Dolores Ortega fue la tercera paciente en recibir un trasplante de corazón en España hace 33 años. Tenía entonces 11 años
Dolores Ortega fue la tercera paciente en recibir un trasplante de corazón en España hace 33 años. Tenía entonces 11 años - MAYA BALANYA

Cincuenta años del primer trasplante de corazón

En España más de 8.000 pacientes ya se han beneficiado de la intervención

MADRIDActualizado:

El 3 de diciembre de 1967 un joven y osado Christian Barnard pasó a la historia de la medicina por ser el primer cirujano en acometer un trasplante de corazón, un órgano en el que hasta entonces se creía que residía el alma humana. Con él, pasó a la posteridad Louis Wahskanski, un comerciante de ultramarinos de Ciudad del Cabo (Sudáfrica) con una insuficiencia cardiaca terminal que no dudó en cambiar su corazón agotado. La cirugía fue un completo éxito y la noticia dio la vuelta al mundo, aunque el paciente solo sobrevivió 18 días. Una neumonía acabó con su vida y ensombreció aquel gran avance médico del que este domingo se cumplen 50 años.

Era solo el comienzo. Apenas un año después, Europa y Estados Unidos se sumaron a esa nueva carrera científica y sumaron más de un centenar de intervenciones, casi siempre con más luces que sombras. Infecciones como la neumonía, que se llevó al primer trasplantado del mundo, cuestionaron la viabilidad de esas cirugías heroicas «y hasta la revista «Life» dudó de su continuidad», recuerda ahora Josep María Caralps, el primer cirujano que trasplantó con éxito un corazón en España.

Aunque en la memoria colectiva se recuerda más a Cristóbal Martínez Bordiú, yerno de Franco, como el pionero de esta cirugía heroica. Lo hizo en el Hospital La Paz de Madrid el 18 de septiembre de 1968, pero esta intervención no cuenta para la ciencia. El paciente falleció 27 horas después del experimento. «Considero que, desde el punto de vista médico, el resultado puede ser considerado un éxito», declaraba a ABC el cirujano cuando salió del quirófano. «Era un caso perdido», aseguraba a la prensa tras el fallecimiento de su paciente.

Para celebrar el primer trasplante de corazón eficaz en España hubo que esperar 16 años más. Tuvo lugar en Barcelona, en el Hospital Santa Creu i San Pau en mayo de 1984. Esta vez sí fue un éxito real. Los doctores Caralps y Josep Oriol salvaron la vida a un joven de 33 años que estaba condenado a morir por una miocardiopatía dilatada. Caralps le propuso el trasplante a vida o muerte. La primera pregunta de su paciente fue: «¿Cuántos trasplantes de corazón ha hecho usted?». «Ninguno», tuvo que reconocer.

Una operación de solo 58 minutos

Aquella cirugía que marcó el comienzo de los trasplantes en España duró «58 minutos exactamente», recordaba Josep Maria Caralps, durante las jornadas que la Sociedad Española de Cardiología ha organizado para celebrar el aniversario. El recuerdo del quirófano de aquel día aún es nítido. Cuando el cirujano catalán vio que aquel corazón nuevo volvía a latir en el cuerpo de su paciente, el suyo «no se desbocó». «Puede parecer cierta chulería por mi parte, pero era lo que estábamos esperando. Nos habíamos preparado durante mucho tiempo para que el resultado fuera bueno y salió bien. Más que emocionante fue una emoción superagradable».

No era consciente de que la importancia de la intervención. Por eso, no existe ningún documento gráfico de aquella operación. «No hicimos fotos, la cirugía además era técnicamente sencilla, lo complicado era mejorar la supervivencia», explicó. Aquel paciente falleció a los nueve meses. Después, surgieron otros pioneros en Madrid, Santander, Córdoba a Valencia que fueron sumando historias de éxito. Desde entonces más de 8.000 personas se han beneficiado de estos trasplantes en España.

Lola es una de esas grandes supervivientes que sigue dando gracias cada día por seguir viva con su nuevo corazón. Tenía 11 años «y mucho miedo» cuando fue trasplantada. Hoy, dice, «me siento genial».

El trasplante cardiaco alcanzó su máximo histórico en el año 2000, con 353 intervenciones. Ahora la cifra está estabilizada y el objetivo de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) es elevar el número de donación para reducir al máximo la lista de espera. Una de las medidas que lo permitirá es el aprovechamiento de órganos de personas con hepatitis. Hasta la fecha, estos tejidos solo se utilizaban en receptores que ya estaban infectados, pero la aparición de medicamentos capaces de curar la hepatitis ha abierto la puerta a su utilización en todos los pacientes. De hecho, ya se han trasplantado los dos primeros corazones, según anunció la directora de la ONT, Beatriz Domínguez Gil, durante las jornadas organizadas por la Sociedad Española de Cardiología.

A los pacientes se les informa antes del trasplante. Si aparece la infección se cuenta con tratamientos antivirales que erradican la hepatitis C en casi el cien por cien de los casos. De los dos trasplantes realizados, el segundo es todavía muy reciente pero en el primero el injerto ha pasado tiempo suficiente para afirmar que ha funcionado; se detectó la infección, se administró el tratamiento y ya se ha curado la hepatitis C.

Aprovechar órganos con hepatitis C

No es una idea española. Empezó en Estados Unidos donde una nueva oleada de consumidores de drogas inyectables están falleciendo infectados por hepatitis C. Eran excelentes donantes por su juventud, pero no se les había considerado como candidatos por la infección.

La directora de la ONT confía en «volver a poner de moda» el trasplante cardiaco. Una de las fronteras que se quiere derribar en breve es la utilización de corazones obtenidos en parada cardiaca, que hoy no se aprovechan. Hasta el momento solo se ha logrado en unos pocos hospitales de Australia, Estados Unidos e Inglaterra, aunque con muy buenos resultados. Ya hay hospitales españoles trabajando en esta fórmula.