El Gobierno confirma para abril un trasvase del Tajo al Segura

Vuelve la guerra del agua entre Castilla-La Mancha y las regiones del Levante

TOLEDO/ALICANTEActualizado:

Tuvo que ser ayer, día en que se celebraba el Día Internacional del Agua, cuando la ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, confirmara que el Gobierno tiene previsto autorizar un nuevo trasvase del Tajo al Segura a partir del 1 de abril, una vez que los embalses de la cabecera del Tajo, en la provincia de Guadalajara, superan los 400 hectómetros cúbicos mínimos de reserva para poder trasvasar, y once meses después de que se produjera el último. La satisfacción en el Levante ante esta coyuntura después de las últimas lluvias contrastaba ayer con la indignación y las protestas desde diferentes ámbitos de la Comunidad de Castilla-La Mancha, cuyo Gobierno culpó a Rajoy de resucitar el trasvase sin tener en cuenta la situación de la cuenca cedente.

En todo caso, será la Comisión Central de Explotación del Acueducto Tajo-Segura la que decida sobre ese posible nuevo trasvase a la vista de la evaluación de la situación de los embalses. «No será en Semana Santa y tendrá que ser siempre como consecuencia de una propuesta de la comisión técnica que se reúne cada 1 de mes», apuntó la ministra Tejerina, que aseguró que el Gobierno «cumple la ley con transparencia y absoluta objetividad».

El consejero de Agricultura castellano-manchego, Francisco Martínez Arroyo, afirmó que «es de sentido común que el agua tiene que generar desarrollo en todos los territorios, pero primero está la cuenca cedente», por lo que aseguró que «en Castilla-La Mancha vamos a defender con uñas y dientes el interés de los ciudadanos».

Asimismo, y mientras se anuncia la creación de una federación regional de regantes, el PSOEmanifestaba que «al igual que los buitres esperan que muera el animal para agarrar su carne, han esperado a que los embalses de cabecera tuvieran 400 hectómetros para transferir agua a Murcia y Valencia». Además, las alcaldesas de Toledo y Aranjuez y los municipios ribereños firmaron ayer un comunicado conjunto de seis puntos contra el anuncio del nuevo trasvase.

Alegría en Levante

El presidente de la Generalitat Valenciana, el socialista Ximo Puig, se sumó ayer a las reivindicaciones de los agricultores de su territorio de reanudar los trasvases del Tajo al Segura interrumpidos en mayo del año pasado y a avanzar en el prometido Pacto Nacional del Agua. Y celebró la probable reactivación en breve de estas transferencias de caudales. A su entender, hace falta dejar ese problema al margen de «colores políticos» y ante un centenar de regantes, comprometió su «apoyo» para que «no se pierda tiempo» para paliar a la actual sequía», sino que se acometan «soluciones estratégicas» para tratar de solucionar «para siempre» la falta de agua. En parecidos términos se manifestó el presidente de Murcia, Fernando López Miras, quien situó el anuncio de la ministra de nuevos trasvases como una decisión «basada en la ley» y no en «opiniones políticas».

De hecho, los embalses de la cuenca del Segura se encuentran, según datos del ministerio, al 22,3% de su capacidad con tan solo 255 hectómetros cúbicos repartidos en una docena de pantanos.