El lugar donde apareció el cuerpo de Laura Luelmo es de fácil acceso, cercano a la carretera N-435 - Alberto Díaz

Laura LuelmoEl cadáver de Laura Luelmo estaba a 200 metros de parte de su ropa

El cuerpo de Laura Luelmo yacía boca abajo entre las jaras a 9 kilómetros de la casa que había alquilado a primeros de diciembre cuando llegó de Zamora

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HuelvaActualizado:

En el centro de control instalado en El Campillo (Huelva) se organizaron y distribuyeron las patrullas para escudriñar pozos, grutas y cuevas en un nuevo día de búsqueda de Laura Luelmo, la joven profesora de 26 años natural de Zamora, desaparecida desde el pasado miércoles.

Su cuerpo sin vida yacía oculto entre unas ramas junto a un camino a apenas 9 kilómetros de aquel lugar. Casi seis días en paradero desconocido, como si a Laura se la hubiera tragado la tierra que pisó por primera vez a comienzos de este diciembre, cuando llegó a la zona minera onubense para trabajar de profesora sustituta (este año había aprobado las oposiciones) en el Instituto Vázquez Díaz de Nerva.

Efectivos policiales, con el apoyo de grupos de ciudadanos, llevaban rastreando algunas horas cuando el tiempo se paró en seco, de la forma más brusca: en una zona conocida como la Mimbrera, a unos nueve kilómetros del pueblo que Laura había convertido en su casa en pocos días, un vecino de la zona descubrió el cuerpo sin vida de una mujer, próximo a un camino y medio tapado con vegetación.

Un tatuaje

Fuentes consultadas por ABC próximas a la investigación indicaron que a la joven, que salió en la tarde del miércoles con atuendo deportivo, las llaves y el móvil, le faltaba ropa. Algunas fuentes señalan que aquella tarde había escrito un mensaje a un familiar vía movil comentando que iba a salir a correr.

La joven, de 26 años, salió el miércoles a correr y solo llevaba las llaves y su móvil

El hallazgo del cadáver de Laura Luelmo congeló el pueblo. Voluntarios de Protección Civil y ciudadanos rompían en llanto, efectivos policiales que venían trabajando apenas sin descanso en los últimos días se abrazaban. Después, llegó el silencio y la conmoción.

El delegado del Gobierno en Andalucía, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, que se había trasladado a la zona por la mañana, trasladaba «el cariño» a la familia de Laura y pedía respeto para la misma, sin confirmación oficial en las primeras horas de que se tratara de la joven zamorana. La identificación quedaba pendiente de las pruebas científicas pero se daba por veraz en cada rincón, en las instituciones y fuerzas policiales, el peor de los desenlaces posibles de una desaparición, la de Laura, que había puesto en guardia a Huelva y Andalucía y levantado una oleada de solidaridad.

A primera hora de la tarde, llegaban las noticias oficiales, la plena identificación de la profesora por sus rasgos físicos y algún tatuaje en el cuerpo de la chica, identificación que ya se hizo con la juez de guardia de Valverde del Camino (Primera Instancia e Instrucción 1) en el lugar, acordonado y blindado desde el momento en el que se localizó el cadáver. Sobre las 19.00 horas, los servicios funerarios trasladados a la zona del hallazgo se llevaban el cuerpo sin vida de Laura al Instituto de Medicina Legal (IML) de Huelva, donde los forenses llevarán a cabo la autopsia para determinar las causas y circunstancias de la muerte de la joven.

La autoridad judicial había llegado a la zona después de que desembarcara en El Campillo, a bordo de un helicóptero, el grupo de expertos de Criminalística envíado desde Madrid para arrancar las investigaciones justo en el lugar en que fue descubierto el cuerpo sin vida de la profesora.

Los especialistas pertenecientes al Equipo Central de Inspecciones Oculares (ECIO) de la Guardia Civil junto a investigadores de la UCO que participaron en la búsqueda de Diana Quer, se trasladaron a la Mimbrera para la investigación en el terreno y toma de muestras que permitan dar luz a la desaparición y muerte de la chica. A la caída de la noche, los expertos continuaban trabajando bajo luz artificial.

Sospechas sobre un vecino

Las sospechas en el pueblo, recogidas por algunos medios, se centran en un vecino de El Campillo que vivía justo enfrente, a cinco metros, de la de la profesora Laura Luelmo. El hombre, de 50 años y que responde a las iniciales L.M., tiene antecedentes por asesinar a una mujer y asaltar con un cuchillo a otra, además de robo con violencia. Tanto él como su vehículo, un Alfa Romeo negro, están en paradero desconocido.

La Guardia Civil desmentía que haya interrogado a sospechosos en torno a la muerte de Laura Luelmo

A través de las redes sociales, la persona que dio el aviso del hallazgo a la Guardia Civil, a través de una llamada de teléfono sobre las 12.00 horas, tras encontrarse con el cuerpo, relataba la experiencia vivida. «El día más amargo como voluntario ha sido hoy», lamentaba Robert Da Gracia, voluntario de Cruz Roja en Cortegana.

En su testimonio, relata que llegó tarde a la reunión de coordinación de la mañana, cuando se venían distribuyendo los efectivos por zonas para la búsqueda, de modo que se dirigió al coordinador de Protección Civil para ofrecerse a colaborar. Desde la coordinación del dispositivo se le indicó la zona a la que debía dirigirse, en la que se encontraban el resto de compañeros, y se perdió -afirma en su relato- por lo que decidió dejar el coche en un camino y continuar a pie.

En un primer momento, se encontró con un agente de la Guardia Civil y otra de la Policía Nacional, ambos voluntarios, y cambió de camino con el objetivo de aumentar así la zona de búsqueda.«Dejé el coche en un camino y salí solo a abarcar más terreno y seguí mirando concienzudamente cualquier alteración en los arbustos y terrenos, como ya hiciera en otro caso de desaparición años atrás en Moguer. Avisé a la Guardia Civil -afirma- por encontrar ropa». A continuación, paró una patrulla del Seprona y «uno de ellos, vecino de El Campillo, confirmó lo que nadie deseaba, temblores, lágrimas, ira....un final nunca deseado que dará descanso a familiares y tantos corazones que llevaban días sin parar de buscarla».

A 200 metros de la ropa

Según informó la Guardia Civil, el cadáver de Laura Luelmo se halló a unos 200 metros de la ropa que se encontró el voluntario que dio la voz de alerta, en una zona de matorrales y terrapén.

El lugar fue acordonado de forma inmediata por los efectivos policiales para evitar así alterar las pruebas que los expertos pudieran hallar junto al cadaver. La alcaldesa de El Campillo, Susana Rivas, afirmaba que el lugar en el que ha producido el hallazgo fue peinado por batidas de voluntarios en días precedentes. Tras asistir a la familia en las últimas horas, la regidora indicó que el paraje «no es de difícil acceso» y, de hecho, «es de los que se miró al principio con los voluntarios, es de los que se tenían marcados», a lo que ha añadido que hay miembros de Medio Ambiente y de Protección civil que «dicen que ya habían pasado por ahí».

Expertos del Grupo de Criminalística de la Guardia Civil han participado en la búsqueda de Laura Luelmo
Expertos del Grupo de Criminalística de la Guardia Civil han participado en la búsqueda de Laura Luelmo - EFE

En este asunto, ha asegurado desconocer más datos y la posibilidad de que el cuerpo haya sido trasladado a ese punto desde otro lugar. «Las pruebas esclarecerán lo que ha ocurrido», subrayó la alcaldesa.

Los familiares, en Huelva

Familiares de la joven profesora, que se trasladó a la provincia de Huelva para comenzar a dar clases el pasado 4 de diciembre en el Instituto Vázquez Díaz de Nerva, están recibiendo ayuda psicológica tanto por parte de la Guardia Civil como de la Junta de Andalucía. «Una vez que se ha confirmado, en un sitio lejos de su casa, había que acompañarlos y darles apoyo en un momento tan difícil», ha dicho Rivas. A la localidad llegaban muestras de condolencias de toda España.

El Instituto Vázquez Díaz del municipio de Nerva, en el que la joven comenzó a trabajar el 4 de diciembre, suspendió las clases aunque mantendrá el centro abierto, sin actividades educativas. A las 11 horas ha convocado un acto de condolencia. En Minas de Riotinto, bajo el lema «Ni una más, ni una menos» se ha convocado una concentración a las 18.00 horas en la Plaza del Minero y, en paralelo, hay una llamada para guardar un minuto de silencio a las 12.00 horas en todos los centros escolares en memoria de Laura y en señal de duelo por la joven.

Laura Luelmo, la joven de Zamora, se encontraba en bolsa de trabajo después de aprobar las oposiciones y «había llegado contentísima, encantada de trabajar en Andalucía, aunque fuera lejos de su tierra», indicó el director del centro Isidoro Romero. «Aunque llevaba poco tiempo entre nosotros ya formaba parte de nosotros y estaba perfectamente integrada», dijo. El director refirió que la compañera del centro alquiló a Laura Luelmo la casa donde vivía, incidiendo en que esa profesora tiene «un sentimiento de culpa» por haberle ofrecido esa vivienda a la zamorana.

«Entrevistas»

Tras el hallazgo del cadáver fuentes del Instituto Armado señalaron a Europa Press que no existe ningún interrogatorio en marcha sobre sospechosos relacionados con la muerte de la joven zamorana. Se buscan pruebas como su teléfono móvil, que emitió la última señal el mismo día de la desaparición, el miércoles pasado en torno a las 20.00 horas. Desde que se activó la búsqueda se han realizado diferentes «entrevistas».

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, pidió «no adelantar posibilidades» sobre las causas del fallecimiento de Laura Luelmo. Tras transmitir su pésame y el del Gobierno a los familiares y amigos de la joven zamorana, Marlaska ha destacado el trabajo de la Guardia Civil, cuyos expertos seguirán trabajando en la zona hoy.

«Hay que dejar trabajar a la Guardia Civil, que lo hace con minuciosidad para determinar lo acontecido y la posible participación de terceros», ha apuntado el ministro, quien insistió en que conviene «no adelantar posibles causas que se puedan desmentir».