Escolares con uno de los pianos dispuestos en las calles de Pozoblanco
Escolares con uno de los pianos dispuestos en las calles de Pozoblanco - ABC
POZOBLANCO

El piano toma las calles en Pozoblanco y se pone a disposición de los ciudadanos

El concurso María Canals lleva su actividad con un programa que incluye además un concierto

L. M.
CórdobaActualizado:

El Concurso María Canals Barcelona continúa promocionando la práctica del piano por toda España. Una de estas actividades, organizadas junto a la Fundación Ricardo Delgado Vizcaíno, comenzó este miércoles en Pozoblanco y continúa con la actividad Pianos en la Calle, un evento que ya forma parte cada año de la agenda cultural de Los Pedroches. El Teatro El Silo acogió un concierto de Daumants Liepiņš. El Concurso María Canals puso a disposición dos pianos de cola en la misma población con el objetivo de llegar a toda la ciudadanía y romper las barreras ideológicas que entienden el piano como un instrumento elitista y para virtuosos.

«Con este tipo de acciones en la calle todo el mundo puede gozar de la práctica del instrumento más impresionante de todos», según explican desde la organización del concurso. Estuvieron disponibles durante gran parte de la jornada. El concierto de Liepiņš es uno de los 30 conciertos remunerados que el María Canals ofrece a los premiados. El de Pozoblanco se ha formalizado este año, aunque hace tres años ya actuó en la ciudad otro ganador del concurso, José Enrique Bagaría.

Concierto de Daumants Liepiņš en Pozoblanco
Concierto de Daumants Liepiņš en Pozoblanco - ABC

Desde entonces, se ha promovido la acción de los pianos en la calle, no solamente con la implicación del Concurso y de la Fundación Ricardo Delgado Vizcaíno, sino también con la del Ayuntamiento de Pozoblanco y, en especial, con la del Conservatorio Profesional de Música Marcos Redondo.

Daumants Liepiņš es uno de los pianistas más interesantes de su generación en Letonia, y a su premio en el certamen catalán se unen muchos otros a lo largo de su carrera. El público de Pozoblanco se pudo deleitar con un programa en que hubo obras de Beethoven y Rachmaninov, pero también piezas españolas de Granados y Manuel de Falla.