Fotograma del videojuego «Call of Duty»
Fotograma del videojuego «Call of Duty» - CALL OF DUTY

El «swatting», la broma entre jugadores de videojuegos que ha acabado con una muerte

Un «gamer» de «Call of Duty: WWII» retó a otro a llamar a la policía, que acudió a casa de un hombre al que los agentes abatieron a tiros por confundirle con un asesino

MADRIDActualizado:

El fenómeno del «swatting» se extiende por Estados Unidos y ya se ha cobrado su primera víctima. Se trata de una práctica por la que una persona denuncia a otra ante la policía o las fuerzas especiales alegando un delito muy grave, como un intento de homicidio o alguna situación con rehenes. La «broma» se ha puesto de moda entre algunas comunidades de gamers, tanto que ha ocasionado un muerto en Wichita, como recoge el New York Times.

Un jugador de Call of Duty: WWII amenazó a otro con llamar a la policía. Éste le dio una dirección al azar, concretamente la de Andrew Finch, de 28 años , quien se encontraba plácidamente en su casa con su familia.

Al asistir a la dirección indicada, y con un aviso de homicidio y toma de rehenes, uno de los policías presentes abrió fuego en el momento en el que Finch apareció por la puerta de su domicilio. El agente alegó que el supuesto delincuente se llevó las manos a la cintura en el momento del disparo.

El jugador no se siente responsable

Actualmente se estudia la decisión del policía que abrió fuego contra un objetivo desarmado y se ha detenido a un joven de 25 años llamado Tyler Barriss y acusado de ser el usuario que hizo la llamada. Según los tuits publicados en su cuenta personal en una red social de gamers, se asignaba la autoría del suceso, alegando que era «una broma que ha terminado mal». Además, se disculpaba afirmando que no había sido él quien había provocado la muerte de la víctima, ya que «no había vaciado ningún arma y no era miembro SWAT» -los cuerpos de seguridad especiales de la policía de EE.UU-.

Por otro lado, la madre de Finch explicó al diario local The Wichita Eagle: «Vi las luces rojas y azules parpadeando a través de la ventana. Entonces escuché cómo mi hijo gritaba, me levanté y oí un disparo. No llamaron a una ambulancia hasta que murió». En la conferencia de prensa, un subjefe de policía aseguró que el oficial que disparó ha sido puesto en permiso retribuido. Según el discurso oficial, la muerte de Finch es sólo la culpa de «las acciones de un bromista».