Entre los delitos que podrían haber cometido está presunta vinculación con la muerte de Brian de 27 años. Joven valenciano, afincado en el Campo de Gibraltar, al que los agentes identificaron en su día como el autor de varios «vuelcos» –robos de droga entre mafias–.

Imagen trascendida del finado
Imagen trascendida del finado- ABC

Los hechos que desencadenaron esta operación arrancan cuando un grupo de encapuchados abordan al finado para darle un escarmiento. Los testigos narraron como el joven corrió de lo que podría haber sido una trampa tendida por sus captores.

La paliza fue ante la mirada de varios vecinos de la zona, que recordaban los gritos en lo que «parecía árabe» mientras lo arrancaban de una barandilla a la que se aferró para montarlo en un vehículo de placas dobladas.

Cuando se halló el cadáver las primeras inspecciones apuntaron a una ejecución «limpia» con un tiro en la cabeza, tras ser torturado. Pero la autopsia posterior reveló que los golpes en la cabeza eran de algún objeto contundente. Esas heridas y las lesiones en la cara no le causaron la muerte. Fue la que había en su costado. Era de una bala que le había atravesado el brazo, penetrado en el torso y agujereado el corazón y uno de sus pulmones.