Imagen de archivo de una cesárea

Sanidad asegura que los médicos que atendieron a la fallecida tras una cesárea «cumplen con los requisitos para ejercer la especialidad en España»

La familia quiere verificar si el ginecólogo que la operó tiene el título homologado puesto que es de origen extranjero

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La Dirección Territorial del Instituto de Gestión Sanitaria en Melilla (Ingesa), dependiente del Ministerio de Sanidad, ha abierto un procedimiento de investigación interno por la muerte de una mujer de 35 años el pasado fin de semana en el Hospital Comarcal tras una cesárea, en la que también resulto herido por un corte en la cara su bebé recién nacido.

El abogado de la familia de la fallecida aseguró al diario El Faro de Melilla que iban a solicitarle a la juez que lleva el caso que compruebe si el ginecólogo que le practicó la cesárea tiene el título homologado puesto que es de origen extranjero. Por su parte, el Ingesa en Melilla asegura, en una nota de prensa, que los facultativos que asistieron e intervinieron a la embarazada «cumplen con todos los requisitos legales para ejercer la especialidad en España».

La Dirección Territorial también informa de que en esta mañana se va a reunir la Comisión de Mortalidad del centro hospitalario para analizar cómo fue proceso asistencial a la mujer que finalmente falleció. Asimismo muestra su apoyo a los profesionales del Hospital Comarcal y, en especial, a los que trabajan en el Servicio de Ginecología y Obstetricia, así como a los de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), por el trabajo que realizan día a día.

El fallecimiento se produjo el pasado sábado cuando la mujer iba a dar a luz a su segundo hijo después de nueve meses de gestación y el parto se complicó, lo que conllevó que fuera trasladada al quirófano para practicarle una cesárea, si bien durante la madrugada del sábado al domingo tuvo que ser intervenida para extirparle el útero porque no paraba de sangrar. No obstante, «no mejoró tras esta operación y finalmente murió el domingo a las 7,30 horas», han señalado.

El Faro de Melilla ha informado de que el marido presentó este lunes la denuncia en los juzgados de guardia de la ciudad contra el hospital «por los delitos de homicidio imprudente» y «mala praxis» y ha pedido al juzgado que dicte una autopsia por parte de un forense «independiente» a los especialistas del Hospital Comarcal porque «no confían en la imparcialidad de éstos».

Por último, han indicado que el bebé presentaba un corte en la cara producido por un bisturí, algo que, a juicio del familiar, «es una muestra de que no se hicieron bien en el quirófano las intervenciones» a la parturiente finalmente fallecida, informa Ep.