Huawei, entre las marcas prohibidas por las organizaciones de seguridad de EE.UU.
Huawei, entre las marcas prohibidas por las organizaciones de seguridad de EE.UU. - AFP

China planea invertir en ZTE y Huawei para impulsar una industria de chips

El fondo de 40.000 millones de euros se usaría para mejorar la capacidad del país asiático para diseñar y fabricar microprocesadores avanzados y reducir su elevada dependencia de los proveedores estadounidenses

MADRIDActualizado:

Objetivo, rescatar los móviles chinos. El gobierno de China planea la creación de un fondo de inversión destinado a los fabricantes de tecnología ZTE y Huawei de cara a impulsar una industria de los semiconductores y chips. Esta maniobra coincide con el anuncio de las autoridedades gubernamentales y servicios de inteligencia de EE.UU. de prohibir en sus bases militares los dispositivos móviles de estas marcas como medida preventiva contra el ciberespionaje.

Según informa «The Wall Street Journal», el paquete de ayudas económicas iniciales previsto por el gobierno chino asciende a 300.000 millones de yuanes (40.000 millones de euros) y estará destinado a apoyar el diseño y fabricación de estos componentes necesarios para el funcionamiento de los dispositivos móviles.

En la actualidad, varias empresas como Huawei ya fabrican desde hace tiempo sus propios microprocesadores como el Kirin, presente en algunos de sus terminales más avanzados. En el proceso de fabricación de estos productos electrónicos se suelen acudir a diferentes proveedores, algunos de los cuales, como en el caso de Qualcomm o Intel son marcas de procedencia estadounidense.En esta guerra de los chips, la administración Trump, en su política proteccionista, ha llevado a cabo diversas acciones para evitar que fabricantes chinos puedan adquirir componentes «made in Estados Unidos», lo que puede reducir así la competitividad de China.

China, de esta forma, está buscando acelerar los planes para desarrollar su mercado local de semiconductores en medio de un enfrentamiento comercial agrio con Estados Unidos y la prohibición de ventas a firmas como ZTE, que ha reconocido su elevada dependencia de la importación de chips. «En los últimos días, altos funcionarios chinos se han reunido para discutir acerca de los planes para acelerar el desarrollo de la industria de los chips», señalaron recientemente a Reuters fuentes relacionadas con la operación.

En la guerra de las ventas de telefonía móvil ha tenido un claro ganador en los últimos años. Tres de las cinco marcas que más venden «smartphones» son de procedencia china, con lo que el gobierno local aspira a potenciar aún más esta industria. El objetivo planteado es lograr que de aquí a 2025 el 40% de los teléfonos móviles fabricados en el mercado chino alberguen microprocesadores producidos en el país. En la actualidad, más del 80% de los modelos de terminales dependen de la compra de componentes extranjeros.